La crisis de los misiles en Cuba, 1962

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La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:04 pm

Vasili Arkhipov, el marino soviético que salvó al mundo del holocausto nuclear
Durante la crisis de los misiles cubanos, destructores de EE.UU acosaron a un submarino soviético que estuvo a punto de lanzar un torpedo nuclear. La sangre fría de un oficial evitó la tercera guerra mundial en un episodio que permaneció años oculto

GUILLERMO D. OLMOGOLMO
Día 11/05/2012 - 13.17h

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«Un tipo llamado Vasili Arkhipov salvó al mundo». Así explicó Thomas S. Blanton, director del Archivo de Seguridad Nacional de EE.UU, el papel protagonista desempeñado por un desconocido marino soviético en la crisis de los misiles cubanos de 1962. De aquel episodio la humanidad recuerda que los Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de arrastrarla al abismo en su pulso nuclear. Lo que poca gente conoce es que fue la decisión de una sola persona, Arkhipov, la que evitó que estallara la que habría supuesto la tercera guerra mundial.

Pongámonos en antecedentes. Arkhipov es uno de los tres oficiales al mando de un submarino soviético B-59, un sumergible de ataque al que la OTAN denominaba Clase Foxtrot. En los últimos días de octubre de 1962 navega sumergido junto a otros cuatro submarinos similares con destino a Cuba. La URSS ha instalado secretamente en suelo cubano varias lanzaderas de misiles nucleares, capaces de alcanzar territorio estadounidense en apenas unos minutos. Es la respuesta al despliegue previo de proyectiles atómicos de Estados Unidos en tierras de Turquía, una amenaza capaz de golpear y devastar Moscú en apenas un cuarto de hora que el Kremlin tenía que contrarrestar.

En medio de esa escalada de tensión, con el planeta entero conteniendo el aliento y los dos colosos enseñándose los dientes, la 69 Brigada Submarina Soviética, en la que se encuadra la nave de Arkhipov, se dirige hacia aguas cubanas. Su misión, burlar el embargo que la Armada norteamericana ha dispuesto en torno a la isla y establecer una base submarina en la bahía de Mariel, en la costa norte de Cuba. El B-59 de Arkhipov va equipado con torpedos nucleares, una carga letal para una guerra desastrosa que cada vez se ve como más inminente. Pocos días antes, un avión espía U-2 de los Estados Unidos ha caído derribado en suelo cubano y un grupo de cazas MIG soviéticos ataca a otro de estos aparatos mientras completaba un vuelo de reconocimiento en Siberia.

Sin contacto con Moscú, el capitán decidió disparar
Miientras en el Pentágono se ultiman los detalles para la invasión final de la Cuba castrista y prosoviética, los buques de la US Navy y los aviones espías de la CIA sobrevuelan el Caribe en busca de embarcaciones soviéticas intentando introducir más armamento nuclear en la isla. Las instrucciones del secretario de Defensa Robert Mcnamara son tan claras como peligrosas: si detectan cualquier intruso, los buques norteamericanos deben obligarlo a emerger e identificarse y bloquear su acceso. Una de esas embarcaciones es el B-59. El máximo responsable del buque, Vitaly Savitsky, lleva como segundos a bordo a Arkhipov y un oficial político.
Cazando al submarino intruso
A media tarde del 27 de octubre de 1962 los acontecimientos se precipitan. Un grupo de destructores estadounidenses detecta la brigada del B-59. Ignorando que se las ven con buques con armamento nuclear, los barcos norteamericanos comienzan a lanzar cargas de profundidad para forzar a los submarinos soviéticos a emerger. A bordo del sumergible de Arkhipov se viven momentos de pánico y caos. Ante la gravedad de los acontecimientos, el trío de oficiales al mando había zarpado de la URSS con autorización para lanzar sus torpedos nucleares si todos ellos estaban de acuerdo en hacerlo. Sin comunicación con Moscú, y dudando si ya había estallado la guerra entre las dos superpotencias, bajo las aguas del Caribe, con medio mundo pendiente de sus televisores, de las decisiones de Kennedy y de Kruschev, un grupo de marinos acosados tendría que decidir el destino de la humanidad.

«Era como si alguien golpeara un barril con un martillo»
El oficial de comunicaciones Vladimir Orlov vivió a bordo aquellos dramáticos instantes. Según su versión, tras una larga travesía transoceánica sumergidos, la tripulación y el capitán Savitsky «estaban exhaustos». Las cargas de los destructores norteamericanos explotaban a pocos metros del casco del submarino soviético. «Era como estar sentado en un barril de metal que alguien golpea continuamente con un martillo». Así hostigado, al límite de su resistencia psicológica, presionado por una marinería que exigía defenderse, Savitsky hace un último intento de contactar con Moscú. No hay manera. Enfurecido y desesperado, decide lanzar su mortífero torpedo, aun a sabiendas de que sería el fin también para él y sus hombres: «Los volaremos por los aires; moriremos todos pero hundiremos todos sus barcos», exclama antes de reunir a sus dos segundos a bordo para ratificar una decisión que requiere su consentimiento.
En medio del bombardeo yanqui, a unos centenares de metros bajo el Caribe, los tres marinos celebran una reunión que decidió el destino de la humanidad. Savitsky quiere abrir fuego, el oficial político está de acuerdo. Solo falta Arkhipov. Pero él dice que no. En esas circunstancias extremas, únicamente la frialdad y el coraje de un hombre evitan lo que habría supuesto una catástrofe sin precedentes.

«Un tipo que salvó al mundo»
Arkhipov convence a Savitsky de que haga emerger el submarino. El B-59 asoma a la superficie y da media vuelta a la espera de instrucciones del Kremlin rehuyendo el enfrentamiento con la Task Force norteamericana. Pocas horas después, Kennedy y Kruschev alcanzan un acuerdo que hace suspirar de alivio a toda la humanidad.

Nadie lo supo entonces, ni siquiera Kennedy, pero Arkhipov salvó aquel sábado al mundo. Su historia no se hizo pública hasta 2002. En un congreso celebrado en La Habana a los cuarenta años de aquel episodio, Mcnamara, basándose en documentos estadounidenses desclasificados, admitió que la guerra nuclear estuvo más cerca de lo que nadie había pensado. Thomas S. Blanton aclaró a que se refería: «Un tipo llamado Vasili Arkhipov salvó al mundo». Aquel tipo había muerto tres años antes.

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Esteban McLaren
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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:04 pm

A 50 años de “la crisis de los misiles”, la hecatombe nuclear que no fue
POR ALBERTO AMATO
Fueron 13 días dramáticos, en los que el mundo estuvo al borde de una guerra devastadora. La URSS había desplegado misiles atómicos en Cuba. Keneddy resistió la presión militar. Y al final negoció con Nikita Khruschev.

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Negociaciones. Fidel Castro dialoga en Nueva York con Kruschev (der.), en 1960. Escucha el canciller Raúl Roa./AP

Lo que nos puso a todos al borde de una guerra nuclear fue un día de sol. Y si no volamos por los aires y el mundo no terminó en una hecatombe de fuego y vientos helados que hubieran dejado a la vida sin vida, fue por el coraje de dos líderes mundiales, irresponsables hasta el delirio, que a último momento dejaron de jugar al borde del abismo y sellaron la paz sobre las mechas ardientes de los cañones.

Hace cincuenta años, la Unión Soviética liderada por Nikita Khruschev colocó en la Cuba de Fidel Castro misiles de largo alcance, equipados todos con cabezas nucleares. Todos apuntaban hacia Estados Unidos, presidida entonces por John Kennedy. Su alcance les permitía hacer blanco en Miami, Washington, Nueva York y San Francisco. Los círculos concéntricos del alcance misilístico cubano fijaba también blancos hacia el sur: llegaban hasta Lima.

Khruschev mintió, hasta que fue descubierto. Dijo siempre que las armas que la URSS había cedido a Cuba eran defensivas. Tenía sus razones: en abril de 1961 Estados Unidos había financiado y apoyado una invasión mercenaria a la isla, ya decidida a ser socialista. Cuba se lanzó luego de lleno a los brazos de la URSS.

Estados Unidos sospechó que algo raro había en Cuba. Sabía por informes de inteligencia y de anticastristas exiliados en Miami que en la isla había al menos cinco mil soldados rusos y un incesante desfile de camiones con “largos objetos cilíndricos”. John McCone, director de la CIA ordenó el 4 de octubre de 1962 una serie de misiones de espionaje aéreo sobre Cuba a cargo de los legendarios aviones U-2. Pero Cuba estuvo bajo una gruesa capa de nubes durante diez días. El 14 amaneció soleado, los U-2 volaron, tomaron fotos y volvieron. Lo que los especialistas en descifrarlas descubrieron les heló la sangre.

Eran misiles nucleares. Y eran rusos . Cuando Kennedy se enteró de la amenaza, quiso certezas. La CIA le mostró entonces las fotos de los proyectiles en los festejos del 1 de mayo en la Plaza Roja y las sombras tomadas en Cuba por los U-2. Eran iguales.

Empezó entonces el más apasionante conflicto entre EE.UU y la URSS de toda la Guerra Fría.

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Recuerdo. Un viejo misil soviético se exhibe para los turistas en el complejo de Morro Cabana, en La Habana./AP

Fueron trece días inabarcables, dramáticos , irrepetibles que pusieron en juego la suerte del mundo. Kennedy nombró un Comité Ejecutivo integrado entre otros por su hermano Robert; el secretario de Estado, Dean Rusk; el ministro de Defensa, Robert McNamara; McCone y los jefes militares. Se llamó ExComm, (por Executive Commitee) y sus sesiones, como toda la actividad presidencial de esos días, quedaron registradas por Kennedy, que grababa todo.

El Ex Comm propuso de inmediato dos soluciones para Cuba: invadirla o bombardearla . Hubo una tercera: bombardearla primero e invadirla después. Kennedy, que en principio se mostró favorable a esa decisión, dio rápida marcha atrás con una lógica de acero que perturbó al poderoso gabinete militar que quería arrasar la isla con apoyo civil: Dean Rusk, propuso: “Señor presidente, usted también puede solucionar el problema borrando a la isla del mapa”.

Kennedy se opuso porque los primeros bombardeos matarían al menos a veinticinco mil cubanos, más una cantidad no precisada de rusos: “Sería la guerra con los soviéticos”, dijo. Y se negó a bombardear los emplazamientos misilísticos porque jamás tuvo la certeza de anularlos a todos y que Cuba no lanzara sus misiles en represalia. La tercera solución propuesta por Kennedy fue la menos aceptada: negociar con Khruschev para que retirara sus misiles . Fue la que triunfó.

Entre sus momentos inolvidables, la crisis tiene tres muy destacables. El 18 de octubre, en el Salón Oval, Kennedy recibió al canciller soviético Andrei Gromyko, que volvió a asegurar que los misiles de Cuba eran defensivos. “¡Me mintió en la cara!” admitió más tarde Kennedy, que tenía las fotos de la infamia sobre el escritorio, a metros de Gromyko. El segundo instante fue el del anuncio de Kennedy del bloqueo a Cuba, el lunes 22, en un mensaje a su nación. Kennedy resistió la presión militar por atacar a Cuba y ordenó interceptar los barcos rusos antes de que llegaran a la isla. Mientras, intentó negociar con Khruschev: creía que Cuba era una provocación del soviético para tener una excusa con la que apoderarse de Berlín, desde el año anterior bajo el Muro que la dividió tres décadas.

El tercer punto de inflexión de la crisis fue el sábado 27 de octubre. El bloqueo había funcionado en parte y mal: Cuba estaba llena de misiles rusos y la amenaza a EE.UU. seguía latente. Khruschev se vanagloriaba: “Ahora ellos saben lo que es vivir con misiles en la frontera”, dijo, aludiendo a los emplazamientos estadounidenses en Turquía. Bajo presión militar (“Mi hermano puede ser asesinado”, le dijo Robert Kennedy al embajador Anatoli Dobrynin en la última de sus dos visitas secretas destinadas a forzar a Khruschev a negociar) Kennedy decidió atacar Cuba.

El mundo contuvo el aliento.Y Khruschev dio marcha atrás .

Después de un dramático intercambio de cartas, que llegaban por telex, los dos líderes confiaron el uno en el otro. Khruschev propuso retirar los misiles de Cuba si Estados Unidos se comprometía a no invadirla. El acuerdo sigue en pie medio siglo después. Y, con el tiempo, Estados Unidos retiró sus misiles de Turquía.

Robert McNamara diría treinta años después “Tuvimos suerte. ¡Fue pura suerte lo que impidió la guerra! ¡Así estuvimos!” y trazó una delgada línea entre el pulgar y el índice.

Clarín

Esteban McLaren
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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:04 pm

HISTORIA
Fidel Castro reclutó a exnazis en plena crisis de los misiles

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Batería antiaérea colocada en el Malecón de La Habana durante la crisis de los misiles. / Rafael Pérez (Reuters)

El líder cubano Fidel Castro reclutó en 1962 a exsoldados nazis que sirvieron en las SS, según actas ahora desclasificadas del espionaje alemán y difundidas por el diario 'Die Welt', coincidiendo con el 50 aniversario de la crisis de los misiles con EE UU.
De acuerdo con ese medio, los servicios de inteligencia de la Alemania occidental (BND) registraron el 26 de octubre de 1962, punto crítico de la crisis, que Castro estaba reclutando a exnazis para instruir a su ejército. No solo buscó a antiguos miembros de las llamadas Waffen-SS, sino también a oficiales del cuerpo de paracaidistas y zapadores, así como técnicos que habían servido en el ejército nazi.
A los potenciales interesados se les ofrecía un sueldo equivalente a 1.000 marcos alemanes de entonces, en moneda cubana, más otros 1.000 marcos en cualquier divisa europea, a transferir a una cuenta del Viejo Continente. Según esas actas, al menos cuatro antiguos oficiales de las SS respondieron a la oferta, aunque solo hay constancia de que dos de ellos llegaran realmente a Cuba.
"Al parecer, el ejército revolucionario cubano no temía el contacto con personas de pasado nazi, si era al servicio de su causa", apunta el director del grupo de trabajo que investiga la historia del BND, Bodo Hechelhammer, en ese medio alemán.

Armas
Castro no se limitó a buscar la experiencia de antiguos soldados alemanes que combatieron contra EE UU en la Segunda Guerra Mundial, sino que también pretendió adquirir armas europeas, para lo que recurrió a contactos con la ultraderecha alemana.
El BND constata así, también en octubre de 1962, el propósito de Cuba de adquirir armas automáticas de fabricación belga a través de Alemania occidental, al parecer porque Castro no quería quedar supeditado a los suministros de sus aliados soviéticos.
El espionaje alemán tomó constancia, asimismo, de la evolución armamentística de Cuba y de que el régimen comunista había dejado atrás a más tardar en junio de 1962 el equipamiento propiamente defensivo para prepararse para una función de ataque.
Así, el 12 de septiembre de ese año el BND informó a la Cancillería -por entonces ocupada por el conservador Konrad Adenauer- del traslado a la isla de unos 5.000 soldados soviéticos, principalmente técnicos e instructores, a bordo de unos quince buques. El espionaje alemán calculó entonces que, a más tardar en noviembre, Cuba iba a estar en disposición de lanzar misiles.
Las informaciones de 'Die Welt' coinciden con el próximo aniversario de la llamada crisis de los misiles de octubre de 1962. La Unión Soviética había desplegado sus misiles de medio alcance en territorio cubano y Estados Unidos, a su vez, se preparaba para una eventual invasión de la isla.

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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:05 pm

La "crisis de los misiles", según los hermanos Castro:

Extractos desclasificados en 1992 de la intervención de Fidel Castro en el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en la que relata pormenores de la "crisis de los misiles" :

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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:05 pm

Misiles en el patio de atrás de los campesinos cubanos
Hace 50 años, un acuerdo puso fin a la crisis que había mantenido al mundo en ascuas: durante dos semanas en octubre de 1962, Washington y Moscú habían estado enfrentados luego de que Estados Unidos se enterara de que la Unión Soviética había llevado armas nucleares a Cuba


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El conflicto, conocido como la Crisis de Misiles en Estados Unidos, la Crisis del Caribe en Rusia y la Crisis de Octubre en Cuba , llevó al mundo al borde de la III Guerra Mundial, una guerra con un potencial destructivo más grande que todas las demás.

El corresponsal de BBC Mundo en la isla fue al lugar en el que le habían dicho estuvieron guardadas esas armas de la discordia.

La familia Chusco vive cerca de Madruga, a mitad de camino entre las provincias de La Habana y Matanzas.

Son campesinos descendientes de mexicanos y en su finca hay una cueva donde al parecer hubo cohetes nucleares durante la "Crisis de los Misiles".
A Emilio Chusco, ya fallecido, lo conocí en el 2002, fue él quien primero me habló de la existencia de la cueva, donde decía habían instalado misiles.

Me acompañó para mostrarme los túneles perforados en la roca y los restos de las estructuras de hierro que componían las instalaciones militares.

Emilio relató que antes de iniciarse la crisis se les sacó de la finca y vieron entrar una gran rastra militar cubierta por una lona.

"Yo veía que eran armas grandes y les pregunte a los guardias qué traían y me dijeron que un cohete y que lo metieron para la cueva", dijo.

Hay dos túneles con el largo y el ancho justo para esconder aquellos cohetes, de los cuales aún queda uno en el museo de La Cabaña, en la entrada de La Habana.

Dentro se ven restos de los rieles sobre los que se deslizaban hasta la cavidad más grande de la cueva.

El lugar es perfecto, la caverna no tiene techo y la boca mira hacia el norte, las lomas donde está enclavada distan menos de 2 km de la carretera central, a pesar de lo cual la tupida vegetación de la zona impide que los que circulan por allí puedan verla.

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EL REGRESO Y EL OLVIDO

Hace unos días volví a su casa para hablar otra vez de aquellos días en que el mundo estuvo al borde de la catástrofe nuclear y me encontré con la triste noticia de que Emilio había fallecido de un ataque al corazón hace un tiempo atrás.

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Me recibió su hermana, Rosa Chusco, quien desde sus 76 años dice que "en la cueva había un alto mando ruso de esos pero yo no vi nunca los cohetes".

Recuerda que "los militares cubanos y rusos tampoco nos dejaban acercar al lugar".

Su memoria se traslada a aquellos días en que era una adolescente: "los rusos hablaban español y eran muy buenos, le traían cosas a mi mamá y a mi papá: latas de leche, galletas y carne rusa (enlatada). Eran gente muy buena, eran gente socialista", le cuenta a BBC Mundo.

Acepta llevarme otra vez a ver la cueva, a pesar de que su sobrino le advierte que "te vas a meter en candela" (vas a tener problemas).

No somos los únicos que están tras la pista de la "Crisis de octubre", poco antes de nuestra llegada los visitó un grupo de militares cubanos.

Nos acompañan sus sobrino-nietos y Rosa dice que en 1962 ella "no sabía ni de crisis ni de cohetes ni de nada de eso. Nosotros vivimos tranquilos y nunca nadie nos ha molestado, siempre hemos sido gente pobre pero honrada".
Ni los Chusco ni sus vecinos tienen conciencia de que el poblado de Madruga y sus fincas aledañas podrían haberse convertido en uno de los blancos prioritarios de una conflagración nuclear mundial que podría haber acabado con toda la humanidad.

Cuando les hablo de esto me miran incrédulos.

En la zona ya nadie se acuerda de aquello, medio siglo es demasiado tiempo, muchos de los protagonistas han muerto y los niños solo recuerdan lo que el abuelo les contó sobre las latas de carne rusa.

En el tiempo

La crisis empezó el 15 de octubre, cuando fueron descubiertas las armas nucleares en unas fotos tomadas por un avión espía que sobrevoló Cuba. La tensión no cesó hasta que el 27 de octubre, cuando el líder soviético Nikita Jrushchov le propuso a su contraparte estadounidense, John F. Kennedy, llevarse las armas nucleares de vuelta a casa a cambio de la garantía de que EE.UU. no invadiría ni apoyaría una invasión a Cuba y que desmantelaría las bases nucleares en Turquía. El acuerdo se alcanzó el 28 de octubre. Tras ese conflicto se estableció una línea directa entre el Kremlin y la Casa Blanca conocida como El Teléfono Rojo.

La Nación

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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 24, 2013 12:05 pm

La pérdida del mayor Anderson y su U-2
Contribución de Krzysztof Dabrowski

Mientras que el derribo del U-2 pilotado por Francis Gary Powers sobre la Unión Soviética es bien conocido, sobre todo porque recibió mucha publicidad, un incidente similar en Cuba está en el olvido. Hay una serie de razones para ello, entre otros la pérdida de un solo hombre y una sola aeronave durante la Crisis de los misiles de Cuba parecía no importar mucho teniendo en cuenta la perspectiva de un Armagedón nuclear mundial. Además, como se presenta a continuación, el incidente podría haber aumentado la situación en un punto en el tiempo cuando tanto Washington y Moscú querían de-escalar ella. Sin embargo, ya que las restricciones superpotencias hace décadas vinculantes tienen poco significado hoy en día la historia de los hombres que se encontraban en el centro de uno de los momentos más calientes de la Guerra Fría que merece ser contada.


El Gran Hermano
Como la mayoría de los lectores están familiarizados con la crisis de los misiles de Cuba de una larga introducción se puede prescindir. Es suficiente decir que, aparte de los misiles de punta nuclear, los soviéticos también desplegaron fuerzas convencionales a Cuba, incluyendo la aviación y los elementos sustanciales AD. El primero incluía la Kubinka basado 32o Regimiento de Guardias de combate [1], que tenía MiG-21F/F-13 combatientes en la carga mientras que el segundo comprende el 11 Rocket (es decir, misiles) División de Defensa Aérea [2] equipado con S-75N Desna (SA -2c Orientación Mod 2) superficie para sistemas de misiles aire. Desde el despliegue con nombre en código "Operación Anadyr" se consideró de importancia estratégica de las unidades envían a Cuba eran elite para los estándares soviéticos. Los pilotos de combate de Kubinka fueron considerados la crema de la aviación soviética de la cosecha, mientras que la división de AD seleccionado había obtenido buenos resultados en la formación y una gran parte de su personal eran miembros del Partido o Komsomol.

Aeronaves, misiles, equipos auxiliares y por último pero no menos importante el personal se envían a Cuba en barco. [3] El regimiento de combate a la izquierda de Cuba de Baltiysk a bordo de los buques "Volgoles" [4] y "Nikolayevsk". Antes de embarcar el 32 GIAP dejó sus archivos y otros documentos, así como los colores de regimiento de la Unión Soviética, convirtiéndose en el "nuevo" 213 Regimiento de combate [5] con el propósito de su despliegue en el extranjero. [6] Parece que la designación de la unidad de la división de AD no se ha modificado de manera similar, pero su misión fue, sin embargo también se maneja de manera muy reservada. Personal y equipo fueron cargados en el buque mercante "Letonia" (su maestro fue capitán Gogridze) en Teodosia y navegaron hacia Cuba cruzar el Mar Negro, el Mediterráneo y el Atlántico. El destino se mantuvo en secreto hasta que el buque pasó el estrecho de Gibraltar. Sólo después de entrar en el océano Atlántico no el capitán del barco abrir un sobre cerrado e informar a las personas a bordo (los oficiales superiores primero) donde se les va. [7]

Una vez en Cuba el 213 IAP se basó en Santa Clara aeropuerto militar mientras que la división 11 AD estableció su cuartel general en Camagüey. Cubriendo el espacio aéreo de Cuba, o por lo menos tanto de él como sea posible, necesario para implementar unidades de defensa aérea en la isla. Por esta razón los sitios SAM que salpican el paisaje se colocaron de 60 a 80 kilómetros de distancia una de la otra. Sin embargo, aparte de tomar posiciones, las defensas terrestres serían de momento dimitir. A diferencia de los pilotos de MiG fueron mucho más activos - que llevaron a los cielos por primera vez el 18 de septiembre 1962 y fue a partir de entonces volar mucho. Desde aviones de reconocimiento EE.UU. fueron monitoreando los soviéticos encuentros acumulación hasta entre los "guerreros de la Guerra Fría", fueron inevitables.

Encuentros de la Guerra Fría
El primer encuentro tuvo lugar en octubre, cuando un vuelo de MiGs dirigido por el teniente coronel. Sergey Perovsky [8] se encontró con dos RF-101s. A pesar de que los soviéticos estaban simplemente reubicando desde Santa Clara a San Antonio, sus aviones transmitido en vivo del aire R-3S de misiles tierra-aire. Al avistar el teniente coronel aviones estadounidenses. Perovsky preguntó el control de tierra permiso para involucrarlos pero fue categóricamente prohibido hacerlo. Otro incidente tuvo lugar el 4 de noviembre. Esta vez un MiG con mayor Dmitry Bobrov a los mandos regresaba de una misión de entrenamiento cuando fue ordenado por el control de tierra para interceptar y ahuyentar a dos aviones identificado erróneamente como RF-101s (en realidad eran F 104s de 479 TFW del USAF). [9] El piloto soviético maniobró para ganar una posición ventajosa y una vez que los estadounidenses se dio cuenta de que habían inoportunos empresa tanto se volvió en dirección a Florida dejando el espacio aéreo cubano en la velocidad. Cabe añadir que, dado que maj. Bobrov estaba llevando a cabo una misión de entrenamiento de su caza sólo llevaba misiles de entrenamiento en cautiverio y la pistola del MiG no se ha cargado bien. Un tercer encuentro con aviones de EE.UU. involucrado Shtoda Mayor. Sus circunstancias eran similares a las anteriores - el piloto soviético estaba volando entre Camague y Santa Clara cuando vio a un par de RF-101s. Sin perder tiempo maniobró para alcanzar una posición ventajosa en el hemisferio posterior de la aeronave EE.UU.. Los estadounidenses no correr riesgos y decidió que abandone el espacio aéreo cubano en la velocidad sería lo más prudente hacerlo bajo las circunstancias. Para el conocimiento del autor sin más incidentes aéreos relacionados con aviones soviéticos y estadounidenses tuvieron lugar durante la Crisis de los misiles de Cuba.

Antes de pasar a un tema importante que hay que adressed primero. A saber algunos escritores de aviación en la antigua Unión Soviética quieren que sus lectores a creer que los pilotos soviéticos desplegados en Cuba habían derribado tres aviones EE.UU.: un solo "Vodoo" el 18 de octubre de 1962, así como dos "Starfighters" el 20 y 26 de octubre (un F-104 en cada día). Que se dice claramente que los pilotos soviéticos nunca hizo tales afirmaciones, de hecho no se disparó ni un solo tiro en la ira. [10] Los que promulgan informes de victorias aéreas que nunca tuvieron lugar confunden tanto a los investigadores profesionales, así como entusiastas de la aviación aficionados, hacen reír stock de los aviadores que supuestamente alcanzaron estos "logros" y por último pero no menos importante socavan gravemente la credibilidad de los escritos sobre temas de aviación procedentes de la antigua Unión Soviética. Serviría mucho mejor a los lectores, los veteranos de la aviación y, finalmente, los propios autores a escribir sobre los hechos en lugar de inventar la ficción, sobre todo que muchas historias interesantes siguen esperando que se les diga.

Los hechos descritos hasta ahora pueden transmitir una falsa impresión de que todo el asunto cubano no era mucho más que una excursión en el extranjero Soviética que resulta en algunos de los habituales juegos de la Guerra Fría. Nada podría estar más lejos de la verdad que la situación era muy grave hasta el punto de ser graves. Los Estados Unidos dejó en claro que los misiles nucleares soviéticos a sus puertas no son aceptables, y tendrán que ser retirados de Cuba de una manera u otra. Al mismo tiempo, los cubanos, con la invasión de Playa Girón fresco en su memoria, estaban muy nerviosos, especialmente que Moscú no se molestó en informar acerca de la Kennedy en curso -. Negociaciones Khrushchev [11] Los soviéticos en la isla también se sentía un gran colar para que entendían claramente que estaban en la línea de frente mismo de la Guerra Fría, que podría a su vez muy caliente en cualquier momento. Para complicar las cosas aún más Moscow les mantiene en la oscuridad acerca de cómo la situación se desarrolla [12], mientras que las instrucciones eran vagas en muchos aspectos cruciales. En cuanto a la utilización efectiva de las armas, se le concedió permiso para abrir fuego sólo en el caso de un ataque manifestado. El problema era que "ataque manifestado" no se define en ninguna manera. Podría ser que las bombas ya estaban siendo cayeron un avión enemigo o cuando una formación de entrada de las aeronaves se detectó, así como entre medio de todo. Esta falta de claridad no fue accidental, sino el resultado de lo que puede llamarse soviética "cultura política". Por un lado Moscú quería mantener un estricto control sobre los acontecimientos que se desarrollan, pero en los otros tomadores de decisiones mano en la capital soviética desea tener chivos expiatorios en caso de que algo salió mal. La primera emisión de las instrucciones necesarias con muchas restricciones, pero este último pidió vaguedad intencional a fin de permitir a echar la culpa a la gente en el teatro de operaciones que "no actuar de acuerdo con las órdenes".

El derribo
Teniendo en cuenta las circunstancias antes mencionadas de un incidente grave fue difícil de evitar. Como ya se ha indicado anteriormente defensas aéreas soviéticas se encontraban abajo. La división 11 AD volvió sobre sus radares, por primera vez en el 10 22 al 23, pero la mayoría de las veces estaban fuera. En la noche del 26 de octubre Fidel Castro visitó la sede de la Unión Soviética en El Chico argumentando que teniendo en cuenta la situación - múltiples incursiones aéreas de aviones de EE.UU. sobre una base diaria y la amenaza de una invasión - defensas aéreas deben activarse. El líder cubano dio órdenes a las fuerzas de su país para disparar contra aviones estadounidenses y, como los acontecimientos posteriores demostraron, los soviéticos fue junto con él. Mientras tanto, los preparativos para una nueva jornada de actividad también se llevaban a cabo en el Estrecho de la Florida. Originalmente estaban previstas hasta cuatro-2 U misiones para el 27 de octubre, pero al final sólo un único U-2F serie 56-6676 con el mayor Rudolf Anderson Jr. a los mandos recibieron la orden de volar sobre Cuba, que despegaba de McCoy Air Base de la Fuerza en Orlando, Florida.

Cuando en la mañana del 27 de octubre el mayor Anderson entró en el espacio aéreo cubano los radares soviéticos estaban siguiendo el U-2 que para los de la tierra convertido en objetivo 33. Operadores de radar soviéticos y sus superiores miraron con nerviosismo el progreso de sus aviones con baterías de misiles en la isla de ser puesto en alerta de combate, pero el mayor Anderson era totalmente inconsciente del peligro mortal que estaba expuesto. Sin embargo, otros sabían, porque separados de gran altura y aviones de reconocimiento táctico fotográfica que en realidad estaban volando sobre Cuba los EE.UU. también activos SIGINT desplegados en las inmediaciones de la isla. Este último compuesto RB-47 aviones de reconocimiento electrónico que pertenece al Ala de Reconocimiento Estratégico 55, así como un buque de guerra equipado de manera apropiada, el USS Oxford. Actividad de radar soviético no escapó a su atención y un informe se despachó con rapidez, lo que subió todo el camino a Washington, por desgracia no había medios para alertar a Mayor Anderson.

Al mismo tiempo, las fuerzas soviéticas subcomandante general Leonid Garbuz y el comandante adjunto responsable de la defensa aérea general Stepan Grechko debatían sobre cómo manejar la situación. Querían que el general Issa Pliyev que estaba al mando general de las fuerzas soviéticas desplegadas en Cuba para tomar una decisión sobre qué hacer con el avión EE.UU.. Desafortunadamente no fue posible conseguir el asimiento de él, porque él no estaba - al menos eso es lo que su ayudante de campo indicó. Sin embargo hay que tener en cuenta que el general Pliyev sufría de un problema grave de salud, en particular los riñones le estaban dando problemas. Por tanto, es probable que no se había ido, pero podría haber estado incapacitado por su enfermedad. Mientras tanto, el U-2 sobrevoló la zona de Guantánamo [13] después de lo cual volvió en dirección noroeste a tomarlo en un curso que llevaría finalmente hacia el EE.UU.. Desde que se informó de manera constante progreso de la aeronave Generales Garbuz y Grechko entenderse en este punto, que el momento de tomar una decisión se estaba acabando. Debido a que su superior no se pudo llegar tomaron la responsabilidad sobre sí mismos.

Ambos generales de acuerdo en que el U-2 tiene que ser derribado y decidió asumir la responsabilidad de este acto. Una vez que los acontecimientos ocurridos movieron rápidamente. Gen. Grechko dio la orden de destruir Target 33 a través del teléfono a la CO del 11 AD división coronel Georgi Voronkov, este último repite la orden de su superior [14] y de lo relacionado con el CO del 507 AD regimiento Guseinov (rango ?), que a su vez hizo lo mismo que pasa por el fin de Major Ivan Gerchenkov, el comandante del batallón del regimiento 1. El rodaje fue obra de un sitio SAM se encuentra en las cercanías de los Banes ciudad en la provincia de Oriente. Su radar se van tripulación - a un lado de la Major Gerchenkov que estaba supervisando las acciones de sus subordinados - por Vasily Gorshakov, Alexander Ryapenko (este último fue el consejero de orientación), así como los demás, pero por desgracia las fuentes disponibles no proporcionan sus nombres. El avión estadounidense que volaba a una altitud de 22 000 m se dedica a una distancia de 12 km. Como resultado de una salva de tres misiles disparados el U-2 fue alcanzado, descendiendo cerca de las Veguitas pueblo con el cuerpo de mayor Anderson todavía atados en la cabina. Se supo que su traje de presión fue herido por los fragmentos que provocan una rápida descompresión a gran altura - agujas para decir el mayor Anderson no sobrevivió. Operadores SAM soviéticos informaron haber cumplido con la tarea asignada (es decir, que el avión fue derribado EE.UU.) en la cadena de mando con el calendario del evento que se ponga a las 10: 19 am

Aldeanos curiosos acudieron rápidamente al lugar del accidente y el personal militar cubano también apareció en la escena. En ningún momento la radio cubana, que pronto será seguido por la prensa, se jactaba de una gran victoria sobre los "imperialistas yanquis". Es comprensible el estado de ánimo a través del Estrecho de la Florida no era tan extático. La noticia del derribo del U-2 llegó a Washington como presidente Kennedy tenía en la mano una nueva reunión en la Casa Blanca. Previamente el presidente de EE.UU. y su círculo cercano de acuerdo en que si un avión estadounidense fue derribado los EE.UU. atacaría a Cuba. Afortunadamente, los estadounidenses cambiaron de opinión sobre todo porque pensaban que la decisión de disparar contra los aviones de EE.UU. no era una provocación deliberada por parte de Moscú, pero se hizo a nivel local. Como sabemos ahora su evaluación era correcta para esto era el caso. En gran parte debido a la capacidad del presidente Kennedy para resistir ser arrastrado por los acontecimientos repentinos, ninguna acción de represalia tuvo lugar, las negociaciones con los soviéticos continuaron y se evitó la guerra nuclear.

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Análisis los informes de prensa contemporáneos sobre el derribo de Anderson del U-2. (DAAFAR Museum)

Las consecuencias
Que se agregó que los EE.UU. estuvo cerca de perder un segundo avión. Castro no hizo una amenaza vacía la noche anterior para que efectivamente ordenó defensas antiaéreas cubanas para disparar a aviones de EE.UU.. Varias horas después de que el U-2 fue derribado una Marina de los EE.UU. RF-8 perteneciente al Escuadrón Photographic Light 26 en unas misiones de reconocimiento fotográfico de bajo nivel fue alcanzado por un proyectil de 37 mm. Afortunadamente, esta vez la suerte estuvo del lado del piloto se las arregló para volar el avión dañado a la base. Dado que no hay pérdida de la vida llevó a cabo y los daños materiales se limita a la Casa Blanca decide ignorar por completo este incidente. Por lo tanto, no tuvo impacto en el desarrollo de la situación durante la crisis cubana que sea. [15]

El derribo del U-2 provocó diferentes reacciones entre los soviéticos. Los desplegados en Cuba, aunque no es alegre, sentir la sensación de haber hecho un buen trabajo - que habían derribado un avión que era, después de todo su "campo de los negocios". Col. Voronkov visitó el sitio felicitando SAM Mayor Gerchenkov y sus hombres. Tal vez un poco sorprendente que todo el asunto hace casi ninguna impresión en Moscú. Ministro de Defensa de la URSS en ese momento mariscal Rodion Malinovski lacónicamente comentó que se hizo un poco demasiado pronto. Podría decirse que la dirección soviética estaba preocupado por las negociaciones en curso y ya que este incidente no descarrilar ellos no ameritaba mucha atención.

Una vez que la crisis de los misiles de Cuba terminó el cuerpo de mayor Rudolf Anderson se volvió a los Estados Unidos y enterrado el 6 de noviembre en Woodlawn Memorial Park. Mayor Anderson que pagó con su vida por arriesgada de las superpotencias, merece no ser olvidado como todas las otras víctimas de la guerra fría. En cuanto a la aeronave en la que voló su última misión de los restos del derribado U-2 están en exhibición en el Museo de la Revolución en La Habana. Algunas partes también están en el museo de Playa Girón, aunque, por supuesto, el U-2 no tiene relación de ningún tipo con la Bahía de Cochinos anterior aventura.

Mirando hacia atrás en los acontecimientos descritos anteriormente se puede afirmar que por un lado el derribo de un avión de reconocimiento fue casi un incidente de la Guerra Fría "típico" pero por otro lado, era único, no sólo porque cada caso es único, pero también para las circunstancias de la crisis de los misiles cubanos. Es decir, que era una de esas situaciones en las que la Guerra Fría podría haber convertido muy caliente con un intercambio de ataques con misiles nucleares entre las superpotencias que son una posibilidad real. Este incidente en particular ilustra bien varios peligros, dificultades y problemas que enfrentan todos los lados: la evaluación de lo que realmente estaba pasando, lo fueron por intención de la otra parte, lo que debe hacer en caso de acontecimientos repentinos, ¿cómo hacer frente a la falta de información vital y la forma de interpretar las instrucciones que se encuentran ya sea vaga o que no se ajustan a las circunstancias, sólo para nombrar unos pocos. Afortunadamente las partes pudieron contenerse y derribo del U-2 se mantuvo un incidente aislado, que no dio lugar a una escalada de lo contrario no podría haber estado leyendo esta pieza ahora.

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Arriba: izquierda y parte de la cola de la U-2 derribado como conserva en DAAFAR Museum. Abajo: el motor de la misma aeronave. (Olivier Fourt y Alain Cuenca)


Notas al pie

[1] 32 GIAP para ir por su abreviatura en ruso - deja que añadir que la unidad no era un desconocido para el despliegue en el extranjero ("ayuda fraterna", como los soviéticos preferían llamarlo) porque ya había enviar un escuadrón de Indonesia

[2] La división 11 AD tenía su sede en Volgogrado, sino que incluye el 507 Regimiento de Defensa Aérea

[3], con la excepción de algunos del personal del regimiento de combate que fueron trasladados a Cuba a bordo de un avión de pasajeros

[4] fue también uno de los barcos que transportaban los misiles nucleares de Cuba posterior a la Unión Soviética, una vez superada la crisis

[5] la abreviatura rusa siendo IAP

[6] Una vez que el despliegue de Cuba fue sobre el personal del regimiento regresó a la Unión Soviética con el 32 GIAP ser "resucitado". En cuanto al equipo de soporte de aeronaves y tierra que se dejó a la nación anfitriona convertirse en el núcleo de la fuerza "Fishbed" del arma aérea cubana.

[7] deja que señalar que habiendo hecho la ida y vuelta Unión Soviética - Cuba y la espalda un par de veces (tardó varios cargamentos para mover una división entera AD) capt. Gogridze conocía el destino, pero cada vez que mantiene el secreto

[8] Él era subcomandante del 213 IAP

[9] Los pilotos soviéticos identifican aviones de EE.UU. encontró que "Voodos" en las tres ocasiones en que se encontró con ellos en el cielo cubano. Si bien esto no fue, obviamente, el caso el 4 de noviembre, parece que en los dos casos restantes los aviones americanos se reunieron fue en verdad-101s RF. Cabe señalar que estos casos de identificación errónea no eran infrecuentes durante la Guerra Fría. En Vietnam, los soviéticos se refiere con frecuencia a aviones estadounidenses como "Thunderchiefs" o "Phantoms", independientemente de su tipo real. Del mismo modo los pilotos occidentales solían llamar a cualquier avión militar del Este un MiG.

[10] Una pequeña corrección es necesaria por dos disparos fueron en realidad aunque no dispararon en el aire, pero en el suelo. Es decir un último intruso noche, que no pudo ser identificado por falta de luz, no se detuvo cuando se enfrentan a un guardia soviético. El hombre disparó un tiro de advertencia, pero ya que fue ignorado una bala fue enviado en la dirección de "la amenaza oculta en la oscuridad". Como resultado, el intruso se "cayó" y el primer vistazo al cadáver reveló que era ... una vaca! El resultado del incidente fue positivo - por lo menos desde el punto de vista soviéticos - para personal del 213 IAP podrían disfrutar de un poco de carne fresca.

[11] Según Aleksandr Alekseyev, que era en ese momento el embajador de la Unión Soviética a Cuba le informó el líder del país en cada intercambio de masajes entre Moscú y Washington, pero si se trata de ir por la mayoría de las fuentes Fiedel se mantuvo en la oscuridad acerca de la actual negociaciones. Afirmación del Embajador Alekseyev es duda para que teniendo en cuenta su rango y la publicación es poco probable que recibiría información (las detalladas en particular) sobre el Kennedy - Khrushchev correspondencia.

[12] Esto se ilustra mejor por el hecho de que una importante fuente de información para los soviéticos en Cuba eran la "Voz de América" ​​emisiones (sic).

[13] Es importante señalar que el U-2 había sobrevolado un sitio de misiles de crucero FKR Soviética en el pueblo de Filipinas, al oeste de Guantánamo. Los misiles tenían ojivas nucleares y estaban destinadas a "neutralizar" la base de EE.UU. en Guantánamo, en el caso de una invasión estadounidense. Dado que los misiles fueron trasladados a la posición en la noche del 26 al 27 10 su presencia no podría haber sido revelado por anteriores misiones de reconocimiento por lo que todavía eran un secreto para los estadounidenses (su descubrimiento se produjo el 28 de octubre, pero no se identificaron los misiles por lo que realmente son). El hecho de que el mayor Anderson sobrevoló la zona en cuestión era sin duda una de las principales razones detrás de la decisión de los generales soviéticos 'a por el U-2.

[14] Fue un procedimiento estándar para el destinatario para repetir la orden recibida a fin de garantizar su superior de que se comprenda claramente.

[15] Mientras que los cubanos no tenían medios para participar de manera efectiva los objetivos de alto vuelo como el U-2 a sus numerosos cañones antiaéreos que plantea una grave amenaza para los aviones volando bajo. Sin embargo a pesar de abrir fuego en varias ocasiones hicieron un uso relativamente escaso de ellos. Como resultado no sea el daño infringido a la "Crusader" no se registraron incidentes más graves tuvieron lugar. Una de las razones es que el embajador Alekseyev estaba presionando a Castro que se abstenga de disparar contra aviones de EE.UU. con el fin de no agravar la situación ya tensa.

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Esteban McLaren
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Re: La crisis de los misiles en Cuba, 1962

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