La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

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La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:01 pm

¿Qué pasó en la República Argentina durante la década del 70?

Han pasado muchos años desde el momento que el país puso término a la GUERRA REVOLUCIONARIA desatada por la subversión marxista y consecuentemente con ello se han ido mezclando y desarrollando las generaciones que han tenido vivencia activa en esos acontecimientos con las nuevas generaciones que se han ido sucediendo hasta el presente.

Durante ese lapso, parte de la sociedad Argentina de aquel entonces ha ido perdiendo la memoria y ha entrado en una especie de parálisis mental y de olvido y parte tambiÈn ha ido revitalizando su pensamiento y su accionar, sectorizando las circunstancias, tergiversando y ocultando las causas que motivaron esos tristes episodios, tejiendo su propia verdad, lo que ha sido acompañado por una campaña de difusión, de desprestigio y de acción psicológica contra las FF.AA. apoyada por la inmensa mayoría de los medios de comunicación social.

Al mismo tiempo las nuevas generaciones que se han ido incorporando lo han hecho desconociendo las causas y el porque de la lucha, analizando solamente los efectos producidos de acuerdo con el interÈs exclusivamente personal, sin conocer la real naturaleza de los cruentos episodios de violencia, muerte y destrucción que caracterizaron la triste DÉCADA DEL 70 en todo el país.

Es por ello que los episodios que se empezaron a analizar y a difundir despuÈs del año 83 y que persisten en nuestro tiempo referidos a la participación de las FF.AA., están impregnados de una acción disolvente y discriminatoria, apoyadas por tendencias políticas e ideológicas, caracterizadas por un parcialismo ampliamente deformado, que muestra en todos los casos los efectos producidos sin mencionar siquiera las causas claras y concretas de los hechos reales que lo motivaron.

De esta forma resulta fácil hablar de terrorismo de estado, de genocidio, y otros episodios aberrantes que al ser mencionados y analizados sectorialmente van destruyendo los valores morales y patrióticos de todos aquellos, que frente a situaciones inÈditas, sorpresivas y de contingencias propias de una guerra muy especial, tuvieron que afrontar en forma directa los hechos producidos para impedir que se alcanzara la destrucción de los valores nacionales, morales y cristianos del ser argentino.

Que pasó en la ARGENTINA durante esa cruenta etapa de nuestra historia que tuvo como epicentro la DÉCADA DEL 70 ?

La REPUBLICA ARGENTINA, fue el teatro de una GUERRA REVOLUCIONARIA (GR) que comenzó a desatarse a partir de 1956, mostró sus primeras evidencias guerrilleras en 1959, se desencadenó en 1970 y alcanzó su máxima intensidad durante los años 1973 - 1978.

La derrota militar del agresor pudo apreciarse en 1973, pero un vuelco político -ideológico impidió que se concretara, no obstante lo cual el aniquilamiento militar del agresor se logró posteriormente en 1980. Sin embargo la subversión no ser vencida en el campo político.

Tuvo por objetivos, alcanzar en nuestro país el PODER DEL ESTADO para desde allí imponer un sistema político, económico, mas aún, un sistema de vida ajeno a nuestras tradiciones, que incluían pensamientos y sentimientos antagónicos, a travÈs de un marxismo leninismo que solo logró captar a una parte de la población.

Cual fue el desarrollo, en extrema síntesis, de este proceso ?

1.- Los orígenes de la guerra se remontan en la ARGENTINA al período 1956/1965 en donde se insinúan las primeras organizaciones guerrilleras especialmente de carácter rural, cuyas actividades son detectadas oportunamente y neutralizado su accionar.
2.- En el período 1965/1970 se estructuran las principales organizaciones revolucionarias que completan su adiestramiento y consolidación para irrumpir violentamente con su accionar en el ámbito urbano.

3.- En el período 1970/mayo de 1973 desarrollan una gran actividad terrorista pero muchos de sus integrantes son detenidos y condenados y muchos mas sometidos a proceso con lo cual sus estructuras quedan prácticamente debilitadas.

4.- En el período mayo de 1973/ fines de 1974 el gobierno constitucional del Presidente Cámpora decreta la Ley de Amnistía total para todo los presos políticos y son liberados los principales líderes guerrilleros y las organizaciones revolucionarias retoman su actividad con gran violencia en la zona urbana y reinician su accionar en el área rural.

5.- En el período 1975/1978 se desarrolla por el PRT-ERP la guerrilla rural en TUCUMÁN que es derrotada por "EL OPERATIVO INDEPENDENCIA" y en lo urbano por el frustrado ataque a MONTE CHINGOLO, lo que marca el retroceso de esta organización revolucionaria.

6.- En el período 1978/1980 son anuladas todos los intentos tanto del PRT-ERP como de MONTONEROS de remontar los resultados adversos de la lucha en desarrollo.

7.- En el período 1980/1988 se produce la reorganización de las agrupaciones revolucionarias en el exterior, el reingreso al país de muchos de sus integrantes a partir de 1983, su inserción al plano político como líneas internas de las principales agrupaciones partidarias, su reestructuración y actividad transitoria en el marco legal, esperando que se concreten las esperadas luchas sociales que le permitan volver nuevamente a la lucha y al poder.

Esta bravísima síntesis encadena todo un largo proceso revolucionario sobre el cual girará todo el accionar de la página, tocando en detalle todos aquellos acontecimientos que permitan visualizar, de la mejor forma posible cuales fueron las causas y los efectos que ESAS CAUSAS DESATARON en la vida del país y particularmente en los grupos sociales afectados.

O.E.Guerrero (Grl.Br. R)

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Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:01 pm

Génesis y Evolución del Proceso Revolucionario en la República Argentina

Consideraciones Previas.
Son varios los artículos que han sido escritos sobre la génesis y evolución de la Guerra Revolucionaria en nuestro país y parecería que volver a considerarlos seria una redundancia teniendo en cuenta, que todos mencionan, en general una misma sucesión de causas y efectos. Sin embargo, ello nunca estará de mas, por cuanto siempre será posible incorporar a lo conocido nuevas informaciones en lo referente a fechas, organizaciones, acontecimientos, personas involucradas, etc.
Algunos marcan las etapas del proceso revolucionario dentro de los tiempos políticos de duración de los gobiernos derivados de procesos electorales o de golpes militares; otros analizan el proceso marcado por las actitudes y acontecimientos generados por las organizaciones subversivas, o bien , por el resultado obtenido por las fuerzas regulares que la enfrentaron. Personalmente estimo, como lo han adoptado varios, que el análisis para determinar las etapas debe hacerse a partir de aquellos episodios o acontecimientos que representen un cambio o una situación trascendente entre lo acontecido y su continuación con los nuevos hechos que se van produciendo. El trabajo a desarrollar pretende encuadrarse dentro de este criterio.

TEMARIO
1.- Introducción.
2.- Orígenes de la guerrilla (1955-1965).
3.- Creación y Desarrollo de las Organizaciones Revolucionarias Armadas (1965-1970).

Arrow Partido Revolucionario de los Trabajadores- Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).
Arrow Fuerzas Armadas Revolucionarias ( FAR ).
Arrow Fuerzas Armadas Peronistas ( FAP ).
Arrow Fuerzas Armadas de Liberación ( FAL ).
Arrow Montoneros (actualmente en el gobierno).

4.- Evolución del Proceso Revolucionario – Períodos de la Guerra

a.- Primer período (1970 – may. 73 ).
b.- Segundo período ( 25 may. 73 – fines del 74 ).
c.- Tercer período ( 1975 – 78 ).
d.- Cuarto período (1978-80 ).
e.- Ultimo período ( 1980 – 88 ).
f.- Situación actual.

DESARROLLO

1.- INTRODUCCIÓN.

La República Argentina fue el Teatro de una Guerra Revolucionaria ( G R ) que comenzó a gestarse a partir de 1956, mostró sus primeras evidencias guerrilleras en 1959, se desencadenó en 1970 y alcanzó su máxima intensidad durante los años 1973 a 1976.

Un principio de derrota militar pudo apreciarse antes de mayo del 73. Sin embargo, circunstancias políticas y legales, volcaron hacia un fracaso los éxitos alcanzados que se habían logrado a través de las aplicación de una justicia precisa y especifica, la que fue derogada y la acción revolucionaria brotó con mas fuerza, no obstante lo cual se completó su aniquilamiento en 1980. Sin embargo el éxito militar alcanzado no fue seguido en el plano político y los acontecimientos dentro de esta campo se prolongaron en el tiempo hasta 1988, perdurando con matices muy desfigurados hasta nuestros días.

Tuvo por objetivo alcanzar el “PODER del ESTADO”, para desde allí imponer un sistema político, económico y social, mas aún, un sistema de vida, ajeno a nuestras tradiciones, foráneo, con sentimientos y pensamientos antagónicos con nuestro propio sistema de vida. Felizmente esta ideología, en el resultado final de todo lo ocurrido solo logró captar a una verdadera minoría de la población y frente a una lucha fraticida se pudo salir de esa situación, no alcanzando la ARGENTINA, hasta el presente, lograr una verdadera pacificación.

Este Proceso Revolucionario no nació en la Argentina. Lo importó, se infiltro, lo hizo propio y lo desarrollo a través de los acontecimientos que se sucedían en un mundo convulsionado por manifestaciones ideológicas proclamadas primero por Marx y Engels y completadas durante el siglo XX por Lenin , por Mao Tse-tung y por otros ideólogos comunistas que quisieron hacer en ese siglo un mundo proletario, utilizando como método la violencia sin limites a través de los movimientos de liberación nacional y la acción unificada de todos los países comunistas. Estas pocas expresiones conformaban los verdaderos objetivos de la revolución mundial de ese entonces y de la cual la Argentina no pudo ser excluida por la acción de ideólogos nacionales y por otros , que fueron llamados “idiotas útiles“ llegando a conformar las diferentes organizaciones revolucionarias que se tratarán mas adelante y que se prestaron a llevar adelante la Guerra en el frente interno.

Dichas organizaciones poseían estructuras complejas, de origen y tipo clandestino, constituidas básicamente por un “aparato político” de conducción, propaganda y adoctrinamiento y un “aparato armado-militar”, responsable de las acciones netamente violentas, terroristas y revolucionarias que se agrupaban en un verdadero “ejército irregular”.

De acuerdo con estas realidades fue necesario emplear las FF.AA. y de Seguridad para enfrentar a esas organizaciones políticas y militares como única posibilidad de evitar la conquista del poder al no poder lograrlo por medios naturales y legales, debido a su falta de representatividad.

Tal determinación esta fundamentada en la obtención ,no de un objetivo social, sino de un objetivo político- ideológico –revolucionario, representado como ya se expresara, por la “toma del poder”, para cuyo logro, según su filosofía , no importaban los medios a utilizar ni la forma de alcanzarlo.

2.- ORÍGENES DE LA GUERRILLA (1955 – 1965 ).

La G.R. en la Argentina tuvo su génesis inmediatamente después de la caída de PERON. A partir de septiembre de 1955 un grupo de activistas denominado “Resistencia Peronista”, organizado y dirigido por JHON WILLAN COOKE, nacionalista en su origen y luego volcado hacia el marxismo-leninismo realizaron numerosos actos de terrorismos que se proyectaron durante el Gobierno de la Revolución Libertadora y del Dr. A. FRONDIZI y del Dr. ILLIA.

EN 1959, en la Provincia de Tucumán se detuvieron a varios individuos que, actuando en el monte pretendían iniciar acciones de “guerrilla rural”. es aquí donde aparece una organización guerrillera de tendencia peronista denominada “UNION DE GUERRILLEROS ANDINOS” liderada por un ex militar llamado CIRO AHUMADA y por un grupo de igual naturaleza conocido por los “UTURUNCOS” (Tigres de la Sierra), con su comando “17 de Octubre” y con su “Ejército de Liberación Nacional”, los que por falta de apoyo se diluyeron y fueron dando origen posteriormente a otras organizaciones.

Con la aparición de CASTRO en el escenario mundial, comienza a proyectarse la revolución mundial en América, dando origen en la Argentina, a una serie de agitaciones y violencias, comenzando a formarse un verdadero aparato revolucionario que tuvo su centro de operaciones en Santiago del Estero en 1961 a través del “FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANO POPULAR- (FRIP) y que fuera posteriormente unos de los origenes del P.R.T., sobre la base de grupos trotkistas.

La presencia del “Che” GUEVARA en Bolivia, amplía el proceso revolucionario en América Latina y en Salta se descubre, en Oran, por denuncias de pobladores y ataques a efectivos de Gendarmería Nacional, a un grupo armado, con una gran cantidad de armas automáticas , antitanques y explosivos. En el campamento abandonado, entre otras cosas, aparece un “diario de guerra” donde le guerrillero HERMES PEÑA TORRES, muerto en el enfrentamiento con gendarmería, relata con detalles una descripción de como se había realizado la emboscada a las Fuerzas de Seguridad- Escuadrón ORAN- y como el comando de ese grupo, procedió al “fusilamiento” de dos de sus integrantes por diversas faltas y en cumplimiento de normas dictadas por los mismos revolucionarios para mantener la disciplina.

En 1964 se descubre en ICHO CRUZ , Provincia de Córdoba otro campamento guerrillero, bajo el nombre de “CAMILO CIENFUEGOS”, integrado por un grupo de siete jóvenes, con diversas armas y explosivos. El grupo, de tendencia comunista estaba dirigido por JUAN ENRIQUE SALEME, que había sido adiestrado en Cuba.

En este período, se produjeron también una gran cantidad de atentados y asesinatos tales como:

*El atentado a la casa del Capitán CABRERA , en el que perdió la vida la hija del capitán y quedo gravemente herido otro de sus hijos.

*El asalto al policlínico bancario en la Capital Federal.

*El atentado a la Shell Mex de Córdoba que costó la vida a trece obreros y varios heridos.

*El descubrimiento de un nuevo campamento guerrillero el 24 de febrero de 1964 en La TOMA - Salta – con elementos subversivos que formaban parte del “EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO”, de tendencia Castro-Comunista.

*Ese mismo año, en el mes de julio se produce una gran explosión en la calle Posadas de la Capital Federal, muriendo un guerrillero al manipulear explosivos. En esa circunstancia se descubre una célula terrorista y se comprueba, por los documentos encontrados, una serie de acciones realizadas en hechos anteriores y por ejecutar.

Todos estos hechos y muchos, mas mostraron las primeras expresiones de la guerrilla armada y conformaron el origen, para los años siguientes de lo que fue, en la década del setenta , la Guerra Revolucionaria en la Argentina. Durante el lapso descrito las organizaciones subversivas revolucionarias produjeron en total mas de 1500 atentados, todo lo cual obligó a que el Presidente FRONDIZI resolviera poner en vigencia el “Plan Conintes” ( Conmoción Interior) mediante el cual la FF.AA. asumieron por orden de l Poder Ejecutivo el control directo en la represión del terrorismo.

3.- CREACIÓN Y DESARROLLO DE LAS ORGANIZACIONES REVOLUCIONARIAS ARMADAS (1965 /1970).

En 1966, entre el 03 y el 13 de agosto, se realiza en CUBA una reunión denominada”CONFERENCIA TRICONTINENTAL DE LA HABANA”, a la cual concurren representantes de los movimientos revolucionarios y de otras agrupaciones mas radicalizadas, de AMÉRICA, ASIA y ÁFRICA. Al finalizar dicho evento, los delegados latinoamericanos se reúnen rápidamente y comienzan un acercamiento que culmina el 31 de julio de 1967 con la conformación de la “ORGANIZACIÓN LATINO AMERICANA DE SOLIDARIDAD (OLAS), cuyos objetivos principales eran:

- Propiciar la lucha armada revolucionaria en América Latina;
- Promover una estrategia conjunta de los movimientos revolucionarios;
- Lograr la solidaridad de los pueblos de América, es decir la defensa de la revolución cubana y de los movimientos que se inicien por similitud en los otros países.

Como consecuencia de lo expresado comienzan a estructurarse organizaciones armadas clandestinas en varios países de América Latina, incluyendo los preparados para llevar a cabo la guerrilla con elementos extranjeros y nacionales en la R. De BOLIVIA, al mando del “che” GUEVARA.

Para dar cumplimiento a esos objetivos, dicha organización ordena la creación en todos los países de un aparato militar capaz de llevarlos adelante por lo tanto, en la ARGENTINA se crea el “EJERCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL” (ELN) con la misión de actuar en el norte, en apoyo a las operaciones del “che” en BOLIVIA. Para ello se conforman tres sectores con direcciones políticas independientes, denominadas 1, 2 y 8, las que en principio pasaron a operar en acciones de guerrilla urbana.

Muerto el”che” GUEVARA en 1967 y luego el INTIPEREDO en 1969 se da por terminado la acción guerrillera en BOLIVIA. El E L N se disuelve y los tres sectores retornan a sus agrupaciones.

- El Sector 1, engrosa en parte el PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES (PRT), el que además de las operaciones terroristas impulsa el accionar clasista de los sindicatos de fábrica SITRAM-SITRAC .
- El Sector 2, constituyo las FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS (FAR).
- El Sector 8, produjo dos vertientes:
- Parte de los integrantes generaron con el grupo “CRISTIANISMO Y REVOLUCIÓN “ la organización sindical MONTONEROS.
- El resto se incorporó a las FUERZAS ARMADAS PERONISTAS (FAP).

Al mismo tiempo se produce una escisión del Partido Comunista (año 67) que dio origen al PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO (PCR), cuyo aparato militar constituyó las FUERZAS ARGENTINAS DE LIBERACIÓN (FAL).

Dentro del PRT se nuclean dos líneas perfectamente definidas:

- El grupo partidario de la lucha armada denominado EL COMBATIENTE.
- Otro sector denominado LA VERDAD que bregaba por una salida política.

En 1970, reunido el Vto. Congreso prevalece la línea EL COMBATIENTE y ello da por resultado la creación del brazo armado denominado “EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO” (ERP).

En 1973, el MONTONEROS INICIAL y las F A R se fusionan en una nueva organización que toma el nombre de una de ellas, MONTONEROS, en razón de la atracción que este vocablo nacionalista podría tener en la masa peronista.

4.- Evolución del Proceso Revolucionario – Períodos de la Guerra.

a) Primer Período (1970/mayo 1973).
El año 1970 marca nítidamente el comienzo de una generalizada y coordinada agresión contra las instituciones del país , contra los grupos sociales y por determinadas acciones de violencia sistemáticas y selectivas.

Hacen su aparición pública las tres organizaciones mas poderosas, mediante la comisión de importantes hechos delictivos:

- MONTONEROS: Secuestra, tortura y asesina al ex Presidente Gral. PEDRO E. ARAMBURU el día del Ejército, 29 de mayo de 1970.
- FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS (FAR) : Toman la calidad GARIN Pcia. de Bs. As., el 30 de julio de 1970.
- EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO (ERP) Copan la Comisaría Nro. 24 de ROSARIO, Pcia. Santa Fe, asesinando a dos policías en septiembre de 1970.

En este período el accionar terrorista del ERP se apoyaba en hechos cometidos por células menores con fines de propaganda, captación, instrucción y también para incrementar su capacidad logística.

En cuanto a MONTONEROS y FAR , se encontraban en tratativas de fusión con el objeto de infiltrarse en la masa política que respondía al peronismo, planificando su actividad con acción de futuro. Ambas se caracterizaron por hechos terroristas importantes, tales como:

- Copamiento de la localidad de LA CALERA el 01 de julio del 70.
- Ataque, robo de armamento (setenta fusiles FAL) y asesinato del Tte. ASUA EN pilar, Pcia. de Bs.As. , el 29 de abril de 1970.
- Secuestro y asesinato del Presidente de la FIAT ARGENTINA, OBERDAN SALLUSTRO, en la Cap. Fed. , el 21 de marzo de 1972 .
- Emboscada y asesinato del Cte. IIdo. Cpo. Ej. , Gral.. JUAN CARLOS SANCHES, el 10 de abril de 1972.
- Copamiento armado y robo de materiales del Batallón de Comunicaciones 141, Pcia. De Córdoba, el 19 de febrero de 1973.

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Sallustro en manos del ERP, luego sería asesinado por sus captores

Desde el punto de vista de la acción de las Fuerzas Legales y del Gobierno , este período fue muy importante dado que elaboró y aplicó una legislación penal especial para este tipo de acciones , logrando a través de la actuación de la Cámara Federal Penal de la Nación identificar y juzgar a los principales lideres de las organizaciones terrorista y de la casi totalidad de los elementos subversivos, produciendo el encarcelamiento de seiscientos terroristas y delincuentes e iniciar el procesamiento de mas de mil imputados en causa similares, dando con ello inicio a lo que podría haber sido el comienzo del fin de la lucha armada. Sin embargo ello no fue así dado que con el advenimiento del gobierno constitucional del Dr. CAMPORA todas las medidas legales fueron derogadas.

Cabe mencionar también que la lucha contra la delincuencia armada en este período, fue desarrollada por las fuerzas policiales, con la participación de algunos elementos de las fuerzas de seguridad.

b) Segundo Período (25 de mayo 73 / fines de 1974).

El 25 de mayo de 1973 el Médico CAMPORA asume el gobierno constitucional y deroga la legislación antisubversiva vigente y decreta la AMNISTÍA TOTAL para todos los presos por “causas políticas”.

Este período se caracteriza por la intensa actividad guerrillera urbana con numerosos atentados, asesinatos, toma de localidades, producidas por la gran cantidad de delincuentes liberados, como así también por la gran infiltración en la mayoría de los estamentos del estado, en los grupos sociales y diferentes organizaciones (laborales, estudiantiles, intermedias, etc.).

La renuncia del Md. CAMPORA, las elecciones del 12 de septiembre, y el período presidencial del Gral.. PERÓN, marco el momento del distanciamiento entre el partido gobernante – Partido Justicialista – y las organizaciones Subversivas. Estas se vieron limitadas en su accionar por los carriles políticos, reforzando su accionar armado y pasando a la clandestinidad.

Los hechos realizados en este período alcanzaron una magnitud y una agresividad tal, que distorsionó el orden social y conmocionó a la población.

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Asesinato del sindicalista Rucci, en la denominada Operación Traviata

Entre los principales hechos, figuran :

- Asesinato al Secretario General de la C G T , JOSÉ IGNACIO RUCCI, el 25 sept. 73.
- Copamiento armado del Regimiento de Caballería 10 y del Grupo de Artillería Blindado 1, en AZUL Pcia de Bs. As.,asesinato del Cnl. C. GAY , de su esposa y de un soldado y secuestro del Tcnl. IBARZABAL, el que después de un largo cautiverio fue asesinado, el 19 ene 74.
- Asesinato del Juez Federal QUIROGA, que se había desempeñado como juez de la Cámara Federal Penal en el fuzgamiento de los delincuentes, el 27 abr 73.
- Asesinato del ex ministro del Interior Dr. ARTURO MORG ROIG , el 15 de jul74.
- Copamiento armado, robo de armamento, secuestro y asesinato del My. A. V.
- LARRABURE, en la fabrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa Maria Córdoba, el 12 ago 74.
- Secuestro y extorsión de JUAN y JORGE BORN, directivos de la organización BUNGE Y BORN, liberados previo pago de un rescate de sesenta millones de dólares, el 19 sep 74.
- Atentado criminal al Jefe de la Policía Federal Crio. Gral.. ALBERTO VILLAR y su esposa en el Tigre, el 01 nov 74.

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Mayor Larrabure, asesinado por fuerzas del ERP

Al mismo tiempo se completa en TUCUMÁN el reconocimiento de la zona S.O. para el comienzo de la guerrilla rural con la posibilidad de declarar a la provincia y a toda el área de influencia como “zona liberada” lo que daría la posibilidad de ser reconocida internacionalmente. A partir del 30 de mayo del 74 con la toma de la localidad de ACHERAL por la Cia. del E R P “RAMON ROSA GIMENEZ “, el E R P inicia sus operaciones abiertas en TUCUMÁN.

c) Tercer Período (1975 / 1978).
El 09 de febrero de 1975 el Ejército inicia la “Operación Independencia” con la misión de neutralizar y/o aniquilar el accionar subversivo rural en TUCUMÁN. Lo hace a través de un Decreto Presidencial (261/75), cumpliéndose la misión al cabo de un poco mas de un año y medio. El 23 de diciembre se produce el intento de copamiento del Batallón de Arsenales 601- en Monte Chingolo, por la Compañía R. R. JIMÉNEZ, donde se produce la derrota de la operación de mayor envergadura que llevo a cabo la subversión en el ámbito urbano, terminando por debilitar sensiblemente al P R T -E R P, iniciándose la disolución de dicha Compañía.

El año 1975 determinó el momento del máximo accionar revolucionario, con gran disponibilidad de medios materiales y financieros provenientes de la ayuda exterior y de lo obtenido por los rescates y robos realizados en el país. La conmoción social, producto de la falta de seguridad de los habitantes aumentó ante los atentados indiscriminados realizados en este período.

Las FF.AA., FF.SS. y FF.PP. a partir de la toma del poder por parte de los militares, incrementaron la acción antirrevolucionaria para garantizar el orden y definir la derrota de las fuerzas irregulares.

Entre los hechos de mayor significación , figuran:

-Atentado al avión Hércules C 130 en TUCUMÁN, el 28 ago 75.
-Ataque, asesinatos y robo de armamento al R. Inf. Mte. 29.
-Atentado con explosivo a la Superintendencia de Seguridad Federal, produciendo 22 muertos y 60 heridos, el 02 jul 76.
-Atentado con explosivos en el cine del Círculo Militar, produciendo 50 heridos, el 17 oct 76.
-Atentado con explosivos en la Subsecretaría de Planeamiento del Ministerio de Defensa, con 14 muertos y varios heridos el 15 dic 76.

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Atentado al C-130 Hercules en Tucumán


La acción de las Fuerzas Regulares en el control, búsqueda de información, identificación, y prevención, permitió que fuera declinando el accionar revolucionario. A fines de 1976 y durante 1977 las organizaciones terroristas fueron desintegrándose, inicialmente el P R T-E R P y mas tarde MONTONEROS. Los Jefes de esas organizaciones fugaron al exterior, fueron muertos en luchas abiertas con las Fuerzas Legales, como fue el caso de SANTUCHO, jefe del E R P en jul de 1976, o bien se decidieron por el suicidio ante la inminencia de su captura.

d) Cuarto Período (1978 / 1980 ).
En el año 1978 el mayor esfuerzo de MONTONEROS se orientó en llevar su esfuerzo en los preparativos y el desarrollo del Mundial de Fútbol, mediante una intensa campaña que se llevo a cabo en Europa Occidental, para desprestigiar al país y dificultar el turismo.

Al mismo tiempo, el P R T –E R P, formó el denominado “COMANDO DE APOYO AL E R P” que reingresó al país con el fin de efectuar sabotajes, siendo neutralizado totalmente.

También ese año, MONTONEROS prepara la “MANIOBRA DE CONTRA OFENSIVA” y en ene/abr. 79 llegan clandestinamente al país grupos especializados de choque, agitación y propaganda, denominados T E A y T E I, los que concretan tres atentados de gran significación:

- Ataque y destrucción de la casa del Dr. G. W. KLEIN, hiriendo a miembros de su familia, el 29 set 79.
-Atentado contra el Dr. JUAN ALEMAN, el 07 nov 79.
-Asesinato del Ing. GUILLERMO SOLDATTI el 13 nov 79.

Simultáneamente se monta en el exterior una intensa campaña psicológica para logra el aislamiento internacional de la R. ARGENTINA.

e) Ultimo Período (1980 / 1988 ).
Después del fracaso de la campaña de “CONTRA OFENSIVA”, MONTONEROS resuelve al igual que el P R T - E R P, plantear la lucha en el campo político y abandonar el accionar armado.

Ante la decisión tomada en julio de 1982 de institucionalizar el país, MONTONEROS decide el reingreso de sus militantes, buscando insertarlos en el Partido Justicialista (P J ) representando a esa organización e invocando la unidad del partido. Para ello replantean su estrategia ante la necesidad de cambiar la imagen guerrillera por la de una agrupación política.

No obstante la decisión tomada, el P J mantiene en su línea interna al peronismo revolucionario considerándolo como la vanguardia de un “movimiento de masas”. Mientras tanto el P R T reacomodó sus cuadros e inició un período de reconstrucción del partido que dio por finalizado en su VII Congreso, realizado en la R. ARGENTINA en abril de 1987. Desde allí quedó adherido al FRENTE AMPLIO DE LIBERACIÓN NACIONAL (FRAL), liderado por el Partido Comunista.

F) Situación Actual.
El análisis de esta situación requiere el desarrollo de un tema especial y separado del contexto de lo tratado en este trabajo, no solo por el cambio experimentado en la propia sociedad, sino por la gravitación que tiene la influencia internacional en la participación de los problemas internos de los países. Sin embargo podemos agregar, que en el marco nacional y partidario existe una tendencia manifiesta de los núcleos radicalizados y subversivos y de las llamadas organizaciones de fachada, de obtener la personería jurídica para mantener latente una acción, que los coloque en las mejores condiciones posible para iniciar la lucha si los hechos lo permiten. En lo internacional, esta actitud responde a la estrategia de la “aproximación no armada”, llevándose a cabo en nuestro país a través de los grupos laborales y sindicales, por ser los mas proclives para iniciar una acción de lucha armada (insurrección popular de masas, particularmente urbana).


O.E.Guerrero (Grl.Br. R)

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:01 pm

ATAQUE E INTENTO DE COPAMIENTO DE LA GUARNICION MILITAR DE AZUL

Regimiento de Caballería de Tiradores Blindado 10 y Grupo de Artillería Blindado 1.



1.- INTRODUCCIÓN.

PARTE DE GUERRA N° 1.

A las 22.30 hs. del sábado 19 de enero, la Compañía "Héroes de Trelew"- reforzada- del Ejército Revolucionario del Pueblo - ERP-, realizó una incursión en la ciudad de Azul (Provincia de Buenos Aires) y atacó la guarnición del ejército contrarrevolucionario establecido en esa ciudad, compuesto por el Regimiento 10 de Caballería Blindada y el Grupo de Artillería Blindado 1,. Luego de tomada la guardia central y el puesto N† 3, se generó una resistencia en dos centros secundarios de la guardia (tanque y herrería), que hizo posible la intervención del resto del personal del cuartel e imposibilitó su total copamiento. Entablado el combate, la Compañía Héroes de Trelew, redobló sus esfuerzos y mantuvo la ofensiva durante una hora hasta que se comprobó la imposibilidad de doblegar la resistencia atrincherada de fuerzas superiores.

El Ejército Revolucionario del Pueblo reafirma una vez mas su decisión de continuar sin desmayos la verdadera lucha por la liberación nacional y social de nuestra Patria de nuestro pueblo, por destruir el injusto sistema de explotación y opresión que sufren los trabajadores argentinos y una de cuyas principales fuerzas son sus Fuerzas Armadas contrarrevolucionarias.

¡Ninguna tregua al ejército opresor!

¡Ninguna tregua a las empresas explotadoras!

La revista “ESTRELLA ROJA” del 28 de enero de 1974 le dedicó un suplemento especial a esta operación, en cuya tapa aparece la fotografía del Tcnl. IBARZABAL, Jefe Del Grupo de Artillería Blindado 1 en una “cárcel del pueblo” y en la publicación siguiente del 11 de febrero en su página 3 se establece la condecoración con que el “buró político del P.R.T.”, honró con la orden de “Héroes de Trelew” a 28 guerrilleros de los que atacaron el cuartel de la Guarnición Militar de Azul.

He querido encabezar el presente trabajo con la trascripción del Parte de Guerra difundido por la banda terrorista del ERP, para dejar sentado, desde el principio de su lectura, la esencia ideológica y la raíz de violencia que han demostrado y generado en el desarrollo de todos sus actos esta delincuencia terrorista. Estos hechos, que han enlutado al país por mas de una dÈcada y que nos han dejado una profunda y larga secuela de resentimientos en toda nuestra sociedad, aún hoy, a pesar de haber pasado un cuarto de siglo, siguen siendo todavía factor de discriminación y discordia entre los Argentinos.

2.- ANTECEDENTES.

En la noche del 19 de enero de 1974, en pleno ejercicio del Gobierno Constitucional del General Perón, aprovechando la circunstancia de contar con pocos efectivos de tropas ante la baja anual de los soldados incorporados, teniendo en cuanta además, que las unidades se encontraban en período de licencia -cuadros y tropas- y siendo un día franco -sábado- para gran parte de los efectivos existentes, la "Compañía Héroes de Trelew" de la organización terrorista autodenominada "Ejército Revolucionario del Pueblo" (ERP), atacó los cuarteles con la intención de robar armamento , munición y otros materiales de guerra en cantidad suficiente para incrementar significativamente su capacidad de combate y poder, de esa manera, facilitar el logro de la formación de un EjÈrcito Popular, para alcanzar la posterior toma del poder total, a nivel nacional.

En esas circunstancia las unidades se encontraban con un número muy reducido de personal, no pasando de más de cuatro efectivos por subunidad, incluyendo cuadros y tropas. El ataque se inició a las 23.30 horas del día 19 de enero y las acciones se continuaron durante toda la noche, hasta el amanecer del día siguiente.

Para realizar la acción , los efectivos irregulares actuantes, tomaron previamente por asalto una casa quinta ubicada en proximidad de los cuarteles, sobre la ruta 51, reduciendo a sus ocupantes. El lugar reunía las características necesarias para el ocultamiento de la gente y particularmente de varios vehículos y camiones que fueron utilizados posteriormente en las acciones.

3.- PLAN DE ATAQUE.

Las fuerzas irregulares montaron su ataque dividiendo sus efectivos en dos escalones: Un escalón asalto que penetró al cuartel y un escalón de apoyo que permaneciendo fuera de las instalaciones militares y que tenía por misión bloquear la zona ante la posible concurrencia de apoyos y refuerzos, facilitar el repliegue y disponer de los medios necesarios para el retiro del material robado. Cada uno de los escalones contaba con un efectivo aproximado de 120 hombres.

El escalón asalto estaba organizado en diferentes grupos de acción, los que debían cumplir con las siguientes misiones:

"Grupo Puesto Tanque de Agua". Denominado así por ser el lugar donde, según la información disponible, se trasladaba la jefatura de la guardia todas las noches. TambiÈn este grupo tenia la responsabilidad del control del área de la herrería.

"Grupo Centro de Comunicaciones Fijo" con responsabilidad de cortar todas las comunicaciones internas y externas del cuartel.

"Grupo Casino de Oficiales" para rodear el edificio, impidiendo la salida de los oficiales presentes hacia sus respectivas subunidades.

"Grupo Sala de Armas" con la misión de concurrir a las diferentes subunidades – Comando, Escuadrones y Baterías - para copar las salas de armas e inmovilizar a los efectivos existentes.

"Grupo Secuestro" Tenía como misión atacar la casa del jefe, tomar a Èste y matarlo o tomarlo como rehÈn junto con su familia.

"Grupo Evacuación Sanitaria". Ocuparía distintos sectores a los efectos de cumplir la misión de recuperar heridos o muertos para su posterior evacuación.

Todos estos grupos atacaron vistiendo uniformes militares de combate, con cascos idÈnticos a los usados por el personal regular, portando fusiles FAL y FAP, Amet. Mag, lanzacohetes, lanzagranadas para fusil, granadas de mano, pistolas c.11.25 y 9 mm y escopetas 12.70.

4.- INICIACIÓN DEL ASALTO.

Siendo la hora 23.30 del 19 de enero de 1974, se inician los primeros disparos en el sector oeste del cuartel, donde resulta asesinado el centinela de guardia, soldado DANIEL GONZÁLEZ y es herido de gravedad el Tte 1° CARULLO, Oficial de Servicio. Inmediatamente despuÈs, ráfagas de ametralladora, granadas de mano y de fusil, se empiezan a escuchar en distintos sectores del cuartel.

Este tiroteo alertó a los oficiales que se encontraban en el Barrio Militar ubicado calle por medio frente al cuartel. Mientras estos fueron adoptando medidas de acción, los atacantes ya habían penetrado y alcanzaban la parte posterior de las subunidades del sector este y oeste del cuartel y Casino de Oficiales, donde se produjeron los primeros combates, buscando alcanzar las salas de armas de las baterías y escuadrones. Simultáneamente llevaron su acción al sector del tanque de agua – guardia- encontrando en varios lugares una fuerte resistencia, lo que le ocasionó importantes bajas. Es de hacer notar, que estos ataques fueron rechazados, volviendo a la acción en varias oportunidades, no pudiendo alcanzar los objetivos perseguidos, de llegar hasta las salas de armas.

Mientras estos episodios se desarrollaban, el Jefe del Grupo de Artillería Blindado 1 , Tcnl. JORGE ROBERTO IBARZABAL, que habitaba una casa frente al cuartel, y que había ingresado al mismo ante los primeros disparos, se dirigió a la casa del jefe de la guarnición, que a su vez era el Jefe del Regimiento de Caballería, Cnl. CAMILO ARTURO GAY, que se alojaba en una casa, ubicada detrás del cuartel , separada de este por el arroyo Azul. Una vez allí ambos se dirigieron al cuartel, dejando el coronel a su familia en su residencia.

Durante la marcha de ambos jefes al cuartel, a unos 100 metros antes de cruzar el puente sobre el arroyo Azul, encontrándose escasamente armados, son interceptados por un grupo de terroristas desde el sector del puente, siendo muerto el Coronel GAY y tomado como rehÈn el Tcnl. IBARZABAL, ante la amenaza de asesinato de la familia del coronel, la que, luego de rodear la casa, fue tambiÈn tomada como rehÈn. El Tcnl. IBARZABAL es introducido en un vehículo y secuestrado alejándolo de las acciones en desarrollo, siendo asesinado diez meses despuÈs, el 19 de noviembre de 1974, estando en cautiverio y ante la inminente posibilidad de su liberación por parte de la fuerzas legales.

Mientras tanto, la familia del Coronel GAY, fue llevada al cuartel al sector de la herrería, donde un vehículo debía de recogerlos. Esto no sucedió por el fracaso del ataque y por haber sido descubiertos y bloqueados por personal que se desplazaba en un vehículo a oruga aproximadamente a las 03.30 Hs. del 20 de enero.

Mientras todo ello ocurría, un grupo de oficiales, que se encontraba en el casino y que combatía en ese lugar, vio entrar por el sector oeste un grupo de camiones, seguramente con la intención de recoger armamento y material. Frente a esta situación, dichos oficiales logran burlar el cerco y salir del cuartel en busca de apoyo. No obstante dos de ellos, uno mÈdico , vuelven a ingresar, dirigiÈndose a las subunidades y este ultimo, al sector de enfermería. Mientras tanto se logra poner en marcha un vehículo a oruga, transporte de personal M 113, que con personal que había ingresado al cuartel y seguido a pie por una unidad de apoyo del Arsenal Naval Azopardo (distante 35 Km.) que concurrió a la zona – aproximadamente 20 hombres -, logró producir un rechazo de los atacantes, que ya se encontraban en plena huida.

El mencionado vehículo de combate, se dirigió hacia el fondo del cuartel donde existían evidencia sobre la presencia de terroristas, descubriendo en el sector de la herrería a dos terroristas que mantenían como rehÈn a la familia del coronel GAY, a un civil, a dos suboficiales heridos, o otros suboficiales y tres soldados. Se produce el cerco con el apoyo de la Sección Naval del Arsenal Azopardo, cubriendo el sector ante la posibilidad de que efectivos atacantes intentaran recuperar a los efectivos cercados.

Mientras ello ocurría el vehículo de combate M 113 se dirigía a la casa del Coronel GAY ante en conocimiento de que el citado jefe había sido ultimado en las proximidades del puente sobre el arroyo Azul, donde efectivamente fue encontrado. El ataque fue paulatinamente rechazado en todos los sectores, logrando reducir el Puesto Herrería, teniendo Èxito en el asalto a la casa del Coronel GAY. Las salas de armas, al igual que todos los depósitos, parque, etc., donde había material de guerra permanecieron intactos.

Luego de combatir durante toda la noche y rechazado el ataque enemigo, se completo el rastrillaje del cuartel encontrando dispersos en distintos sectores una gran cantidad de armamento portátil, hachas, pinzas para cortar cadenas, etc., abandonados por los terroristas en su huida.

Quedaba solamente por reducir el sector de la herrería donde permanecían dos terroristas que tenían como rehenes a la esposa del Coronel GAY a sus hijos, a un civil amigo, a dos suboficiales y a varios heridos. Los heridos fueron liberados como tambiÈn los soldados.

Por una orden superior se procedió a accionar sobre los delincuentes, ante la negativa de entregarse, habiendo solicitado estos previamente la presencia de diputados senadores, periodistas y del juez federal. En esta acción uno de los terroristas fue muerto - GUILLERMO ALTERA - y el otro herido - SANTIAGO JUAN CARRARA -. Este último al caer alcanzó a girar lo que le posibilitó disparar su fusil FAL sobre la esposa del Coronel, quien estaba sentada en el piso con la cabeza de su hija apoyada sobre su falda, produciendo la muerte inmediata de la señora. Patricia GAY, entonces con 14 años, cuenta como ocurrieron los hechos. Nunca se recuperó de ese cuadro de dolor. Se suicida el 5 de octubre de 1993.

Con este hecho, finalizaron las acciones en la defensa del cuartel en la noche del 19/20 de enero de 1994. A partir de allí se iniciaron las operaciones militares y de seguridad tendientes a descubrir y capturar a sus autores.

5.- CONSIDERACIONES FINALES.

Por ser el relato de un acontecimiento histórico, cuyo objetivo fundamental está orientado a mantener vivo el recuerdo de aquellos tristes episodios de la dÈcada del 70 y tal como lo vengo haciendo en trabajos anteriores , no dedicarÈ estas consideraciones para formular conclusiones sobre el hecho desarrollado, por cuanto carecen de todo valor táctico, desde el momento que han sido ejecutadas por elementos irregulares de naturaleza subversiva y revolucionaria.

a.- Transcribo a continuación, los últimos párrafos de un articulo publicado por la Revista "SANTA BÁRBARA" en su edición N† 21 del mes de agosto de 1995, que expresa textualmente:

"Estas líneas apuntan fundamentalmente a honrar a quienes murieron en y por "la defensa de estos cuarteles y de la patria toda. Son ellos: El entonces Jefe de

"la Guarnición de EjÈrcito Azul y Jefe del Regimiento de Caballería de Tiradores "Blindado" Húsares de Pueyrredon" Gral.. Br. (Post Morten) D. CAMILO ARTURO "GAY; su esposa, Señora Doña. HILDA IRMA CASAUX de GAY; El entonces "Jefe del Grupo De Artillería Blindado 1, Cnl. (Post Morten) D. JORGE "ROBERTO IBARZABAL, y el entonces Soldado Centinela , Cabo (Post "Morten) "DANIEL GONZÁLEZ .”

"Ellos murieron para que la Patria viva. La Paz y Libertad que hoy disfrutamos "crecieron regadas por su sangre, y quien pretenda negarlo sabrá que miente "vilmente en pos de intereses subalternos, lo que constituye un claro ejemplo de "traición a la Patria"

"!!!...Dios guarde a nuestros hÈroes y no permita que se marchite nuestra "memoria, pues los pueblos que olvidan a sus muertos y a su pasado glorioso, "se vacían espiritualmente y están condenados a sucumbir....!!!"


b.- Carta del Presidente JUAN DOMINGO PERÓN al personal militar de la guarnición Azul:

Buenos Aires, 22 de enero de 1974

Señores Jefes, Oficiales, Suboficiales y soldados

De la Guarnición Azul

S..../....D

Como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y soldado experimentado luego de más de sesenta años de vida en la Institución, quiero llegar directamente a ustedes para expresarles mis felicitaciones por el heroico y leal comportamiento con que han afrontado el traicionero ataque de la noche del sábado 19 de enero de 1974.

Los ejemplos dados por los jefes y oficiales que han llegado hasta ofrendar sus vidas, tuvo la misma repercusión en los suboficiales y soldados que- con su valentía y espíritu de lucha- repelieron la agresión, con la colaboración de la Armada y la Fuerza AÈrea.

Quiero asimismo hacerles presente que esta lucha en la que estamos empeñados, es larga y requiere en consecuencia una estrategia sin tiempo.

El objetivo perseguido por estos grupos minoritarios es el pueblo argentino, y para ello llevan a cabo una agresión integral.

Por ello, sepan ustedes que en esta lucha no están solos, sino que es todo el pueblo que esta empeñado en exterminar este mal, y será el accionar de todos el que impedirá que ocurran más agresiones y secuestros.

La estrategia integral que conducimos desde el gobierno, nos lleva a actuar profundamente sobre las causas de la violencia y la subversión, quedando la lucha contra los efectos a cargo de toda la población, fuerzas policiales y de seguridad, y si es necesario de las Fuerzas Armadas.

Teniendo en nuestras manos las grandes banderas o causas que hasta el 25 de mayo de 1973 pudieron esgrimir, la decisión soberana de las grandes mayorías nacionales de protagonizar una revolución en paz y el repudio unánime de la ciudadanía, harán que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República.

Vaya mi palabra de consuelo para los familiares que perdieron a sus seres queridos, de aliento para los heridos y de esperanza para las familias del Coronel GAY y Teniente Coronel IBARZABAL. Tengan la certeza de que todo el poder del Estado está siendo empleado para lograr su liberación.

Quiera Dios que el heroico desempeño de todos ustedes nos sirva siempre de ejemplo.

JUAN DOMINGO PERÓN

Presidente de la Nación.



c.- Parte de Guerra publicado en el N† 45 de la Revista “ESTRELA ROJA”.

El 20 de noviembre el E.R.P., da a conocer un nuevo parte donde reconoce la forma y la autoría del asesinato del Tcl. IBARZABAL. Dice así:


"AL pueblo"

"En el día de ayer, siendo las 19.30 hs. aproximadamente, en el transcurso de un traslado de rutina del prisionero de guerra Teniente Coronel Ibarzabal, fue interceptado el vehículo en que se lo transportaba, por un control caminero de las fuerzas represivas, en la intercepción de las avenidas San Martín y Donato Álvarez, en Francisco Solano, produciéndose un enfrentamiento que obligo a ajusticiar al detenido......"

Al efectuarse el reconocimiento de la camioneta donde sus captores transportaban al infortunado jefe militar, se comprobó que esta se hallaba preparada como una verdadera cárcel del pueblo.


d.- Opinión de varios legisladores (Diario DE sesiones 24/25 de enero de 1974, Pág.. 5497 y siguientes).

Diputado PORTO

"Estamos Ante un hecho gravísimo ejecutados por individuos......que pretenden sembrar el caos y el terror, oponiÈndose a la voluntad prácticamente unánime del país, pretendiendo la destrucción de la República y del rÈgimen de vida de sus habitantes"

Diputado MOYANO

"Tal vez las mismas manos asesinas que segaron vidas inocentes en Azul, son las mismas que han matado desde el asesinato del Gral.. Aramburu hasta la actualidad....Suman centenares de victimas argentinas... la civilidad toda ya no sabe quÈ va a hacer de su vida Los secuestros están a la orden del día...La vida de las personas esta desamparada."

Diputado SUELDO

"Asesinar soldaditos conscriptos que cumplen con su período militar...así como oficiales y suboficiales, es algo que no empieza en los últimos meses. Se practico abundantemente durante la dictadura militar.....¿Entonces era bueno y ahora es malo?."

Diputado MONSALVE

"Cabe preguntarse porque hoy despuÈs de casi un año gobierno popular, subsiste, aún agravada, la violencia que todos repudiamos....vemos que nuestro país se ha transformado en una nación en la que los hombres no pueden tener cuando salen de su casa para ir a trabajar y ganarse la vida, la seguridad de que volverán a ella enteros para reunirse con sus familiares



NOTA DEL AUTOR: El presente trabajo ha sido redactado tomando como bibliografía el articulo publicado en la Revista "SANTA BÁRBARA" en su edición N† 21 del mes de agosto de 1995; información del libro "Guerra Revolucionaria en la Argentina" (1959-1978) del General de División Ramón Genaro Díaz Bessone, Circulo Militar, 3ra. Edición, Buenos Aires, 1996; Volumen 773, Círculo Militar, "In Memorian", publicaciones periodísticas aparecidas con posterioridad y de los diarios de sesiones del Congreso Nacional con referencia a este acontecimiento .

O.E.Guerrero (Grl.Br. R)

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:02 pm

Opinión con la que coincido plenamente. No se que les parece porque no soy abogado. Saludos

Los actos terroristas son crímenes de lesa humanidad


Alejandro Olmedo Zumarán

El caso del legislador que ha sidoimpedido de asumir su banca ganada legalmente en elecciones libres ha puesto en la palestra la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.

Es mi intención tratar este tema dándole un alcance más amplio, en el sentido de que los autores de atentados terroristas también merecen ser juzgados no importando el transcurso del tiempo ni tampoco el hecho de que hayan sido indultados. Por supuesto que, para que esto suceda, la Comunidad Jurídica Internacional,las organizaciones de derechos humanos y las ONG tienen que ponerse de acuerdo para sancionar una convención que declare como crímenes de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles a los atentados terroristas, permitiendoque sus responsables sean juzgados.

Es conocida la teoría de que el terrorismo de Estado es condenable e injustificable, porque utiliza su aparato represivo para cometer actos aberrantes. Fue éste el argumento central para que el diputado elegido por el pueblo no pueda asumir como tal, ya que era acusado de haber cometido este tipo de crímenes. Dejando de lado el hecho trascendental de que el acusado no tenía condena, estimamos que su impugnación no correspondía, pero, al mismo tiempo, no hay duda de quequienha sido condenado por crímenes de lesa humanidad no debiera asumir cargos públicos en representación del pueblo de laNación.

En 1968, la Organización de las Naciones Unidas adoptó la convención sobre imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad que, en el derecho argentino, se incorporó mediante la ley 24.584. En ella se destaca que este principio constituye una norma de derecho internacional consuetudinario, o sea de ius cogens y que, aunque no haya sido escrita, la mismaha existido desde los principios de la humanidad. Con este argumento, por ejemplo, se refuta la postura contraria que determina el principio constitucional de irretroactividad de la ley penal y que estos tratados internacionales de derechos humanos han sido sancionados con posterioridad a los delitos que se cometieron en la Argentina en los años 70.

Pero nuestro objetivoes lograr que los lectores comprendan que, siguiendo este criterio, los crímenes y atentados cometidos por organizaciones terroristas constituyen también crímenes de lesa humanidad y, por lo tanto, son imprescriptibles, debiendo ser juzgados sus autores aunque se hayan perpetrado hace cien años.

Afirmamos que el crimen de lesa humanidad requiere por necesidad que el acto imputado --llámese exterminio, esclavitud, privación ilegítima de la libertad, encarcelación, tortura, desaparición forzada y otros actos inhumanos-- debe haberse cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque. El art. 7 del Estatuto de Roma que creó la Corte Penal Internacional, al definir los crímenes de lesa humanidad, dice que pueden ser cometidos "por un Estado o una organización".


La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en su resolución 51/210, del 16 de enero de 1996, tipifica como crímenes de lesa humanidad "los actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas", destacando que tales actos "son injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos".

El Dr. y jurista Gustavo Bossert, quien fue miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en un artículo titulado "El terrorismo y los crímenes del Estado", publicado en "La Nación" el 31 de agosto de 2005, sostuvo:

"...choca con el sentido de justicia que los crímenes del terrorismo puedan ser amnistiados, de algún modo perdonados o declarados prescriptos"... "Creo, entonces, que el paso inmediato que debe dar la comunidad jurídica internacional es definir, por fin, el concepto de terrorismo y extenderle clara y contundentemente la calificación de crimen de lesa humanidad...".

No cabe la menor duda ni resiste el menor análisis que los atentados como los ejecutados en el World Trade Center de Nueva York, donde murieron miles de personas, la estación de Atocha, en Madrid, donde murieron dos centenares, o en la subsecretaría de Planeamiento del ministerio de Defensa, el 15 de diciembre de 1976, en Buenos Aires, donde murieron 14 seres humanos y hubo 20 heridos, configurancrímenes contra la humanidad.Han sido actos inhumanos, que forman parte de un ataque sistemático y generalizado contra una población civil, como ocurrió aquí en los años 70, y sus responsables son organizaciones militares ilegales.

¿Contra quién, sino contra la humanidad, fueron cometidos estos actos terrroristas aberrantes?

El derecho internacional humanitario ha decidido proteger el bien supremo de la vida humanamediante una variada cantidad de tratados internacionales y logró que éstos sean aprobados por la mayoría de los estados, pero ha olvidado hasta ahorauno muy importante: el tratado que sanciona a los atentados terroristas como crímenes de lesa humanidad.

Su nombre podría ser "Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Atentados Cometidos por las Organizaciones Terroristas".

Creemos que los atentados terroristas deben ser encuadrados en esta convención y sus responsables juzgados, no importando el transcurso del tiempo, ya que,al ser un derecho preexistente, se le debe aplicar el ius cogens.

Alejandro Olmedo Zumarán es abogado; reside en Buenos Aires.

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:02 pm

Domingo 23 de Marzo de 1997

LA ENTREVISTA/MIGUEL BONASSO

"Cámpora se parecía a Illía"

El ex jefe de prensa de la campaña electoral del Frejuli, acaba de lanzar el
libro El presidente que no fue, sobre la corta gestión de Héctor J. Cámpora
en 1973, dice que uno de los más graves errores de Montoneros, grupo del que formó parte, fue haber matado a José Ignaico Rucci y no a López Rega.

Para este gigantón pelirrojo y locuaz, uno de los errores más terribles de
Montoneros, organización de la que formó parte, fue haber matado a José
Ignacio Rucci, líder de la CGT y mimado de Perón, y no a José López Rega, un siniestro personaje del drama argentino de los años 70. Una disyuntiva que hoy parece impensable, pero que no lo era en los años de plomo.

La autocrítica que de Montoneros hace Miguel Bonasso incluye, por supuesto, el elitismo militarista que llevó a la guerrilla peronista a embarcarse, a las puertas del Proceso, en un foquismo delirante que terminó con ellos y con toda una época.

Así, la masacre de Ezeiza, el 20 de junio de 1974, donde los pistoleros de
López Rega acribillaron a tiros a las columnas de la Juventud Peronista, de
izquierda, aparece como un hecho determinante y funesto para el gobierno de 49 días de Héctor J. Cámpora, "El Tío".

Y es precisamente esa brevísima presidencia, víctima de un golpe palaciego urdido por la ultraderecha y consentido por el propio Perón, el sujeto del último libro de Bonasso: El presidente que no fue.

Después del exitosísimo y mejor escrito Recuerdo de la muerte, donde Bonasso nos hizo descender a las catacumbas de la Escuela de Mecánica de la Armada, el ex jefe de prensa de la campaña presidencial del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli) nos trae hoy la inefable figura del Tío Camporita, el hombre de la lealtad insobornable, el bigote anchoíta y la enorme dentadura.

Con dos ediciones rápidamente agotadas y la tercera ya en los anaqueles
(Planeta, 651 Págs.), la historia novelada del ascenso y caída de Héctor J.
Cámpora amenaza con convertirse en el best seller de 1997.

La charla con Bonasso tiene lugar en su domicilio provisional de Palermo
Viejo. El hombre vive en Londres desde 1993, donde concluyó un exilio que transitó por Italia, París, España y México. "Pero quiero quedarme acá, en Buenos Aires. Vamos a ver qué pasa", revela en voz baja para no enojar a su mujer, una francesa que produce programas para la cadena británica Channel Four.

-Recuerdo de la muerte y El presidente que no fue dan vuelta sobre la
cuestión del desencuentro entre Perón y la guerrilla, a la que primero
alienta, pero cuando llega al poder la desconoce y la manda aniquilar por la ultraderecha. ¿Le sorprende que resulte tan atractiva para los lectores?

-No. Pensemos que Recuerdo... vendió más de 400.000 ejemplares y que se tradujo a varios idiomas. Pero le cuento algo: el otro día tuve una
satisfacción enorme cuando me entrevistaban por Radio Universidad de Córdoba y de golpe me comentan que llama un oyente, Francisco, que dice que acaba de leer Recuerdo... Yo le dije: "¡Ah, acaba de leerlo"!, irónicamente y pensando que el libro salió hace 12 años. Y me contesta el periodista: "Sí, pero le tengo que dar un dato: Francisco tiene 18 años". Y claro, para mí, el hecho de que en esta época, en que los pibes están metidos en el mundo cibernético, en Internet y en el Nintendo, lean la historia contada por un testigo es verdaderamente alentador.

-Un testigo que fue parte de uno de los bandos en pugna...

-Creo que para un escritor que de veras se siente escritor, o sea que no
quiere ser un best-seller, y para un hombre que ha participado con pasión en las luchas políticas argentinas, y que sigue vinculado con ellas -ya no como protagonista activo sino como observador o francotirador- es fundamental ayudar a las viejas y a las nuevas generaciones a abrir un debate que todavía está en ciernes: la tragedia del drama argentino de los 60 y los 70.

Yo no oculto mi filiación histórica ni política. No lo hice nunca, ni en
Recuerdo... ni en El presidente... Pero sí hay algo que aprendí desde muy
chico, y es que en el periodismo uno tiene que trabajar con materiales muy rigurosos, muy serios. Tener pruebas documentales, probar lo que se dice, cruzar las informaciones, las fuentes y cotejarlas.

-Se advierte que en la construcción del libro tuvieron mucha importancia los archivos de Cámpora que le proporcionó la familia del ex presidente...

-Sí. En El presidente ... esta tarea ha sido terrible. Porque yo me
preguntaba, al cotejar los materiales de archivo, cómo puede ser que no me acuerde de esto o de aquello, si yo lo viví. Yo fui secretario de prensa del Frejuli, fui el hombre de prensa de Cámpora... ¡Cómo puede ser que haya cosas que no me acuerdo! Qué cosa perversa es la memoria. Entonces iba a las hemerotecas, miraba los recortes de la época. Y los tamizaba. Aquí veía la mano de Edgardo Sajón, allí la del Cholo Peco, esto era contra los radicales, esto a favor del peronismo. En fin, después volvía a chequear todo con mis bases documentales, con los testimonios recogidos.

Fue fundamental también la entrevista que tuve con el general Alejandro
Lanusse. Fui una mañana a verlo y le dije: "Mire, general, yo le quiero
decir que fui su enemigo; no su adversario, su enemigo. Estuvimos frente a frente. Yo, como jefe de prensa de Cámpora, tuve que luchar, en aquella campaña del 72/73, contra su hombre de prensa, Edgardo Sajón, que sé que usted quería mucho. Hice una campaña contra su régimen militar. Si no quiere hablar hoy conmigo, está en todo su derecho y me retiro de inmediato".

Lanusse me miró, sonrió y ordenó con su voz bronca: "¡Prenda el grabador!" Y tuvimos una charla interesantísima, en la que, por cierto, me contó su versión de la historia. Con la que no estuve de acuerdo, pero creo que hubo de parte de ambos una gran honestidad intelectual.

-Usted era periodista. ¿Cómo empezó su militancia en Montoneros?

-Yo empecé en el periodismo de chico, a los 18 años, en la revista Leoplán. Una publicación muy buena que editaba Sopena, y donde se resumían grandes novelas clásicas, Dumas, Salgari, Victor Hugo. Muy buen material de lectura. Después hice radio, revistas. No hay que olvidar que yo era hijo de un periodista. El viejo, Ernesto Bonasso, trabajó toda su vida en la France Press de aquí, donde lo tuvo como redactor a Jacobo Timerman, y fue fundador de la agencia EFE en Buenos Aires.

En esas tantas vueltas fui jefe de prensa de la General Motors, y dirigía su
house organ, que se llamaba Panorama. Y, ¡qué curioso!, trabajar en esa
multinacional fue una de las cosas que me radicalizó, porque vi realmente
cómo algunas corporaciones trabajaban en contra de los intereses del país.

Además, yo entraba en un proceso muy común a mucha gente de mi generación. Fuimos girando a la izquierda a gran velocidad. Gatillados por el golpe de Onganía y al calor del célebre concierto del Hyde Park (Londres) de los Rolling Stones, o el mayo francés y el Cordobazo argentino. Es decir, hubo como una oleada universal de pensar no sólo que podíamos cambiar el mundo -lo cual siempre es legítimo, porque el mundo no es muy lindo que digamos-, sino que teníamos que hacerlo el jueves que viene. Lo cual de por sí era un poco apresurado.

Lo cierto es que dejo todo eso y me acerco a lo que era el cookismo, después de la muerte de Cooke (John William). Entro en las tiendas de acción revolucionaria del peronismo. Mis simpatías estaban claramente, dentro del peronismo, en la izquierda. Para mí el gran faro era Cooke, que juntaba la gesta peronista con la revolución cubana. Más que Puigross y que Hernández Arregui, por algunas de cuyas tesis siento gran simpatía, el que me influyó decisivamente fue el Bebe (Cooke), el maravilloso diputado jacobino del peronismo. En El presidente... hay un homenaje a ese personaje entrañable.

Pero también, y desde el comienzo, tuve una visión bastante realista de la
política. Consideré que no tenía ningún sentido, en la Argentina, inventar
una vanguardia marxista leninista totalmente oscura, restringida..., con
cuatro tipos que se consideraran salvadores de la patria.

-Descreía, entonces, del foquismo y de los postulados trotskistas.

-Exacto. Yo pensaba que siempre había que estar con la gente, ad referéndum de lo que la gente quería. Y, evidentemente, la identidad mayoritaria de la clase trabajadora era el peronismo. Que había sido siempre, desde los gobiernos conservadores y después de 1955, hambreada y reprimida. Yo no era lector de Marx, para darle un ejemplo. Me reventaba mucho más la visión cotidiana de las injusticias y de los atropellos, y hasta le diría del autoritarismo militar. Como jóvenes de clase media, la mayoría estudiantes -yo no lo era-, sentimos que si a nosotros nos reprimían por el pelo largo o cuestiones menores, peor la pasaban los obreros. Y había que unirnos todos para tratar de parar la mano.

-Por un lado, los trabajadores; por otro, los cuentos de Cook, la figura
emblemática del Che Guevara. Pero no aparece nunca Perón. Parecería que ustedes van al peronismo pero no a su líder...

-Mucho más al peronismo que a Perón, sí. A mí lo que me seduce o me interesa es el talento político de Perón. Creo que eso, en el libro, está expresado. Ese talento a veces diabólico y terrible, y sobre todo en la última fase, cuando ese don lo lleva a jugar la historia en forma muy negativa. En esto, el libro es impiadoso con el último Perón.

-Cuestiona usted, en Perón, la tesis de la figura providencial, y también el
autoritarismo militar. Algo muy caro a muchos de sus compañeros de
Montoneros.

-La figura de Perón me atraía. Pero yo no tengo la misma actitud que tienen, por ejemplo, algunos dirigentes montoneros, que son conversos, que vienen del antiperonismo, que vienen de una formación del nacionalismo católico.

-Firmenich, Vaca Narvaja, Abal Medina, Galimberti...

-Claro. Y que se enamoran de Perón y le transfieren el sentido de compromiso que les daba la fe cristiana. Son, entonces, mesiánicos. Y es todo muy loco, porque después lo asimilan prácticamente a Mao Tse-tung. Claro que después lo van a negar a Perón por completo. Tuvieron, creo, una actitud muy visceral y muy equivocada. Que lleva por ejemplo, a la barbaridad de matarlo a Rucci, que fue un verdadero disparate.

Sobre todo porque lo matan pocos días después de que Perón había sacado siete millones de votos, el 62 por ciento, y que había marcado claramente que Rucci era el secretario general de la CGT que él quería. Fue un crimen monstruoso, sobre todo después de haber vacilado en un hecho, por ahí semejante, con el brujo José López Rega, después de la masacre de Ezeiza. Esa muerte a lo mejor hubiera sido visualizada por mucha gente como...

-¿Como que era más lógico matarlo a López Rega?

-Exacto. Eso es lo que quiero decir. Yo creo que ahí está otra vez la
incomprensión, por parte de los compañeros militaristas, del papel que
cumplía Perón.

"El de Rucci fue un crimen monstruoso. En cambio, se vaciló con López Rega"

Por mi vinculación con el peronismo desde la izquierda, yo supe muy rápido de las desilusiones que habían tenido algunos dirigentes de la izquierda peronista con Perón. Ojo, dirigentes que no es que se habían hecho peronistas, sino que lo eran de toda la vida: Ongaro, Framini, Alberte, el propio Cook, su compañera Alicia Eguren... Una mujer maravillosa que murió en la ESMA, pobrecita. Y El Bebe Cooke, en el que Perón delegó en un momento el mando, me vacunó a mí respecto de la idealización del Viejo.

-Es obvio, como lo refleja la historia, que Perón tenía un proyecto y
Montoneros otro, muy distinto...

-Nosotros queríamos el socialismo, y él quería un proyecto capitalista,
vinculado con Europa y no con los Estados Unidos. Lo que pasa es que estaba mal vinculado con Europa: lo busca a través de la (logia) Propaganda Due, de los suburbios del capitalismo. Con los buhoneros, con los traficantes, con la mafia.

Era cierto, como él decía, que les comprábamos sólo a los Estados Unidos y les vendíamos a los europeos, y que ellos nos harían sentir el
proteccionismo, como realmente se dio. Y hasta se hubiera podido discutir
esa variante, pero con las empresas europeas, no con Gian Carlo Elia Valori ni con Licio Gelli (líder de Propaganda Due).

-Pero no perdamos de vista a Cámpora, al fin y al cabo el protagonista del
libro.

-La figura de don Héctor, que hace de hilo conductor a la novela, es para mí comparable, en su transparencia y en su honradez, a la de don Arturo Illia.

Denostados por la historia mediática -uno, por obsecuente y módico
odontólogo de San Andrés de Giles; el otro, por tortugón e inoperante-, los dos fueron profundamente democráticos y republicanos. ¡Fíjese qué poca cosa para los tiempos en los que les tocó actuar, donde nadie creía en esos valores! Y aún hoy, porque nuestra historia, basada en la subcultura de la viveza criolla, ha tendido a considerar bobos a los decentes, a los honestos.

Así como se reían de Illia porque se iba a leer La Nación en la Plaza de
Mayo, a Cámpora lo cargaban porque ordenó que el automóvil presidencial debía detenerse ante los semáforos en rojo. Como prohibió el uso de los coches oficiales para uso particular, o congeló, durante los 49 días de su gobierno, el uso de los fondos reservados.

Tampoco es cierto, como se dijo siempre, que su gobierno fue ineficiente.
Ocurrió en una época muy complicada, que era el comienzo de una etapa de libertad después de 18 años de autoritarismo militar. Con hombres
valiosísimos en su gabinete, como Esteban Righi en Interior, Ber Gelbard en Economía o Puig en Relaciones Exteriores.

-Pero se trató del gobierno que no fue.

-Sí, ¿y sabe qué fue lo que se frustró? La posibilidad única de que
existiera un peronismo democrático, no mafioso, no burdelero, no pasador de juego. Esto es lo que quise rescatar en El presidente...

También la idea de que la sustitución de Cámpora por Perón, que era
inexorable, debía haber sido hecha por un cirujano de la política, pero
terminó a cargo de un matarife como López Rega, ese personaje execrable y siniestro. Que termina, como carnicero, llenando la escena de sangre.

-Surge entonces el episodio de Ezeiza, el 20 de junio de 1973.

-Ese fue un punto de inflexión, en rigor la concreción del golpe de Estado
contra Cámpora. Pero para entenderlo hay que ir más atrás. No mucho: el 25 de mayo de ese año, durante la asunción presidencial de Cámpora, la Juventud Peronista y Montoneros habían demostrado un altísimo grado de madurez política al tomar el control de la seguridad en los alrededores de la Casa Rosada. Inclusive resguardando a policías y soldados de la eventual reacción de las multitudes. Fue allí que se gesta la masacre de Ezeiza. López Rega, Isabel, Osinde, Norma Kennedy y el resto de la banda debía, ya que no pueden ganarnos políticamente, aniquilarnos.

-¿No fue una ingenuidad haber ido a Ezeiza desarmados y confiando sólo en la superioridad numérica, como afirman usted y Horacio Verbitski?

-Es que el poder político de Perón obnubiló todo. Hay un fenómeno magnético por el cual cuando uno se acerca al polo se enloquecen los instrumentos. Parece una metáfora fácil, pero no lo es. Hay que admitir que nuestro gobierno, al obedecer a Perón, no cumplió con su función. Cuando el teniente coronel Osinde se hace cargo del tema de la seguridad en Ezeiza, el ministro del Interior debería haber dicho: "¡Osinde las pelotas... Ese es trabajo de la Policía Federal!" Pero no hubo caso: la Federal tuvo que quedarse a 1500 metros del palco, y a la Policía Bonaerense ni se la tuvo en cuenta. Y ahí estuvo nuestra ingenuidad. Metimos medio millón de personas y creímos que el peso del número, políticamente, iba a disuadir el ataque militar. Y fue justamente al revés. Los fascistas, enojados con una masa que jamás podrían reunir, se lanzaron a la masacre. Lo típico de la derecha fascista: si me ganan políticamente, los mato.

-Perón negó a Montoneros un espacio en el esquema de poder, pero también es cierto que ustedes renegaban de los cargos electivos.

-Es cierto. Teníamos desprecio por la clase liberal y, en general,
considerábamos que un tipo que quería ser diputado era un canalla. Creíamos que lo fundamental era luchar por el pueblo en posiciones humildes. No jetonear, como decíamos entonces. Idealizábamos la cosa por el lado de la democracia popular, de la relación de Evita con las masas. Y así nos fue.

-¿Qué les dejó de enseñanza todo aquel horror?

-La experiencia traumática y terrible de aquellos años, agravada por la
posterior dictadura militar, nos enseñó, creo que a todos los argentinos,
que la democracia es un bien por defender, por mantener, y que es un bien evitar que se corrompa. Que el sostén del sistema político es un bien en sí mismo. Conviene recordarlo. Hay que seguir la lucha por la justicia social, pero por otras vías.

-Un personaje que aparece como una figura de opereta, pero peligrosa, es Rodolfo Galimberti, hoy ganado por el establishment.

-Sí. Y que llegó a arrogarse en su momento la conducción de la JP, que no
tenía. Pero Perón le creyó y lo ungió como máximo referente. Claro que su padrino era Jorge Antonio. Y era un personaje farsesco, como usted dice bien. Le gustaba darse aires de cajetilla... Me acuerdo de que, cuando
empezó, era un lumpenazo, un tipo de extracción humilde. Una vez alguien le reprochó que andaba con los zapatos todos rotos. Y él dijo: "¿Te parece?" Y ahí nomás se metió en Guido y se probó los zapatos más caros que había. "Bueno, ahora... ¡rajemos!", dijo, y se perdió a la carrera ante el asombro del vendedor. ¡Así cualquiera es elegante, no cree!

Por Diego Pérez Andrade

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:02 pm

Comentale este articulo a tu profesor, R. A ver si aprende algo mas.

saludos



A treinta años del "Operativo Independencia"

Tiempo de lectura: 7 min 06 seg

por Rosendo Fraga

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Teatro de operaciones


El gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, que había asumido el 12 de octubre de 1973, enfrentó desde sus inicios las acciones terroristas del grupo guerrillero ERP de orientación trotskista.

Incluso días antes que asumiera, en septiembre, esta organización ataca el Comando de Sanidad del Ejército en la calle Pozos de la Capital. En enero de 1974, ataca la guarnición militar de Azul, donde son muertos el jefe del Regimiento 10 de Tiradores Blindados, Coronel Camilo Gay y su esposa y secuestrado y el jefe del Grupo de Artillería Blindado 1, Teniente Coronel Jorge Ibarzábal.

Perón pronuncia ese día un duro discurso contra la guerrilla como Presidente, vestido con uniforme de Teniente General, transmitido por la cadena nacional de radio y televisión.

En abril, se produce la primera reunión entre el Presidente y el Comandante General del Ejército, Teniente General Leandro Anaya y el Jefe de Inteligencia de la Fuerza, General de Brigada Carlos Dalla Tea, a los efectos de analizar cuál sería el rol que tendría el Ejército frente a las acciones de la guerrilla. Al mes siguiente, son frustrados ataques del ERP contra el Grupo de Artillería de Defensa Aérea 141 de San Luis y el Batallón de Comunicaciones 121 de Rosario.

Ese mes, tiene lugar el primer operativo policial con apoyo militar, en el interior de la provincia de Tucumán, donde la llamada "Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez" del ERP, había realizado acciones en varias poblaciones rurales. Elementos de la Policía Federal y Provincial, con apoyo logístico del Ejército, entran en la zona de monte, pero sin éxito, al enfrentar con personal especializado en la seguridad urbana un problema de guerrilla rural.

El 1 de julio, muere Perón y asume la Vicepresidente Isabel Martínez de Perón y es en agosto, cuando se produce un incremento de las acciones del ERP. Elementos de esta organización atacan el Regimiento 17 de Infantería de Catamarca, fracasando en copar la unidad. Los atacantes son repelidos y cercados por el Ejército, siendo muertos 16 de ellos. Casi al mismo tiempo, el ERP ataca la Fábrica Militar de Villa María, siendo capturado el Subdirector, Teniente Coronel Argentino del Valle Larrabure. Ambas provincias, tienen fronteras con Tucumán. Efectivos de la V Brigada de Infantería con asiento en Tucumán, a órdenes del General de Brigada Luciano B. Menéndez penetran en el monte tucumano, encontrando vestigios de la presencia del ERP, pero sin entrar en combate.

A comienzos de septiembre, esta organización guerrillera informa que deja de aplicar las convenciones de Ginebra a los militares que tiene capturados y anuncia que ejecutará a oficiales del Ejército en represalia por los muertos en Catamarca. Dos días después, en un pueblo rural de Tucumán, el ERP captura y fusila en la plaza central a los baqueanos que habían guiado a la Policía Federal en mayo y al Ejército en agosto en sus incursiones en el monte.

En los días siguientes, se suceden las "ejecuciones" de miembros del Ejército en forma indiscriminada. Caen decenas oficiales del cuerpo de comando y de los servicios y hasta conscriptos, muertos por lo general al salir o al regresar de sus casas. Cada velorio va generando un estado de opinión dentro del Ejército a favor de que la Fuerza actúe directamente contra la guerrilla, lo que rechazaba la mayoría de los militares hasta mediados de 1974.

En noviembre, es designado un militar en actividad como Jefe de la Policía de Tucumán, es muerto el Teniente Coronel Ibarzábal -que había sido capturado en enero por el ERP- al ser interceptado el vehículo en el cual era transportado dentro de un ropero y muere en un atentado el Jefe de la Policía Federal, Comisario Alberto Villar.

El 3 de diciembre, es muerto al salir de su casa en Tucumán, el Capitán Humberto Viola, junto con su hija de 3 años. El ERP, percibiendo el costo político que ha pagado, emite un comunicado desde el Uruguay, anunciando que suspende las ejecuciones individuales de militares.

Ese mes el Ejército realiza operativos en busca de guerrilleros en Salta y Tucumán. En cuatro meses, la opinión militar reacia a intervenir en este conflicto ha cambiado y las muertes individuales e indiscriminadas de militares han sido la causa del cambio.

En la zona rural de Tucumán, el ERP tiene el control de un tercio de la provincia. Se está gestando una suerte de "zona liberada" que apunta a lograr el reconocimiento internacional como bando "beligerante". Incluso la guerrilla cobra peaje en algunas rutas provinciales.

El Gobierno de Isabel Martínez, toma la decisión de poner a cargo del Ejército erradicar al ERP de la provincia. En diciembre la decisión ha sido tomada.

El Comandante de la V Brigada de Infantería de Tucumán -General de Brigada Ricardo Muñoz- es designado al frente del operativo. Pero el 6 de enero de 1975, sobrevolando la zona de operaciones cae el avión que lo transportaba, muriendo junto a una decena de jefes de su Estado Mayor. Se piensa que ha sido un atentado, pero predomina la hipótesis que fue un accidente.

Es reemplazado por el General de Brigada Acdel Vilas, quien pasa así a comandar el "Operativo Independencia", llamado así por ser Tucumán la cuna de la misma. Se inicia en febrero. Un decreto del Poder Ejecutivo, otorga al Ejército jurisdicción sobre un tercio del territorio provincial.

Inicialmente, participan todas las unidades de la V Brigada de Infantería con Comando en Tucumán: el Regimiento 19 de Infantería y la Compañía de Comunicaciones 5 y la Compañía de Arsenales 5 de la capital provincial; el Regimiento 20 de Infantería de Montaña y el Grupo de Artillería 5 de Jujuy; el 28 de Infantería de Monte 28 de Tartagal y el Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 105, la Compañía de Ingenieros 5 y la Compañía de Sanidad 5 de Salta.

Estas unidades envían fuerzas de tareas, que son destacadas en el interior del monte tucumano por turnos de 45 días. La tropa son conscriptos de dieciocho años.

A los pocos días de iniciado el Operativo, cae en un enfrentamiento con el ERP el Capitán Héctor Cáceres. En su entierro habla el Teniente General Leandro Anaya, quien subraya que el Ejército se encuentra en el monte tucumano por orden del gobierno constitucional.

En marzo, se percibe cierto pesimismo en el Ejército por la falta de resultados concretos. A su vez el ERP a través de una publicación editada en Paris, reivindica el éxito de haber logrado aferrar a una Brigada del Ejército de 4.000 hombres con sólo 300 "combatientes".

Al mes siguiente, el Ejército captura algunos miembros de la guerrilla tucumana, mientras que el ERP en una conferencia de prensa realizada en Lisboa anuncia la constitución de un "Comando Conjunto Operacional" junto con el MIR de Chile, el MNT (tupamaros) de Uruguay y el ELN de Bolivia. También ataca el Batallón de Arsenales 121 de Rosario, muriendo el jefe de la unidad, Coronel Arturo Carpani Costa.

En mayo Isabel Martínez de Perón como Presidente visita la zona de operaciones de Tucumán, acompañada por el Ministro de Bienestar Social, José López Rega y en mayo el Ejército realiza progresos en la detención de miembros del ERP en el interior de la provincia. La Presidente reemplaza al Teniente General Anaya como Comandante General del Ejército, designando en su reemplazo al General Alberto Numa Laplane.

El 28 de ese mes tiene lugar el combate de "Manchalá" en el que una columna de 100 miembros del ERP es derrotada por el Ejército en campo abierto, cuando se dirigían a atacar el comando del Operativo "Independencia" que estaba en la localidad de Famaillá. El ataque iba a tener lugar el día del Ejército, que se conmemora el 29 de mayo. Este hecho marca el punto de inflexión a favor del Ejército, que pasa a una acción ofensiva.

El 2 de agosto efectivos del Grupo de Artillería 5 entran en combate con guerrilleros, siendo heridos un teniente y 4 conscriptos; el 7 cae en otro combate un Teniente y en otra acción un Cabo Primero y 12, la Compañía A del Regimiento 28 de Infantería de Monte libra un combate en campo abierto contra una fracción del ERP a la que derrota en la localidad de "Los Dulces". Seis días después, Montoneros en una operación combinada con el ERP, logra hacer estallar un explosivo debajo de un avión Hércules que salía del aeropuerto de Tucumán, con un centenar de Gendarmes., entre los cuales quedan decenas de muertos y heridos, que habían participado en el Operativo.

Ese mes, tras una crisis militar, llega a la Comandancia General del Ejército el General Jorge Rafael Videla, quien en septiembre visita la zona de operaciones de Tucumán. En esta provincia, el 7 y 8 de octubre, tienen lugar los combates en campo abierto contra la "Compañía de Monte Ramón Rosa Giménez" del ERP. Es muerto su jefe, el arquitecto Juan Carlos Molina, cuyo nombre de guerra era "Comandante Pablo" y poco después cae su segundo, Manuel Negrín. La situación ya se ha volcado a favor del Ejército.

Todavía a fin de ese mes siguen cayendo algunos oficiales en combates en el monte, mientras que en noviembre aviones de la Fuerza Aérea Douglas A4-B entran en acción en apoyo del Ejército.

Para el mes de diciembre el ERP en la zona rural de Tucumán ha quedado reducido a algunas decenas de combatientes, los que para el Ejército estaban mal abastecidos, en deficiente estado sanitario y sufriendo deserciones. El "Operativo Independencia" había tenido éxito.

Hoy parece difícil de entender que un gobierno electo con las instituciones funcionando, en momentos que el desempleo era el 4% y los niveles de pobreza muy inferiores a los que hemos tenido después y con una participación del salario en la distribución del ingreso superior a la de hoy, fuera atacado con acciones de tipo guerrillero.

Pero en aquel momento, el triunfo de la guerrilla rural de Mao tenía un cuarto de siglo; el éxito de la insurgencia de Fidel Castro en Cuba había sucedido 15 años antes; la incursión del Che Guevara en Bolivia había sido sólo seis años antes y la derrota del Ejército norteamericano en Vietnam por las guerrillas del Vietcong había tenido lugar sólo un año antes. Es decir que para la izquierda no parecía imposible la toma del poder a través de las armas.

También cabe reflexionar sobre el hecho que en 1975, el año del "Operativo Independencia", sólo la Argentina tenía gobierno constitucional en el Cono de América. En Brasil, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador había gobiernos militares, en Paraguay estaba Stroessner y en Uruguay había avanzado la llamada "bordaberrización" con la toma del poder de hecho por las Fuerzas Armadas.

A treinta años de estos hechos, es interesante reflexionar que el mayor foco de guerrilla rural de la historia Argentina, fue combatido con éxito por el Ejército durante un gobierno constitucional.


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Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:03 pm

LA OPERACIÓN PRIMICIA:


“Operación Primicia”

La Operación Primicia fue ejecutada por la OPM Montoneros, compuesta por 100 terroristas de las Regionales “Nordeste”, “Litoral” y “Capital”, oriundos de Formosa, Resistencia, Corrientes, Santa Fe, Rosario y Capital Federal, con más de 10 vehículos y 2 aviones. Se llamó así por ser la primera de semejante complejidad y magnitud de efectivos, encabezada por cuadros de nivel “oficial” que deseaban demostrar la misma capacidad de combate que el ERP-PRT.

En la ciudad de Formosa actuaron aproximadamente 70 delincuentes subversivos que componían 7 pelotones para atacar el Cuartel (4 Compañías, Retén, Guardia y Casino de Suboficiales) y 3 pelotones para ocupar el Aeropuerto “El Pucú”, el Boeing 737 de AA e inmovilizar a Gendarmería Nacional, Policía Provincial e intentar el rescate de montoneros detenidos en la U10.

En el intento de copamiento se produjeron 16 bajas terroristas, de los cuales se identificaron 11 cuerpos y entregados a sus familiares y 5 inhumados como NN en el Cementerio Norte de Formosa e identificados posteriormente. Esos subversivos figuran como “desaparecidos” para la CONADEP.

Parte de la conducción y heridos fueron trasladados en una avioneta de la Gobernación de Corrientes desde Formosa a una arrocera en Nueva Valencia, Corrientes, donde los esperaba la Posta Sanitaria, con personal para evacuación y seguridad. La masa en un Boeing 737 desde Formosa hasta un campo de Susana en Rafaela, Santa Fe, donde la recepción y traslado estaba compuesta por unos 30 terroristas. Todos “oficiales-cuadros” . Esto fue ratificado en un Parte de Guerra dado en Formosa el 06/10/75 por Montoneros (ver [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] del 24/03/06).

Participantes : Sección de Combate “Fred Mario Ernst”

1. Raúl Clemente Yaguer NG “Mario” o “Roque” o “Paco” (M).
2. Mario Lorenzo Konkurat NG “El Jote” o “Sebastián” (D).
3. José Ramón Briggiler NG “Andrés” (M).
4. Oscar Ramón Boero (M).
5. José Daniel Grazziano (M).
6. Jorge Alberto Livieres Plano (M).
7. Alfredo Rubén Velásquez NG “Beto”(M).
8. Luis Roberto Mayol (M).
9. Samuel Koblisnky NG “Luly”. (M).
10. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
11. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
12. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
13. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
14. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
15. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
16. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
17. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
18. Muerto en el cuartel, Identificado ¿? (M).
19. Aldo Emilio Bortoletti o Bartoletti o Bertoletti..
20. Andrés CastilloNG “Quique”.
21, Horacio Pietragalla (M).
22. José Niveyro NG “Pocho”o “Galeto” (V).
23. Vicente Víctor Ayala NG “Carlos” (D).
24. Pablo González Langarica NG “Tonio”.
25. Eduardo Isidro Colombo NG “Beto” (M).
26. Raul Gómez Estigarribia NG “Ñaró” o “Simón” (M¿?).
27. Juan Carlos D’angelo NG “Cacho”.
28. Francisco Cardozo NG “Pancho”.
29. Néstor Carlos Salas NG “Martín” (M).
30. Carlos Kunkel NG “Mario” o “Comandante” (V).
31. José Luis Aspiazu NG “Andrés” (M).
32. Solano Repetto.
33. Pacio Deheza.
34. Jorge Belzor Miño NG “Rengo” (V).
35. Mirtha Susana Clara de Salas NG “Sandra”o “Gorda” (V).
36. María Gregoria Pérez NG “Kolla” o “Lulú” (V).
37. de Taiana NG “María Inés”.
38. Galo Pared .
39. NG “Gladis” .
40. NG “Cacho” o “Ginebrol” o “Pedro”.
41. NG “Salvador”.
42. NG “Mario” .
43. NG “Mono”. .
44. NG “Pety”.
45. Rosa Etelvina Alcaraz NG “Negra” o “Toty”.
46. Alberto Durante.
47. Fernando Salava.
48. Obregón.
49. Reynaldo Amalio Zapata Soñez NG “Corto” o “Petizo” (D).
50. Patricio Blas Tierno NG “Pato” (M).
51. Mario Cuevas NG “Lito” (M).
52. Alberto Duarte NG “Carau” (M).
53. Luis Alberto Díaz NG “Lucho” (M).
54. Carlos Alberto Zamudio NG “Chango” (M).
55. Fernando Pierola NG “Martín” o “Damián” (D).
56. Rubén Rufino Dri NG “Pelado” (V).
57. Hugo Guillermo Tur.
58. Llovet .
59. Busto NG “Negro”.
60. Carlos Goldemberg NG “Tomas”.(M)
61. Sergio Puiggros NG “Federico”. (M)
62. Caretti NG “Gringo” .
63. NG “Amalia”.
64. Ana Maria Isabel Testa (V).
65. Rómulo Gregorio Artieda. (D)
66. Julio Cesar Barrossi. (D)
67. Orlando Diego Romero NG “Simón” o “Salvador”. (D)
68. Unge Ferreyra . (V)
69. Alcides Bosch . (D)
70. Sin datos.

71 a 100. Operaron en Santa Fe para ocupar un campo en Susana-Rafaela donde aterrizara el Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas en una pista improvisada con los integrantes de Montoneros que operaran en Formosa y cortar los caminos de acceso de personal policial.


Reconocimiento

De reconocimiento, de eterno reconocimiento, a aquellos hombres que, en defensa de su Regimiento y de la Nación, pusieron de manifiesto las virtudes y grandeza espiritual propia de los grandes hombres, las que se resumen en la fidelidad a la palabra empeñada en el más caro juramento hecho a su Patria, cuyo ejemplo perdurará en la memoria de las generaciones presentes y futuras, como arquetipos de soldados y ciudadanos.

Dicho ejemplo, encuentra su mayor expresión, en quienes dieron su vida por la Patria:

Los Héroes de la Jornada

Subteniente Ricardo E. Massaferro.
Sargento Víctor Sanabria.
Soldado Conscripto Antonio Arrieta.
Soldado Conscripto Heriberto Ávalos.
Soldado Conscripto José Coronel.
Soldado Conscripto Hermindo Luna
Soldado Conscripto Dante Salvatierra.
Soldado Conscripto Ismael Sánchez
Soldado Conscripto Tomás Sánchez.
Soldado Conscripto Edmundo Sosa.
Soldado Conscripto Mercelino Torates.
Soldado Conscripto Alberto Villalba.
Policía de Formosa Cabo Argentino Nori Alegre.
Policía de Formosa Sargento Efraín Casimiro Benítez.


Estos últimos fueron asesinados en el Aeropuerto “El Pucú” de la Capital formoseña en dicha oportunidad por los delincuentes subversivos Montoneros.

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:03 pm

5 DE OCTUBRE DE 1975

Octubre de 2006

Por Juan Bautista Yofre


Los acontecimientos del 5 de octubre de 1975, que se recuerdan hoy, tuvieron una relación fundamental con los famosos decretos que firmó Ítalo Luder que inició el “aniquilamiento” de la guerrilla y sus simpatizantes y apoyos en la Argentina. Juan Yofre aborda el tema en su flamante libro 'Nadie Fue', que ofreció en exclusiva la revista EDICIÓN i esta semana.


El domingo 5 de octubre de 1975, Montoneros realizó un ataque al Regimiento 29 de Infantería, en Formosa. Por primera y última vez, intentó ocupar un cuartel del Ejército. El estratega del Operativo Primicia fue Raúl Clemente Yaguer, más conocido como ‘Roque’ o ‘Mario’. Pero el que lo comandó fue ‘el Jote’ o ‘Sebastián’, Mario Lorenzo Konkurat.


La conducción de Montoneros había decidido poner de manifiesto con mayor notoriedad su enfrentamiento con las Fuerzas Armadas y obligar a la conducción política y militar argentina a aceptar que la nación se encontraba en guerra. Por otra parte, sentían la necesidad de competir por el liderazgo del terrorismo en la Argentina con el PRT-ERP.

La selección del objetivo a atacar se facilitó al detectar a un soldado (Luis Roberto Mayol) que estaba cumpliendo el servicio militar en el Regimiento de Infantería de Monte, en Formosa, y que se hallaba dispuesto a colaborar con la organización para el logro de su ataque.

Mayol, antes de Formosa, había operado en Santa Fe. Dirigió el ataque contra las oficinas de Télam.

La ‘sección’ de combate que realizó el ataque (de alta complejidad) se llamó Fred Mario Ernst y estuvo constituida por los pelotones ‘Carlos Tuda’ y ‘Zullema Willimer’. Montoneros confiaba que el efecto propagandístico sería importante, pero a la vez el copamiento podía permitir robar armamento.

Intervinieron miembros de tres regionales que usaron cinco bases de operaciones (Capital Federal, Rosario, Santa Fe, Resistencia y Formosa). Posteriormente, Montoneros dio a conocer un comunicado adjudicándose el hecho y un parte de guerra en ‘Evita Montonera’, donde sin dar nombres, relató la Operación Primicia.
En resumen, Montoneros empleó cerca de un centenar de efectivos y más de diez vehículos. En el hecho, el Ejército perdió diez soldados, un oficial (subteniente Masaferro) y un suboficial. Los terroristas perdieron 16 efectivos. El número de heridos fue mayor.

Sólo pudieron robar 18 fusiles FAL y un FAP de los 200 que había en la unidad.

Cinco de esas 16 bajas no portaban documentos y se los fichó inicialmente como NN. Días más tarde la Policía Federal identificó a todos, a pesar de que siguen figurando como ‘desaparecidos’ en la lista de la Conadep. La familia de uno de ellos (Alfredo Rubén Velásquez) cobró por el desaparecido 250.000 pesos (Ley 24.411).

La huida se realizó en dos aviones desde el aeropuerto El Pucú, Formosa; un ‘Cessna’ que aterrizó en una arrocera en Nueva Valencia, Corrientes, y un ‘Boeing’ 737, secuestrado a Aerolíneas Argentinas, que bajó en una pista improvisada cerca de Susana, en Rafaela, Santa Fe.

Raúl Clemente Yaguer, el jefe de la operación, pudo escapar. Andrés Castillo, conocido como ‘Quique’, logró salvar su vida y abandonó la organización por pedido de su familia en 1976, pero sus propios compañeros lo delataron y un grupo de la Esma lo capturó. Conducido a la Esma, luego de colaborar, fue dejado en libertad.
‘Sebastián’ o ‘el Jote’ Mario Lorenzo Konkurat, oficial de la columna Capital, figura como desaparecido desde el 3 de diciembre de 1976.

Tenía en su currículo algo muy dramático para el peronismo: había participado en el Operativo Traviata, el asesinato del secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci (el 25 de septiembre de 1973). Lo que más sorprendió e irritó a los atacantes del cuartel fue la fiereza que demostraron los conscriptos en la defensa de su regimiento. Siempre se pone como ejemplo al soldado Hermindo Luna quien, al pedírsele que entregue el arma, gritó: “Aquí no se rinde nadie, m...”. Varios conscriptos fueron asesinados cuando se duchaban o dormían la siesta.


Los decretos de Ítalo Argentino Luder: una respuesta contundente para aniquilar la subversión

Finalmente, el martes 7 de octubre, Ítalo Argentino Luder y Ángel Federico Robledo pudieron trasladarse, separadamente, a Ascochinga para dialogar con la Presidenta. Está claro que los contactos se realizaron, principalmente, para considerar el grave asalto de Montoneros a una guarnición militar en Formosa.

Horas más tarde el Gobierno tomaría medidas extremas. Heriberto Kahn, uno de los periodistas con mejores contactos en las Fuerzas Armadas, escribió: “... en las conducciones castrenses parece haberse llegado a una conclusión que es ya irreversible: el país –y mucho menos una nación en pie de guerra, como lo está la Argentina- no puede continuar soportando una atmósfera de incertidumbre política como la que ahora a la República”.

La respuesta presidencial se conoció escasas horas después, a través de una filtración: Isabel Perón volvería el lunes 13 de octubre a la Capital, para reasumir el 16 y presidir el acto del viernes 17 de octubre.

El 8 de octubre de 1975, el presidente (interino) Luder promovió la formación del Consejo de Defensa Nacional, como una forma de frenar la violencia terrorista. A pesar de la tibia oposición de algunos de sus ministros (como Corvalán Nanclares), se creó el consejo durante una reunión de Gabinete en la que se trató la dimensión de la cuestión subversiva.

Al finalizar, Luder le deslizó a un amigo: “Hay tres formas de llevar adelante la guerra antisubversiva. Una, con poca eficiencia y poco costo político; otra, mediana eficiencia y mediano costo político; y la tercera, mucha eficiencia y mucho costo político. ¿Qué decidimos? Muy simple, la tercera: alta eficiencia y alto costo político”.

Se dictaron los decretos 2770, 2771 y 2772 de 1975. El primer constituyó el Consejo de Seguridad Interior, encabezado por la Presidenta de la Nación, todos los ministros del Gabinete nacional y los comandantes de las Fuerzas Armadas. En su directiva ‘secreta’ Nº 1 puede leerse entre otras órdenes: “Crear una situación de inestabilidad permanente en las organizaciones subversivas que permitan restringir significativamente su libertad de acción”.

También: “Aniquilar los elementos constitutivos de las organizaciones subversivas a través de una presión constante sobre ellas”.

Una tercera instrucción decía: “Eliminar y desalentar el apoyo que personas u organizaciones de distintos tipos pueden brindar a la subversión”. Otra era muy amplia, pero no menos grave; el Gobierno constitucional ordenaba: “Orientar la opinión pública nacional e internacional a fin de que tome conciencia de que la subversión es un enemigo indigno de esta patria”.

El Decreto 2772 instituye “la intervención de las Fuerzas Armadas en la ejecución de operaciones militares y de seguridad y a los efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del país”.

Con estos documentos se amplió territorialmente (antes sólo era para Tucumán) la misión de las Fuerzas Armadas, las que pasaban a tener la responsabilidad de la ejecución de operaciones militares y de seguridad en toda la Argentina.

Los decretos fueron firmados el 8 de octubre. Extraña coincidencia: era el día del cumpleaños del teniente general Juan Domingo Perón y ese día, en Madrid, una delegación judicial argentina había entrado a la residencia ‘17 de Octubre’, en Puerta de Hierro, en busca de elementos que aporten luz a la causa de los fondos reservados de la Cruzada de Solidaridad. Ese día era también el aniversario de la muerte de Ernesto ‘Ché’ Guevara en Bolivia (8 de octubre de 1967).

Pero es, fundamentalmente, la respuesta del Gobierno constitucional a lo que había sucedido tres días antes en Formosa.


Documento
En esas horas, la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires envió dos cables secretos al Departamento de Estado, ‘Priority’ (6713 y 6814), en los que informaba que el Gobierno había aprobado el Decreto 2722, “en el cual se le da a los militares la autoridad para tomar las acciones que sean necesarias para la lucha contra la subversión y tomar cualquier medida necesaria para exterminar (wipe out) a los subversivos”. El cable contenía dos comentarios:

1. “Las Fuerzas Armadas tienen ahora la autoridad que han añorado desde hace tiempo para esta lucha”.

2. “Después de 18 meses de indecisiones, el Consejo (GOA) finalmente se ha unificado para manejar el problema subversivo. Está claro que los eventos de Formosa fueron la causa del decreto. En Canal 11, en un programa político, el respetado periodista Bernardo Neustadt fue muy crítico con respecto a que tuvieron que ocurrir media docena de ataques a instalaciones militares en los dos últimos años para que el GOA finalmente actúe. ‘La Opinión’ se hizo eco de las críticas de Bernardo Neustadt contra el Gobierno por no haber tomado medidas contra la guerrilla con anterioridad”.


Fuente: Edición i

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Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:04 pm

Por incumplimiento a los deberes de funcionario público, encubrimiento y retardo de justicia
Denuncian privación de la libertad y desaparición de 908 personas en 1975 y 1976


En esta edición, Seprin publica el texto completo de una denuncia realizada ante la justicia por el abogado Florencio Varela por la desaparición de 908 personas, 359 de las cuales desaparecieron durante 1975, mientras que 549 corrieron la misma suerte en el primer trimestre de 1976. Entre las imputaciones figuran incumplimiento a los deberes de funcionario público, encubrimiento y retardo de justicia.




“En el informe de la CONADEP –aclara la denuncia- que constituyó la base para enjuiciar a los Comandantes que asumieron responsabilidades políticas el 24 de marzo de 1976, no se consideró a los desapare­ci­dos con anterio­ridad a esa fecha pues cuando se refirió a ellos, inexplicablemente, se les restó importancia no obstan­te que existían elementos de juicio más que suficientes para acreditar que el sistema para reprimir a la subversión, que ocasionó los desapare­cidos, se puso en marcha mucho antes del advenimiento del gobierno de facto el 24 de marzo de 1976…”

En la introducción del escrito se cita el prólogo del informe de la CONADEP (Nunca más, EUDEBA pag. 7 y Cool, donde, según la denuncia de Varela, “se afirma arbi­trariamente que los hechos ocurrieron a partir del 24 de marzo de 1976 cir­cunscribiendo la res­ponsabilidad a la dictadura militar que violó los dere­chos humanos de forma sistemá­tica respondiendo a una metodología plani­ficada por los altos mandos que actuaban bajo un régimen riguro­samente mili­tar. Ello no es cierto pues del propio informe surge que ese sistema se ideó y se puso en ejecu­ción durante el go­bierno constitucional anterior al 24 de marzo de 1976.”



DENUNCIA PRIVACION DE LA LIBERTAD Y DESAPARICION DE 908 PERSONAS - INCUMPLIMIENTO A LOS DEBERES DE FUNCIONARIO PUBLICO - ENCUBRIMIENTO Y RETARDO DE JUSTICIA



Señor Juez:

FLORENCIO VARELA, argentino, casado, abogado T.29, F. 89l, DNI 5.596.036 con domicilio en L.N. Alem 470 de San Isi­dro, Pcia. de Bs.As., constituyendo domici­lio legal en la calle Rodríguez Peña 408 P.5º, me presen­to y a V.S. digo:



I) OBJETO

Conforme a lo autorizado por el art. l74 y sigts. del Código Procesal Penal de la Nación, vengo a denunciar la comisión de los delitos de privación de la liber­tad y desapa­ri­ción de 908 personas, 359 durante el año l975 y 549 durante el primer trimestre del año l976, incumplimiento a los deberes de funcionario público, encubrimiento y retardo de justicia.-



II) HECHOS

En el juicio seguido a los Comandan­tes de las Juntas Militares constituídas a partir del 24 de marzo de l976 se investigó la privación de la libertad y desaparición de 7.936 personas entre la fecha indicada y el l8 de agosto de l982, es decir durante seis años y cinco meses.-

En el informe de la CONADEP que constituyó la base para enjuiciar a los Comandantes que asumieron responsabilidades políticas el 24 de marzo de l976, no se consideró a los desapare­ci­dos con anterio­ridad a esa fecha pues cuando se refirió a ellos, inexpli­cablemente, se les restó importancia no obstan­te que existían elementos de juicio más que suficientes para acreditar que el sistema para reprimir a la subversión, que ocasionó los desapare­cidos, se puso en marcha mucho antes del advenimiento del gobierno de facto el 24 de marzo de l976 como más adelante será demostrado.- En el prólogo del informe de la CONADEP, (Nunca más, EUDEBA pag. 7 y Cool, se afirma arbi­trariamente que los hechos ocurrieron a partir del 24 de marzo de l976 cir­cunscribiendo la res­ponsabilidad a la dictadura militar que violó los dere­chos humanos de forma sistemá­tica respondiendo a una metodología plani­ficada por los altos mandos que actuaban bajo un régimen riguro­samente mili­tar. Ello no es cierto pues del propio informe surge que ese sistema se ideó y se puso en ejecu­ción durante el go­bierno constitucional anterior al 24 de marzo de l976.-

En el Capítulo l) pag. l6 del Infor­me, al tratar "La acción represi­va", punto b) Secuestro, se dijo: Si bien constan en los archivos de la CONADEP denuncias acerca de aproxi­madamen­te 600 secuestros que se habrían producido antes del golpe militar del 24 de marzo de l976, es a partir de ese día que son privadas ilegíti­ma­mente de su libertad decenas de miles de personas en todo el país, 8.960 de las cuales continúan desaparecidas al día de la fecha. La metodología empleada fué ensayada antes de asumir el gobierno militar (Operativo Indepen­dencia en Tucumán). Este concepto se repite en las Conclusiones pag. 479 cuando dice: La desaparición de personas como metodología represiva reconoce algunos antecedentes previos al golpe de estado del 24 de marzo de l976. Pero es a partir de esa fecha, en que las Fuerzas Armadas que usurparon el poder obtu­vieron el control absoluto de los resortes del Esta­do, cuando se produce la implantación generalizada de tal metodología.-

En el informe no se dijo nada más en cuanto a las 600 denuncias por hechos anteriores al 24 de marzo de l976 no dándose razón de la diferenciación de responsabilidades antes y después de esa fecha, como si los desaparecidos fuesen distintos.-

Cuando declaró el miembro de la CONADEP E-DUARDO RABOSSI en el juicio a los Comandantes en los términos recogidos a fs. l558 de la versión mecano­grafiada del proceso, dijo en cuanto a las desapariciones de personas que la CONADEP tuvo información sobre l9 casos en l973, 50 en l974, 359 en l975 y 549 el primer trimestre de l976, señalando como ejemplo 35 casos en noviembre de l975, 90 en diciembre, l55 en enero de l976, 84 en febrero y 310 en marzo. De ello surge que a partir de la intervención de las Fuerzas Armadas para combatir al terrorismo en Tucumán por decreto 26l de Febrero de l975 y de la creación del Consejo de Seguridad por Decre­to 2770 de Octubre de l975 e integrado por la Presidente de la Nación, sus Ministros y los Comandantes Generales, hasta el derrocamiento de ese gobierno constitucional el 24 de marzo de l976, fueron privadas de su libertad y tenidas por desaparecidas 908 personas. Hasta la fecha ningún Tribunal de Justicia ha conocido en esos hechos y quienes tenían la obligación de denunciarlos e impulsar los procedimientos ejerciendo la acción pública respecti­va se abstuvieron de hacerlo como más adelante será puesto en evidencia.-

De lo dicho resultaría que a los restantes integrantes de la CONADEP les fueron ocultados los datos que suministró su colega EDUARDO RABOSSI, pues de haberlos conocido sin duda que los hubieran incorpora­do al informe que suscribieron teniendo presente los calificados antecedentes personales de ellos, ya que los guarismos dados por EDUARDO RABOSSI, en ese tiempo Secre­tario de Estado de Derechos Humanos de RAUL ALFONSIN, prueban que el incremento abrupto de desapare­cidos ocu­rrió a partir de l975 durante pleno gobierno constitucional (700% en relación a l974), circunstancia que contra­dice lo dicho en el informe según lo transcri­pto más arriba y también lo que sostuviera el Tribunal que conde­nó a los Comandantes.-

En el Capítulo II) Víctimas, en la pag. 298 del informe de la CONADEP se reproduce un gráfico de barras que refleja los desaparecidos entre l973 y l983 y al ser explicado en la pag. 299 se dice que el gráfico computa las desapariciones producidas en el período l973/l985 y que los testimonios de esas fechas recogidos por la Comisión demuestran que se trataba de "una prueba piloto" de una metodología que a partir de l976 adqu­iere contornos mucho más dramáticos, cuantitativa y cualitati­vamente. Entre los años l976 y l977 se documenta la mayor cantidad de denuncias por secuestro y desapariciones.-

Las afirmaciones transcriptas de la CONADEP no resisten un análisis serio, en primer lugar por que los hechos mencionados anteriormente y los que se citan más adelante, prueban que cualitativamente no se trataba de "pruebas piloto" como dice el informe y en segundo término, los 359 desaparecidos durante el año l975 y los 549 durante el primer trimestre de l976, es decir durante el gobierno constitucional, son de una magnitud cuantitativa (908 casos) que excede el carácter de "prueba piloto" como equivocadamente fuera calificado por la CONADEP.-

Confirma lo dicho lo afirmado en el Considerando II, Capítulo IX, punto l) de la sentencia a los Comandantes en cuanto dijo que según orden parcial 405/76 del 2l de mayo, el Ejército posee documentación capturada al enemigo que dice textualmente: "esta guerra conducida por las Fuerzas Armadas comenzó a desarrollarse hace unos meses (SETIEM-BRE DE l975) poniendo en marcha una campaña de cerco y aniquilamiento. La campaña fue planteada combinando el cerco político con el aniquilamiento militar".-

Lo que la CONADEP llamó "pruebas piloto" fue el inicio del trágico proceso de desaparicio­nes puesto en marcha durante el gobierno constitucional en la guerra contra la subversión con la aquiescencia de la mayoría de las fuerzas políticas que no levantaron su voz ni en el Congreso ni en el seno de los propios parti­dos y con el silencio de la mayoría de los medios de prensa. Este fue el precio terrible de la guerra pagado primero por el gobierno constitucional y luego por el de facto que lo suce­dió. Las responsabilidades de uno y otro son cuali­tati­vamente idénticas y es por ello que la Justicia debe ser la misma para ambos.-

Para ratificar lo dicho nada más elocuente que lo dicho por ERNESTO SABATO, quien luego presidiría la CONADEP, en un artículo bajo el título VIOLENCIA Y DERE­CHOS HUMANOS publicado en el diario EL PAIS de Madrid el l8 de febrero de l98l repro­duciendo el discurso que pronunciara en el Colegio de Abogados de Morón en oportu­nidad de recibir "la toga dorada" del cual agrego copia.-

SABATO comenzó distinguiendo la rebelión armada necesaria como la ocurrida en 1810 de la del terrorismo que llega hasta la muerte de niños inocen­tes. Condenó a las "Brigadas Rojas", el muro de Berlín y el genocidio del pueblo vietnamita por las huestes de Ho Chi Minh afirmando que la izquierda totalitaria siempre termina de la misma manera en Rusia, Vietnam, Camboya o Cuba y que los intelectuales de esa izquierda totalitaria no dicen una palabra sobre ello pues distinguen dos clases de violaciones de los derechos humanos: las malas, cuando son cometidas por sus enemigos, y las benefactoras, cuando las cometen los países que admiran. Continuó afirmando que la defensa de los dere­chos humanos tiene un valor ético absoluto y su violación no puede justificarse en ningún caso pues se abre las puer­tas del horror. Enfatizó que los ideales, entre ellos los democráticos, se degra­dan cuando descienden del mundo platónico a la realidad y precisamente a finales de l975 y comienzos de l976, la democracia argentina alcanzó uno de esos despreciables momentos, por una desdichada con­junción de demagogia e irresponsabilidad, de podredumbre y terrorismo, no solo de la izquierda sino el de la Triple A, comandada por la eminencia gris del Gobierno peronista. La inmensa mayoría de la nación sintió enton­ces la necesidad de un providencial recurso que nos rescatase sin quebrar la legalidad, pues temía­mos el advenimiento de un orden basado en el terror. Por des­gracia, los mejores elementos del peronismo fueron impo­tentes, y los partidos fracasaron en lograr una salida institucional, mediante la transferencia del poder polí­tico.-

Siguió expresando: "Así se produjo el golpe de Estado y la consumación de hechos trágicos que todos, sin excepción, debemos lamentar en un acto de contricción colectivo, ya que todos somos responsables de una manera o de otra, en mayor o en menor medida. Y nadie, absolutamente nadie, puede enorgullecerse de los sucedido, sobre todo si es cristiano".-

Concluyó diciendo que el terrorismo cometió crímenes abominables que jamás fueron castiga­dos, pero a pesar de ello ninguna banda puede pretender el derecho a secuestrar, condenar y matar a nadie. De los miles de desaparecidos, muchos fueron culpables de viles atentados, pero aún ellos tenían derecho a la defensa en juicio. Y el resto?. Como sabremos ya quie­nes desapare­cieron por culpas reales y quienes por culpas imaginarias.-

Lo que a SABATO y a los restantes miembros de la CONADEP les fue ocultado o se les ha pasado, es que el proceso de represión con la secuela de desaparecidos comenzó en pleno gobierno constitucional, casualmente hacia fines de l975 que es la época donde él ubica la claudicación sin respuestas de las fuerzas políticas que llevaron al golpe de Estado, equivocándose en la cita de la Triple A pues para esa fecha había concluido su siniestra actividad ya que su último hecho ocurrió en el mes de abril de ese año como más adelante será probado.-

A continuación destacaré algunos de los hechos ocurridos antes del 24 de marzo de l976 que surgen indirectamente cuando en el informe de la CONADEP se tratan cuestiones específicas como los centros clan­destinos de detención, la tortura o la condición profe­sional o labo­ral de los desaparecidos, circunstancia que permite pensar en la existencia de una manipulación de la información recogida.-

En la pág. 39 dentro del capítulo donde se trató las tortu­ras, se da cuenta del secuestro de Santos Aurelio Chaparro (legajo 5522) ocurrido el 20 de enero de l976 por personal militar vestido de fajina y de civil relatándose las torturas a las que fue someti­do. Ello ocurrió antes del 24 de marzo de l976.-

En el mismo capítulo sobre torturas, en la pág. 53 se detalla el secuestro y torturas a Mirtha Gladys Rosales (legajo 7l86) ocurrido el l0 de marzo de l976, es decir durante el gobierno constitucional.-

En el capítulo "E" Descripción de los Centros Clandestinos de Detención, al tratarse los de la provincia de Córdoba, en la pág. 201 se dice: LA RIBERA. La Prisión Militar de Encau­sados "Campo de la Ribera", se transformó en C.C.D. a partir de l975. La investigación practicada ha permitido corroborar su funcionamiento. Más abajo se dice: que está corroborado el retiro en el mes de diciembre de l975 del personal ordinario que cumplía funciones en dicha prisión militar. que significó su transformación en cárcel clandestina. Esto prueba lo que ya fuera dicho: el sistema de represión a la subver­sión con su secuela de desaparecidos se planeó y se puso en marcha durante el gobierno constitucional.-

Dentro del mismo capítulo sobre Descripción de los Centros Clandestinos de Detención, en las págs. 211 y 212 figuran los relatos de la detención y torturas sufridos por Susana O. (legajo 689l) y Fernando Rule Castro ocurridos en Mendoza el 9 de febrero de l976, es decir, en pleno gobierno constitucional.-

También dentro del mismo capítulo citado, en la pág. 214 en relación a los Centros Clandes­ti­nos de Detención en la Provincia de Tucumán, la "Escue­lita de Famaillá, se dice: La precarie­dad de sus instalaciones demuestra -por contraste con la dimensión que luego llegaron a tener estos centros de detención- que en l975 había comenzado a desarrollarse en forma embrionaria la modalidad clandestina de la metodo­logía represiva. Nuevamente aparece un dato cierto sobre el montaje y funcionamiento del sistema represivo durante el gobier­no constitucional, circunstancia que permite afirmar con certeza que luego del 24 de marzo de l976 se siguió haciendo lo mismo que había comenzado tiempo antes bajo la respon­sabilidad de las autoridades de entonces.-

Dentro del capítulo "LL" Registro de detenidos desaparecidos, en la pág. 279 al tratar las Actas de procedi­miento en el caso de Iris Pereyra de Avellaneda (legajo 6493) se transcribe la labrada cuando fue deteni­da, la cual dice: Apéndice 2 (Modelo de Actua­ción) al PON nº 212/75 (Personal detenido por hechos subversivos). A la directiva del Comandante General del Ejército nº404/75 (Lucha contra la subversión). Más abajo se transcribe otra acta según modelo ordenado en el año l975. Esto constituye otra prueba más que el sistema se puso en marcha durante el gobierno constitucional.-

En el capítulo de los Religiosos víctimas, en la pág. 352 aparece un sacerdote de apellido Fourcade secuestrado el 8 de marzo de l976 que estuvo en el campo de La Ribera, siendo éste el que más arriba fuera mencio­nado como puesto en funcionamiento como Centro Clandesti­no de Detención en el año l975.-

En el mismo capítulo, en la pág. 354 aparece el sacerdote Nelio Rougier, secuestrado en Tucu­mán en setiembre de l975 o sea durante el gobierno cons­titucional.-

Igualmente en la pág. 356 aparece Julio San Cristóbal, Hermano de La Salle, secuestrado el 9 de febrero de l976 también durante el gobierno consti­tu­cional.-

Donde se publican los periodistas desaparecidos, en la pág. 373 figuran José Guillermo Espinosa desaparecido el l8 de enero de l976, Héctor Manuel Freijo desaparecido el l7 de enero de l976 y José Santiago Illa desaparecido el 9 de marzo de l976 y en la pág. 374 Nebio Ariel Melo Cuesta desaparecido el 8 de febrero de l976. Todo ello ocurrió durante el gobierno constitucional.-

Cuando se trata de los gremialistas desaparecidos, en la pág. 376 se cita a la esposa de Hugo Javier Rezeck como secuestrada el l6 de marzo de l976.-

En la pág. 386 se dice que en marzo de l975 se cometieron 30 secuestros seguidos de asesinato y que después del 24 de marzo de l976 se reinició la repre­sión. Como se ha podido apreciar por lo señalado hasta aquí, no hubo solución de continuidad entre l975 y el 24 de marzo de l976, pues fué el mismo y único sistema que abarcó el gobierno constitucional y el de facto poste­rior.-

En el capítulo referido a la desapa­rición de abogados, en la pág. 4l7 se dice que las Organi­zaciones gremiales de abogados estimaron que 23 de sus colegas fueron asesinados a partir de l975, es decir que comenzó durante el gobierno constitucional. En la pág. ­43l figuran Vicente Víctor Ayala como desaparecido el l6 de febrero de l976, José Pablo Bernard el 7 de marzo de l976 y en la pág. 433 a Gustavo Medina Ortiz desaparecido el l0 de octubre de l975.-



III) UNA SOLA Y UNICA GUERRA

Es indiscu­tible que la represión militar al terrorismo fue un hecho único e inescindible que se puso en marcha durante el gobierno constitucional en l975 a partir de los decretos presidenciales 26l, 2770, 277l, 2772 y Directiva de Ejército 404 de l975. En el Considerando IIº, Capítulo IX, 2º) del Fallo que condenó a los Comandantes Militares se dijo que la polí­tica legislativa aplicada al fenómeno subversivo por el gobierno constitucional no sufrió cambios sustanciales después de su derrocamiento y en el punto 3º) que tampo­co se advirtieron cambios sustanciales explícitos en las directivas, planes generales, órdenes o disposi­cio­nes de cada una de las fuerzas en relación a la lucha antisub­versiva, aparentando todos los que fueron dictados a par­tir de marzo de l976 ser continuación de los ante­riores o solo para modifi­car aspectos coyunturales.-

Nadie de buena fe puede hoy negar que a partir del 24 de marzo de l976 se continuó aplicando el mismo método planeado, puesto en marcha en Febrero de l975 y perfeccionado en Octubre de l975 con la creación del Consejo de Seguridad Interna para reprimir al terro­rismo. En el Consi­derando IIº, Capítulo XI del Fallo que condenó a los Comandantes Militares se dijo que con el advenimiento del Gobierno Militar se produjo en forma generalizada un aumento significativo en el número de desaparición de personas dando como guaris­mos mensuales 39, 59, ­53, 55­, 56, 6l, 58, 57 y 28, cuando en rigor de verdad ello había ocurrido mucho antes y en mayor medida, pues según la ya citada declaración de RABOSSI las personas desapa­recidas en noviembre de l975 fueron 35, en diciem­bre 90, en Enero de l976 fueron l55, en febrero 84 y en marzo 3l0, datos que desmienten lo afir­mado por la Cámara Federal y rati­fican lo afirmado anteriormente que se trató de una acción única e inescin­dible puesta en marcha en Febrero de l975 y que el incre­mento abrupto del número de desapa­recidos ocurrió entre l974 y l975 ya que fue del 700%.-

El Consejo de Seguridad Interna creado durante el gobierno constitucional por Decreto 2770/75, ejercía la dirección de los esfuerzos nacionales para la lucha contra la subversión, ejecutaba toda tarea que en orden a ello impusiera la Presidencia de la Na­ción, coordinaba a todas las autoridades nacionales, provinciales y municipales, conducía la lucha contra todos los aspectos y acciones de la subver­sión y planeaba y conducía el empleo de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales para esa lucha. El Decreto 2772/75 estable­ció que las Fuerzas Armadas bajo el comando superior de la Presidencia de la Nación y a través del Consejo de Defensa debía proceder a ejecutar las operaciones milita­res y de seguridad a efectos de aniquilar el accionar de la subversión. Fue dentro de ese marco normativo y operativo que 908 perso­nas fueron privadas de su liber­tad y desaparecieron durante el gobierno constitucional durante l975 y el primer trimestre de l976.-

A las autoridades civiles y militares que actuaron durante el año l975 y el primer trimestre de l976, les caben las mismas responsabilidades que el Presidente RAUL ALFONSIN adjudicó en el Decreto l58 de l983 a los miem­bros de las Juntas Militares y a los mandos de las Fuer­zas Armadas como responsables mediatos por las desapari­ciones ocurridas a partir del 24 de marzo de l976. Ellas, políti­ca y militarmente, como lo admitió la Cámara Fede­ral según lo transcripto antes, fueron los autores de toda la legislación sancionada y de los planes de órdenes para combatir a la subversión, por ello, ante la probada e indiscutible existencia de los 908 desa­pare­cidos duran­te su gestión, les cabe como se dijera en el Decreto l58 recién citado, la responsabi­li­dad en calidad de autores mediatos por esos hechos en el marco de los planes traza­dos y supervisados por las instancias supe­riores.-

Esas autoridades tuvieron que hacerse cargo de una guerra y enfrentar a organiza­ciones con miles de comba­tientes e influencias sobre muchos más tal cual fue reconocido recientemente por el ex-guerrillero LUIS MATTINI, quien es hoy el único sobre­viviente de la máxima conducción del ERP, en el reportaje publicado en La Nación el día l2 de enero de l997 donde admitió que el ERP tenía alrededor de 600 hombres en armas e influían además en 8.000 personas que colaboraban económicamente, prestaba una casa o daban un dato, ocu­rriendo todo eso en l975. Por su parte los Montoneros tenían 2.000 hombres en armas a los que hay que sumar los que estaban bajo su influencia que no precisa, pero que si mantiene la misma relación que en el caso del ERP sumaban 26.600 personas.-

Esta guerra por la magnitud de las organizaciones terro­ristas no es comparable con el "grupito de jóvenes bur­gue­ses" como los llamara SABATO los integrantes de las Brigadas Rojas y otros grupos similares que pudieron ser combatidos y reducidos exclusivamente por las fuerzas policiales. En esa guerra se combatió contra guerrille­ros que buscaban imponer por la fuerza su sistema y establecerse en parte del territorio nacio­nal para reclamarlo como zona liberada y así obtener el reconoci­miento de beligerantes en el plano internacio­nal. Por ello no es correcto calificar de genocidio a una guerra que si bien por ser fratricida alcanzó niveles de ferocidad terribles, nadie fue perseguido por su nacionalidad, raza o religión.-

Dado que el Presidente ALFONSIN ordenó juzgar las responsabilidades de la guerra con jueces, leyes, procedimientos, criterios y usos previstos para la socie­dad civil en tiempos de paz y normalidad, para ser conse­cuentes con ese temperamento, aunque se discrepe con el, cabe exigir la observancia del princi­pio republicano de igual­dad ante la ley que impide por ser inadmisible que la respon­sabilidad por la guerra contra el terrorismo quede limi­tada a los Comandantes Milita­res condenados sino que es preciso que todos los respon­sables sean juzgados sin exclusiones ni privilegios. Esta es la razón fundamental de esta denuncia.-



IV) VIGENCIA DE LA ACCION PENAL

Para el tratamiento procesal de la denuncia que estoy haciendo por la privación de la liber­tad y desapa­rición de 908 perso­nas, por constituir un delito continuo sin que se haya proba­do cuando dejó de cometerse, confor­me al art. 63 del Código Penal, no ha comenzado a correr el plazo de pres­cripción de la ac­ción, circunstancia que obliga a V.S. a proceder a la investi­gación de tales hechos.-



V) INAPLICABILIDAD DE LAS LEYES DE PUNTO FINAL Y OBEDIENCIA DEBIDA

Los responsables principales por los hechos denunciados escapan a los beneficios de las leyes 23.492 de punto final y 23.521 de obediencia debida, toda vez que ellas son aplicables solamente a los partícipes (Oficiales Jefes, Oficiales Subalternos, Tropa, Oficiales Superiores que no sean Comandantes en Jefe, Jefe de Zona, Jefe de Sub-zona o Jefe de Fuerza de Seguridad o Peniten­ciaria) y por los hechos posteriores al 24 de marzo de l976, siendo por ello que V.S. debe proceder de inmediato y sin más trámite a la investigación de los hechos denun­ciados.-



VI) COMPETENCIA PARA JUZGAR A LOS COMANDANTES MILITARES

En cuanto al juzgamiento de las personas denunciadas que tenían estado militar, V.S. deberá deter­minar si es competente para conocer en cuanto a ellas toda vez que la ley 23.049 que modificó el Código de Justicia Militar es posterior a esos hechos y el art. l0 de la citada ley solo es aplicable a quienes actuaron entre el 24 de marzo de l976 y el 26 de setiem­bre de l983, de donde surgiría que serían competentes los Tribunales Militares que deberían aplicar las normas del Código de Justicia Militar en su versión anterior a la modificación impuesta por la ley 23.049 si es que se respeta el principio constitucional del Juez Natural.-



VII) NO EXISTIO RESPONSABILIDAD DE LA TRIPLE "A" POR LOS HECHOS DENUNCIADOS

Por último, no deben confundirse las responsabilidades por las 908 desapariciones denunciadas con las víctimas de la Triple "A", pues esta organización subversiva comenzó su ciclo, que ocasionó 80 víctimas, entre 1973 con el atentado a HIPOLITO SOLARI YRIGOYEN y Abril de 1975 con los homicidios de JUAN ESTIGUART, LUIS PIZARRO, JUAN LUIS RIVERO SAAVEDRA, NINO AGUIRRE HUFGUERA, JUAN HUGO ALDO EIFUENTES y ENZO GREGORIO FRANCINI.- Ello conforme al Considerando 2°, Capítulo VI, cuestiones de hecho 15 y 16 de la sentencia a los Comandantes.-



VIII) RESPONSABILIDADES POR NO DE-NUN­CIAR LOS HECHOS Y NO EJERCER LAS ACCIONES PENALES Y POR LA PRIVACION DE LA LIBERTAD Y DESAPARICION DE 908 PERSO­NAS

Para enjuiciar a los Comandantes Militares el Presidente RAUL ALFONSIN dictó el Decreto l58 el l3 de Diciembre de l983 invocando una dispo­sición del Código de Justicia Mili­tar, que es el art. l79, que establece que para instruir sumario a oficia­les generales la orden la debe impartir el Presidente de la Nación y sosteniendo que entre los años l976 y l983 miles de personas fueron privadas ilegalmente de su libertad, torturadas y muertas.- Asimismo expresó que la existencia de planes de órdenes hacía a los miembros de las Juntas Militares y a los mandos de las Fuerzas Armadas con capacidad decisoria, responsables en calidad de autores mediatos por esos hechos en el marco de los planes traza­dos y supervisados por las instancias superiores. Por esa vía limitó la investigación de los he­chos a los militares pero además, inexplicablemente sin razón alguna, también limitó las investigaciones a los hechos poste­rio­res al 24 de marzo de l976, cuando en rigor de verdad a esa fecha RAUL ALFONSIN estaba informa­do que las desa­pa­ri­ciones de personas habían comenzado masivamente durante el gobierno constitucional presidido por MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON.-

De lo expuesto surge claramente que el Presidente RAUL ALFONSIN en el marco de sus propósitos de que se impartiera justicia, tenía la obligación legal de orde­nar la investigación judicial por todas las desa­pari­cio­nes habidas desde Febrero de l975 y debió haber denun­cia­do ante la Justicia para que fueran investigados los civiles y militares que tuvieron responsabilida­des por tales desapariciones idénticas a las que adjudicara a los miembros de las Juntas Militares en el decreto l58 de l983, ya que fue durante el Gobierno Constitucional que se dictó toda la normativa para luchar contra la subver­sión como expresamente lo reconoció la Cámara Federal en la sentencia a los Comandantes y cuando comenzaron las desapariciones en forma masiva como lo detalló EDUARDO RABOSSI. Con su dolosa pa­sividad RAUL ALFONSIN incu­rrió en los delitos de encu­brimiento, incum­plimiento a los deberes de funciona­rio pú­blico y retardo de justicia (Art­s. 277 inc. 1º, 249 y 274 del Cód. P­e­nal).-

En los mismos delitos que incurrió el Presidente RAUL ALFON­SIN incurrieron los Fiscales que actuaron en el juicio a los Comandantes: JULIO STRASSERA y LUIS MORENO OCAMPO, como así también los jueces que integraron el Tribunal LEON CARLOS ARSLA­NIAN, ANDRES D'ALESSIO, GUILLERMO LEDESMA, JORGE EDWIN TORLAS­CO, JORGE VALERGA ARAOZ y RICARDO GIL LAVE­DRA, pues todos ellos tuvieron conocimiento durante el juicio de las numero­sas personas desaparecidas con anterioridad al 24 de marzo de l976. En la sentencia el Tribunal reconoció que en ese juicio sola­mente podían encausar a personal mili­tar por los hechos posteriores al 24 de marzo de l976 pues así lo limitaba el decreto l58 de l983 dictado por RAUL ALFONSIN y el art. l79 del Código de Justicia Militar que lo fundamen­tó, pero ello no excusaba a los Jueces que lo integraban y a los Fiscales que actuaron en el juicio de denun­ciar ante los Tribuna­les competentes las desapari­ciones ocurridas durante l975 y primer tri­mestre del l976 para que fueran enjuiciados los civiles y militares que tuvieron responsabilidades públicas en la represión del terrorismo en ese lapso: Presidente de la Nación, MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON y sus Minis­tros ARAUZ CASTEX, VOTTERO, EMERY, RUCKAUF, CAFIERO y ROBLEDO quienes con los Comandan­tes Genera­les integraron el Consejo de Seguridad Interna creado por decreto 2770 de l975 bajo la Presidencia interina de ITALO ARGENTINO LUDER quien también concurre en dicha responsabilidad al igual de quienes reemplazaron a los Ministros citados hasta el 24 de marzo de l976 como es el caso de JOSE DEHEZA.-



IX) PRUEBA

Como medidas de prueba solicito:

l) Se tenga a la vista los fundamen­tos escritos de la sentencia de la Cámara Federal que condenó a los Comandan­tes Militares que integraron las Juntas a partir del 24 de marzo de l976.-

2) El informe de la CONADEP que acompaño a esta denuncia y la copia del artículo de El País del 18 de febrero de 1981.-

3) Escuchar como testigos a los miembros de la CONADEP integrada por ERNESTO SABATO, MAGDALENA RUIZ GUI-ÑAZU, RICARDO COLOMBRES, RENE FAVALORO, HILARIO FER-NANDEZ LONG, CARLOS GATTINONI, GREGORIO KLIMOVSKY, MARSHALL MEYER, JAIME DE NEVARES, EDUARDO RABOSSI, SAN-TIAGO LOPEZ, HUGO PIUCILL y HORARIO HUARTE y a los secretarios de la comisión GRACIELA FERNANDEZ MEIJIDE, DANIEL SALVADOR, RAUL ARAGON, ALBERTO MANSUD y LEOPOLDO SILGUEIRA a fin que declaren sobre las gestiones realizadas por la Comisión en cuanto a las personas desaparecidas con anterioridad al 24 de marzo de l976 y en particular sobre lo afirmado al res­pecto por el testigo EDUARDO RABOSSI a fs. l558 de la versión mecanografiada del Fallo a los Comandantes Mili­tares, aclarando que algunos de los nombrados han fallecido.-

4) Se recabe información a la Subsecretaria de Derechos Humanos del Ministerio del Interior para que haga saber sobre lo registrado en esa dependencia respecto a perso­nas desapare­cidas en el año l975 y primer trimestre de l976.-

5) Se reciba declaración indagatoria por la privación de la libertad y desaparición de 908 personas a MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON, ITALO ARGENTI­NO LUDER, MANUEL ARAUZ CASTEX, TOMAS VOTTE­RO, CARLOS EMERY, CARLOS RUCKCAUF, ANTONIO CAFIERO, ANGEL FEDERICO ROBLEDO, JOSE DEHEZA, JORGE RAFEL VIDELA, EDUARDO EMILIO MASSERA Y HECTOR AGOSTI, teniendo entendi­do que algunos de ellos han fallecido.-

6) Se forme causa por separado y en ella se le reciba declaración indagato­ria a RAUL ALFON­SIN, JULIO STRASSERA, LUIS MORENO OCAM­PO, LEON CARLOS ARSLANIAN, ANDRES D'ALESSIO, JORGE EDWIN TOR­LASCO, JORGE VALERGA ARAOZ, GUILLERMO LEDESMA y RICAR­DO GIL LAVEDRA, por no haber denunciado para ser investi­gadas las priva­ciones de la liber­tad y desapari­ciones ocurridas con anteriori­dad al 24 de marzo de l976 desde Febrero de l975.-

7) Requerir a través de las Cámaras Federales, Cámara Penal Ordinaria de la Capital Federal y Superiores Tribunales de Provincias la remi­sión de las causas originadas por denuncias de desapari­ción de perso­nas ocurridas durante l975 y primer tri­mestre de l976.-

Cool Requerir a las organizaciones de Derechos Humanos como el CELS, ASAMBLEA PERMANENTE DE DERECHOS HUMANOS, MADRES Y ABUELAS DE PLAZA DE MAYO, la información que posean en relación a la desaparición de personas durante l975 y primer trimes­tre de l976.-

9) Requerir a la Policía Federal y policías provinciales informes sobre las denuncias de privación de la libertad y desaparición de personas durante el año l975 y primer trimestre de l976.-

l0) Requerir al Procurador General de la Nación y a los Procuradores Fiscales Generales de las Provincias informes sobre los recursos de HABEAS CORPUS en los cuales dictaminaron los Fiscales dependientes de ellos con motivo de la desaparición de personas durante l975 y primer trimestre de l976.-

ll) Requerir a los Presidentes de las Cámaras de Senadores y de Diputados de la Nación si durante el año l975 y primer trimestre de l976 algún legislador formuló denuncia o requirió pedido de informes respecto a las personas desaparecidas durante ese lapso.-

Tener presente lo expuesto, por presentada la denuncia, ordenar su ratificación y pro­veer de conformidad

SERA JUSTICIA





OTRO SI DIGO: Esta denuncia la realizo ante la pasividad de todos aquellos que estaban obligados a hacerla y adoptaron una actitud pasiva, no obstante haber hecho públi­cos los hechos aquí denunciados el l2 de mayo de l987 por medio de un ar­tículo, cuya copia acompaño, publicado en el diario La Nación que intentó ser reba­tido caballeresca­mente sin éxito en días posteriores por el Dr. JO­SE DEHEZA.-

El pasado l6 de diciembre de l996 en carta de lectores del mismo diario, copia de la cual también acompaño, reiteré la necesidad de que se explicase por que la investigación por las personas desaparecidas se limitó a las ocurridas a partir del 24 de marzo de l976, por qué no se denuncia­ron las anteriores a esa fecha y por qué no fueron debidamen­te meri­tuadas en el informe de la CONADEP. Ninguna de las personas mencionadas en esta denuncia que hoy realizo y que señalo como responsables por su pasividad dijo una palabra, siendo el silencio su respuesta.-

Ejerzo el derecho a denunciar ante los jueces la comisión de delitos de acción pública pues como ciudadano simplemente quiero conocer toda la verdad para poder aceptar sin engaños la historia sin beneficio de inventa­rio.-

Tener presente lo expuesto también

SERA JUSTICIA



INFORMA AL TRIBUNAL - PROPONE MEDIDAS

Señor Juez:

FLORENCIO VARELA, denunciante en la causa nº 4725/97 con domicilio legal constituído en la calle Rodríguez Peña 408 P.5º me presento ante V.S. y digo:

1) Luego de presentada y ratificada la denuncia que diera origen a esta causa, puse en conocimiento de su existencia a tres personas aludidas en ella por diferentes motivos con las cuales tengo amistad o tuve una relación que me obligaba a honrar la lealtad en mi proceder. Igualmente comuniqué la existencia de la denuncia a los tres Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y a los Presidentes de las instituciones que agrupan a los militares retirados y a un pequeño número de personas de mi estrecha relación.-

Con el correr de los días se produjo una serie de reacciones y respuestas que me sorprendieron y que al cabo de cierto tiempo me hicieron sentir obligado a presentarme ante V.S. con el fin de dar cuenta de lo acaecido y de la conclusión a la que personalmente arribé luego de algunas entrevistas mantenidas durante ese lapso con protagonistas principales de los hechos ventilados en la denuncia.-

De las tres personas citadas al principio, guardo una estrecha amistad con ERNESTO SABATO desde hace veintiocho años y en menor grado aunque con la misma antigüedad con MAGDALENA RUIZ GUIÑAZU. De ambos solo acusé recibo y expresiva respuesta de SABATO. La tercera de las personas aludidas y con quien solo tuve una relación funcional durante su gobierno, fue el Ex-Presidente JORGE RAFAEL VIDELA quien me envió una importante carta, manteniendo posteriormente con él una entrevista el 19 de Septiembre último que resultó muy ilustrativa. Otras personas que por diversas vías conocieron el tenor de la denuncia tomaron contacto conmigo, circunstancia que me permitió enterarme de aspectos ignorados en relación a los hechos denunciados, siendo de todas ellas las de mayor interés el Ex-Comandante EMILIO EDUARDO MASSERA y el vicealmirante LUIS MARIA MENDIA.-

ERNESTO SABATO me llamó por teléfono en los primeros días del mes de Junio último respondiendo a mi envío y en una larga conversación hizo una serie de consideraciones sobre los hechos denunciados y en lo que hacía al objeto de la denuncia me dijo que tenía toda la razón del mundo y que las limitaciones que señalara en la denuncia en relación a lo actuado en la CONADEP por las personas desaparecidas con anterioridad al 24 de marzo de l976 eran absolutamente ciertas, haciendo mención a las presiones que entonces sufrieron, recordando con particular afecto a Monseñor de NEVARES. SABATO también me relató con espíritu crítico episodios que involucraban a ciertas personas que por no estar directamente relacionados con los hechos denunciados no debo mencionar. Asimismo me ratificó los conceptos que vertiera en el artículo publicado en el diario EL PAIS que fuera acompañado con la denuncia y en particular las actitudes contradictorias frente a la violación de los derechos humanos según quien sea el país que los desconoce.-

Con el mayor respeto estimo que el testimonio de ERNESTO SABATO no puede demorarse un minuto más y a tal fin informo a V.S. que su domicilio particular es en la calle Santos Langeri 3135 de Santos Lugares, Pcia. de Bs.As..-

En lo que hace al Ex-Presidente JORGE RAFAEL VIDELA, en la larga carta manuscrita que me enviara hizo concreta alusión a los hechos denunciados que dieran origen a la causa, luego ratificados y ampliados en la entrevista que mantuviera con él. A continuación transcribiré aquellos párrafos directamente relacionados con los hechos que V.S. tiene para investigar:

“Comparto con Ud. que el pronunciamiento militar del 24 de marzo de 1976, fue un hecho eminentemente político; que no agregó ni quitó nada a la guerra interna que se venía desarrollando, en forma limitada en la provincia de Tucumán desde el mes de febrero del año 1975 (Operación Independencia) y, en forma generalizada en todo el ámbito del territorio nacional, desde el mes de Octubre del mismo año; y que continuó, a partir de aquel hito político, sin cambiar un ápice sus objetivos, así como la modalidad de su ejecución, hasta su término, apreciado a fines de 1977.-”

“Es de rigurosa verdad que dicha guerra, en sus dos etapas, fue decidida por el Gobierno Nacional, en plena vigencia del estado de derecho, así como de las instituciones de la República; que ella materializaba la legítima defensa de la Nación agredida, contra su ilegítimo agresor quien, por medio del terror, pretendía cambiar nuestro tradicional estilo de vida nacional; de ahí que no se levantaran voces en contra de aquella decisión ni sus consecuencias inmediatas y mediatas; antes bien, fue el alivio la sensación imperante.-”

“No es menos cierto que el Gobierno Nacional fue asesorado por las FFAA para adoptar su decisión; asesoramiento que no omitió consideraciones sobre modalidad de ejecución, consecuencias, riesgos, costos, ventajas y desventajas, variables posibles, etc.-”

“Por ello la arbitrariedad -entre otras- del Decreto 158/83, dictado por el Doctor Alfonsín, al ordenar el juzgamiento de los delitos cometidos a partir del 24 de marzo de 1976, con exclusión de aquellos cometidos con anterioridad y limitar dicho juzgamiento a los comandantes militares.-”

En sus consideraciones finales en relación a la investigación de la denuncia dijo: “mis dudas sobre su diligenciamiento en los estrados judiciales, con el rigor que fuera de desear.-”

El resto de la carta contiene manifestaciones subjetivas sobre aspectos derivados de los hechos denunciados.-

En la entrevista mantenida el 19 de setiembre el Ex-Presidente ratificó y amplió los conceptos transcriptos y de lo conversado surgió claramente: 1) Que hubo dos faces en la guerra, la primera limitada a Tucumán en base al decreto 261 del mes Febrero de 1975 y la segunda extendida a todo el país en base a los decretos 2771 y 2772 del 6 de Octubre de ese mismo año que puso al frente del control operacional de las Fuerzas Armadas y de Seguridad a la Presidente de la Nación a través del Consejo de Defensa integrado por sus Ministros y Comandantes Militares. 2) Que el pronunciamiento militar y toma del poder el 24 de marzo de l976 fue un hecho político, independiente y ajeno a la guerra contra la subversión, similar a los acaecidos en las últimas décadas en el país a partir de 1930 debiendo ser considerado como una característica no deseada de nuestra cultura política que involucra como responsables, según los tiempos, a todos los partidos políticos existentes sin excepción y a las Fuerzas Armadas. 3) Que la guerra contra la subversión se ordenó, planeó y comenzó a ejecutar durante el gobierno constitucional en el año l975, circunstancia que coincide con el incremento abrupto de los casos de desaparecidos a partir del mes de noviembre de l975 conforme a lo que fuera dicho en la denuncia inicial. 4) Que el grueso de la dirigencia política y la opinión pública en general consintió con su actitud la guerra contra la subversión sin cuestionar la forma en que el Gobierno Constitucional decidió llevarla a cabo. Asimismo no solo se consintió el golpe de estado sino que fué alentado, habiendo narrado como ejemplo el Ex-Presidente VIDELA lo conversado en la entrevista que mantuvo 45 días antes al 24 de marzo de 1976 con el Dr. RICARDO BALBIN. 5) Que el gobierno de facto instalado el 24 de marzo de l976 siguió operando en la guerra contra la subversión de la misma forma en que lo había venido haciendo desde sus comienzos en 1975 el gobierno constitucional. 6) Que fue arbitraria la exclusión del juzgamiento de las autoridades constitucionales anteriores al 24 de marzo de l976 que hizo el Ex-Presidente ALFONSIN. 7) Que las desapariciones de personas comenzaron en el año 1975 durante el gobierno constitucional.-

Las conclusiones señaladas son coincidentes con las que extrajera de mis entrevistas con el Ex-Comandante EMILIO EDUARDO MASSERA y con el vicealmirante LUIS MARIA MENDIA, circunstancia que confirma en todos sus términos la denuncia que hiciera y diera origen a esta causa.-

Luego de lo recogido en las entrevistas mantenidas, resultó evidente que la circunstancia fundamental e ineludible que condicionó las características del sistema para combatir a la subversión, fue el alto grado de infiltración logrado por los cuadros guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de Seguridad hasta llegar a los más altos niveles de su conducción incluyendo a las actividades de inteligencia. Ello inevitablemente obligó a crear un sistema que protegiera totalmente a quienes debían operar dentro de él y en ese sentido la preservación de su identidad impidiendo su individualización se convirtió en el objetivo más importante. Para ello me fueron recordados graves atentados ocurridos en lugares bajo la jurisdicción militar y de seguridad o los casos de personal de esas fuerzas que resultaron víctimas de acciones llevadas a cabo por sus propios camaradas convertidos en guerrilleros infiltrados en ellas. Igualmente fueron citados los casos de miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que fueron blanco de venganzas por su participación en hechos que afectaron a las organizaciones subversivas. En cuanto a las posibilidades de la justicia ordinaria y para demostrar su imposibilidad para juzgar a los miembros de la subversión que había alcanzado las características de una fuerza militar, apareció reiteradamente el ejemplo de lo ocurrido con la Ex-Cámara Federal en lo Penal disuelta en l973 de la cual tres de sus Jueces sufrieron graves atentados que ocasionaron la muerte de uno y graves heridas a otro, no existiendo la posibilidad en esos años de utilizar a los jueces sin rostro que en algunos países luego se emplearon para proteger a quienes debían juzgar a guerrilleros. De lo expuesto nació la necesidad de crear un sistema operativo altamente descentralizado que tenía como precio el alto riesgo de transferir responsabilidades a los niveles inferiores con la consiguiente limitación del control sobre quienes allí se desempeñaban. La necesidad de preservar el anonimato para proteger a sus hombres, ante la falta de alternativa, llevó a pagar el precio de asumir esos riesgos y sus consecuencias.-

Mi conclusión personal es que para combatir a lo que se consideró el enemigo en una guerra, se montó un sistema en el cual una vez identificado por diversas vías y en particular por la actividad de inteligencia quien pertenecía a una organización subversiva, se ordenaba lisa y llanamente su búsqueda y ejecución, interpretándose y cumpliéndose la orden por quienes integraban los niveles inferiores del sistema en un marco de autonomía total y con el resguardo de sus identidades que solo podían conocer quienes tuvieron el control de las claves utilizadas para proteger su anonimato. El margen de error sin duda que era muy grande y el disminuido control sobre quienes operaban cumpliendo órdenes facilitó la comisión de hechos repudiables por ser ajenos a la lucha. Ese alto precio no obstante fue pagado pues la guerra, comprobado con reiterados ejemplos actuales y del pasado, no admite limitación alguna en los procedimientos para eliminar al enemigo, por eso es cruel y espantosa. Lo que no debía ser, fue. Desapareció la ley e imperaron los instintos atávicos ajenos a la razón y a cualquier orden normativo. La consigna fue matar o morir, tal cual ocurre hoy día en ciertos lugares de este mundo para vergüenza de la condición humana. Son conforme a lo dicho las declaraciones de HAROLD AGNEW, partícipe del diseño de la bomba atómica, publicadas en el diario La Nación el pasado 27 de setiembre donde afirma que en la guerra el objetivo es matar al enemigo sin importar la forma, lo cual no por tremendo, trágico y feroz deja de ser verdad.-

Aspectos de lo afirmado hasta aquí aparecen avalados por el guerrillero montonero MIGUEL BONASSO en su ilustrativo libro titulado “El Presidente que no fue” donde puede leerse:

a) En relación al golpe del 24 de marzo de l976 y a la reacción en los medios en la página 35 ”Numerosos profesionales considerados serios e inclusive progresistas se sumaron a los panegiristas previsibles, como BERNARDO NEUSTADT o la revista “GENTE”. Mientras NEUSTADT daba “gracias a Dios de que el pronunciamiento del 24 de marzo se haya conseguido sin derramamiento de sangre argentina”.-

b) En la página 37 se transcribe la proclama de MARIO ROBERTO SANTUCHO, líder del ERP bajo el título “Argentinos a las armas” donde auguraba “El paso dado por los militares da comienzo a un proceso de guerra civil abierta que significa un salto cualitativo en el desarrollo de nuestra lucha revolucionaria”, circunstancia que avala la afirmación que se combatió en el marco de una guerra.-

c) En la página 304 se refiere a un Grupo de Tareas como “33/2” que se repite en la página 615 como “3.3./2”, lo que contribuye a la prueba de la existencia de claves para proteger a quienes combatieron a la subversión.-

d) En la página 476 se hace referencia a los presos que fueron liberados el 25 de mayo de l973 diciendo “la inmensa mayoría de los presos políticos que poblaban las cárceles de la dictadura militar eran combatientes de las organizaciones guerrilleras” lo cual avala lo dicho en relación a los guerrilleros juzgados por los Tribunales Federales hasta esa fecha.-

e) En la página 614 el montonero BONASSO dice que luego de la huída de LOPEZ REGA en julio de l975 la “TRIPLE A” dejó de operar, “pero siguieron apareciendo cadáveres ametrallados y dinamitados”. “La continuidad del terror, sin embargo, se desdibujaba por los cambios en el gobierno: se iban los lopezreguistas más notorios como ADOLFO MARIO SAVINO (Defensa) y ascendían algunos moderados como ANTONIO CAFIERO”.-

2) Contribuye a la prueba de los hechos denunciados en autos, lo publicado en el diario La Nación en la edición del 1º de octubre último donde la corresponsal en Madrid da cuenta de la ampliación del testimonio ante el Juez español BALTASAR GARZON de una persona llamada MARGARITA CRUZ quien pertenece a la Asociación de ex-detenidos Desaparecidos. La nombrada aparece como militante de la Juventud Universitaria Peronista y secuestrada en Mayo de 1975 en Tucumán y recluída en un campo de concentración llamado “La Escuelita de Famaillá” que fué el primero que se instaló en el país, donde se experimentó como se podía denigrar a un ser humano, encontrándose cerca del Comando de Operaciones del Ejército, al frente del cual se encontraba el Gral. ACDEEL VILAS.-

Lo transcripto es una prueba más que el sistema de represión a la subversión con su secuela de desaparecidos, comenzó a ejecutarse durante el gobierno constitucional ratificándose así lo denunciado.-

3) V.S. ha solicitado los antecedentes a la Justicia Penal Federal y Ordinaria de la Capital Federal respecto a los Recursos de Habeas Corpus interpuestos con anterioridad al 24 de marzo de l976.-

En relación a la medida ordenada hago saber al Tribunal que conforme surge del Considerando II, Capítulo VI de los fundamentos escritos de la sentencia a los Comandantes Militares, a requerimiento de la CONADEP los Juzgados informaron sobre 262 casos anteriores al 24 de marzo de l976 (Declaración de EDUARDO RABOSSI de fs. 1558).-

Por lo expuesto y por que hace a la veracidad de lo que he denunciado, solicito a V.S. que ordene al Ministerio del Interior le informe respecto a todos los casos de denuncias de desaparecidos con anterioridad al 24 de marzo de l976 en base a los antecedentes de lo actuado por la CONADEP, que es conservado y guardado en ese Ministerio en la Subsecretaría de Derechos Humanos a cargo de la Lic. ALICIA PIERINI.-

4) A los mismos fines de lo requerido en el punto anterior, hago saber a V.S. que en el diario “Página 12” habitualmente se publican avisos recordatorios de personas desaparecidas con cita de las fechas en que esos hechos ocurrieron. Por ello solicito que libre oficio a dicho diario requiriéndole que informe cuales son los casos de avisos recordatorios publicados de personas desaparecidas con anterioridad al 24 de marzo de 1976 registrados en sus archivos.-

Tener presente lo expuesto, por acompañados los recortes del diario La Nación, recibir el testimonio de ERNESTO SABATO sin más demora, requerir las informaciones solicitadas al Ministerio del Interior y al diario Página 12, como así también ordenar el resto de las pruebas ofrecidas con la denuncia,

SERA JUSTICIA

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:04 pm

Monte Chingolo
EXITO MILITAR ARGENTINO

El 23 de diciembre de 1975 el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP , llevó a cabo un ataque al Batallón Depósito de Arsenales 601 "Domingo Viejobueno", la más importante unidad logística del Ejército Argentino, ubicada en la localidad bonaerense de Monte Chingolo próximo a la Capital Federal.


Con anterioridad a este suceso, el ERP había llevado a cabo otros hechos tales como la toma de Acheral en Tucumán, y el ataque al Arsenal de Villa María (Córdoba), acciones que llevaron a sus miembros de la euforia inicial a la desazón posterior. Y decimos ésto, porque a los éxitos iniciales de cada caso, siguieron la persecución de las fuerzas legales, las bajas sufridas y por último, la recuperación por parte del Ejército de todo el armamento que habían logrado robar.

Si a esta situación, le sumamos el fallido y desastroso intento de ataque al Regimiento 17 de Infantería Aerotransportado de Catamarca por parte de la Compañía de Monte "Ramón Rosa Jiménez", como así también la importante pérdida de armamento en la derrota de Manchalá, podremos comprender que la razón para lanzarse a una operación de la envergadura que iba a tener el ataque al Batallón "Domingo Viejobueno", fue la necesidad imperiosa de obtener armamento.

Planeamiento.

Su principal objetivo era obtener veinte (20) toneladas de material bélico de esa Unidad Logística para poder mejorar rápidamente el equipamiento y desarrollo de sus estructuras armadas (Ver libro "Monte Chingolo" "La mayor batalla de la guerrilla argentina" del ex PRT-ERP: Gustavo Plis-Sterenberg. - hoy reconocido director de orquestas sinfónicas- Ed. Planeta 2003; Pag. 82 ).

Los delincuentes terroristas desarrollaron una planificación detallada, concibiendo la conformación de un titulado Batallón "José de San Martín" que tendría su bautismo de fuego en esta acción. El mismo se conformaría con las llamadas Compañías "Héroes de Trelew", "Juan de Olivera" y "José Luis Castrogiovanni". Luego se incorporarían también, combatientes de Córdoba y miembros de la Compañía de Monte "Ramón Rosa Jiménez". Además fue la primera y única operación que contó con el apoyo de Postas Sanitarias Móviles y un quirófano completo, al igual que equipos de comunicaciones portátil suministrados por Montoneros (Columnas Sur 1 y Sur 2 y Evita Montonera).

La planificación fue llevada a cabo por el "Comandante"Juan Eliseo Ledesma (NG: "Pedro"), quien se desempeñaba como "Jefe del Estado Mayor del ERP" y que, con anterioridad, había participado en el preparación y dirección de ataques a otras unidades del Ejército. Merece mencionarse que este terrorista, fue detenido por el Ejército juntamente con otros 11 integrantes del ERP, quince días antes de la fecha programada por Santucho para el ataque, siendo reemplazado por Benito Urteaga (NG: "Mariano").

Este episodio generó discusiones en la cúpula de la organización terrorista acerca de la posibilidad que la operación fuera denunciada por los detenidos. No obstante, el convencimiento del nombrado Santucho de que Ledesma no los delataría, hizo que el plan desarrollado se mantuviera. Lo que no imaginaban era que hacía un tiempo, Inteligencia de Ejército había infiltrado un hombre que se estaba desempeñando en el área logística del ERP y que hábilmente conducido, iba tomando conocimiento de varias partes del plan - que aunque incompletas- servirían para detectarlo y tomar contramedidas en forma subrepticias para no ser detectadas y preservar al infiltrado.

Por su parte, Montoneros tiempo atrás había entregado al ERP información desfavorable sobre actividades sospechosas de un militante del ERP, Jesús Ranier, que antes había militado en las FAP ( Fuerzas Armadas Peronistas) pero, como no fue comprobada, no se tomaron las adecuadas medidas de contrainteligencia, error que les costó el fracaso del ataque y una enorme cantidad de muertos y heridos.

La operación estaba concebida como un "ataque principal" a la unidad del Ejército, junto con "numerosas acciones secundarias de interceptación" ( emboscadas) en las vías de acceso al lugar, con la intención de evitar o demorar los refuerzos previsibles de las fuerzas legales que convergerían para la defensa del cuartel atacado. También se previeron acciones menores de distracción / velo y engaño) y aferramiento en barrios o localidades próximas. Los efectivos aprestados y utilizados en esta acción de guerra fueron, según las propias manifestaciones del autor en el libro referido, de 300 ( trescientos) hombres y mujeres combatientes y las armas empleadas: de puño, fusiles automáticos, ametralladoras pesadas y morteros, incluyendo granadas de mano y antitanque.

Ejecución del ataque.

El día 23 de diciembre a las 18.50 horas, los efectivos del ERP irrumpieron en el Batallón de Arsenales con un camión que embistió el portón de entrada (atropellando a un soldado al igual que años después hicieron en el RI 7 en La Tablada) seguido por nueve automóviles y camionetas, atacando de inmediato la guardia del cuartel y comenzando un enfrentamiento armado. La defensa fue dirigida por el jefe de la Unidad atacada, coronel Abud (uno de los grupos tenía como misión su secuestro), quien estaba alertado al igual que el resto de los defensores. Simultáneamente, otros terroristas que se encontraban rodeando la unidad atacaron desde diferentes lugares a los distintos objetivos previstos dentro las instalaciones.

En realidad los sorprendidos fueron los atacantes que no esperaban una respuesta tan rápida , contundente y totalmente organizada con armas automáticas desde varios puntos fuertes previstos dentro de la unidad. A las 20.00 horas las columnas de refuerzo de las unidades militares y fuerzas policiales estaban llegando y combatiendo con los grupos de retardo emboscados por el enemigo terrorista, al mismo tiempo que helicópteros y pequeñas aeronaves de la Brigada Aérea VII de Morón y del Comando de Aviación de Ejército artillados y con reflectores, sobrevolaban el cuartel y zonas aledañas participando del combate.

A las 20.45 horas, un helicóptero con tropas de un Grupo de Empleo Inmediato /GEI) aterrizó cerca de la guardia, mientras que un grupo terrorista instalado en un cruce de caminos era atacado por el Regimiento 3 de Infantería y la policía rodeaba el cuartel. En esos momentos el ERP, ante el fracaso de su objetivo al no lograr la sorpresa táctica y la gran cantidad de bajas que se producían, ordenó el repliegue operación que nunca planificaban y que se fue ejecutando al amparo de la oscuridad, desordenadamente y por distintos lugares del perímetro de la unidad atacada. A las 23.00 horas todavía había terroristas en distintos lugares fugando hacia el exterior para perderse en la villa de emergencia aledaña y/o escapar al Cono Urbano del Gran Buenos Aires o a la Capital Federal. Varias horas después, el Comandante de la Xma Brigada de Infantería, presente en el lugar, ordenaba el rastrillaje del interior del cuartel y de los barrios aledaños en búsqueda de los terroristas escondidos y para ir reuniendo los muertos y evacuando los heridos que todavía estuvieran en el lugar.

Las bajas de ERP fueron 62 muertos y unos 25 heridos que fueron evacuados por sus compañeros según expresa el autor del libro ya mencionado, agregando 3 detenidos en los ataques de contención.

Las bajas de las Fuerzas Armadas y de Seguridad fueron 2 oficiales, 1 suboficial y 3 soldados del Ejército, muertos. Además hubo 17 heridos de Ejército, 8 de la Policía Federal y 9 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

También habría habido víctimas civiles, cuyo número no se pudo comprobar.

El ERP en una parte del comunicado difundido a posteriori, decía:

"Esta batalla librada por las fuerzas revolucionarias se enmarca en un proceso general de guerra prolongada, de varios años de accionar urbano y rural de las fuerzas guerrilleras. La guerra revolucionaria se ha generalizado en la Argentina"

Es necesario destacar que el fracaso de este ataque, que constituyó el mayor enfrentamiento en una sola operación entre terroristas y las fuerzas armadas, se debió a la acción de la Inteligencia de Ejército que, entre otras acciones, había logrado infiltrar en el ERP a Jesús Ramés Ranier , apodado "el Oso" que había militado en las "Fuerzas Armadas Peronistas" (FAP) y quien, con su camioneta, oficiaba de chofer y auxiliar del responsable de logística del "Estado Mayor Central del ERP", Elías Abdón ("Capitán Martín") y por ello fue logrando valiosa información que, procesada y completada por la unidad de inteligencia que lo conducía, permitió prever este importante ataque.

Después de la operación "el Oso" fue descubierto por los terroristas, detenido por ellos el 28 de diciembre, torturado , condenado a muerte el 13 de enero por un juicio revolucionario ( libro "La Voluntad" de Anguita y Caparrós) y muerto con dos inyecciones de veneno por quien se desempeñaba como médico de la "Compañía de Monte"( "Cap. Manolo").

Fue realmente una batalla ya que esta marcó el principio del fin del ERP y su derrota fue tan rotunda que desarticuló toda la estructura guerrillera - terrorista en todo el país, frustando las aspiraciones de Santucho de conducir la Junta Cordinadora Revolucionaria (JCR) Cono Sur.
Este éxito militar de las Fuerzas Armadas de la República fue el verdadero detonante de la rápida declinación posterior del PRT-ERP, que finalizó siete meses después el 19 de julio de 1976, con la muerte de Santucho y Benito Urquiaga al enfrentarse con el Capitán Juán Carlos Leonetti antes de escapar del país. También se produjo la precipitada desarticulación de Montoneros en la Zona Sur del Gran Buenos Aires, La Plata, Beriso y Encenada con la caída de toda la conducción de la Columna (El Obispo y su mujer, Amalia, etc,) y del Area de Sanidad de Montoneros en la Ciudad de La Plata y a nivel Nacional.

Además de los grandes titulares de diarios y revistas de la época, debido a la trascendencia de esta operación militar por el número de efectivos enfrentados, el objetivo previsto y los muertos en el combate, queremos destacar su tratamiento en el Senado de la Nación en la sesión del 29 de diciembre de ese año (1975), transcribiendo parte de la página 3640 del diario de sesiones , donde el Senador Perette de la Unión Cívica Radical expresó, además del pesar por las muertes ocurridas y el reconocimiento a las fuerzas armadas y de seguridad por los ataques que venían sufriendo por parte del terrorismo, lo siguiente:"..los hechos producidos en Monte Chingolo son de una extraordinaria gravedad y demuestran hasta que grado la guerrilla pretende atacar las bases esenciales de la paz interna de la República."


"Gustavo Cacivio" <cacivioadm@fibertel.com.ar>

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:05 pm

11 Feb 2007 - 13:49
Para no perder la memoria:
Operación Independencia, 9 de febrero de 1975


La Operación Independencia fue una acción militar ordenada por el poder político constitucional de la Nación (Presidencia de la señora María Estela Martínez de Perón), planeada a nivel estratégico militar por el Comando en Jefe del Ejército (EMGE – Jefatura III – Operaciones) y ejecutada por el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército a través de sus elementos dependientes (Br. IV y otros elementos del citado Cpo. Ej.).

Su nombre tiene una relación directa con nuestro día de la independencia nacional (9 de julio de 1816) concretada en la misma provincia donde se desarrolló el operativo.
El mismo fue planeado por distintos niveles del Ejército a fines de 1974 y principios de 1975. Se puso en ejecución el 9 de febrero de este último año, por expresa orden del PEN y mediante la promulgación de un decreto cuyo contenido será descripto más adelante.
En los antecedentes que dieron origen a este operativo militar se incorporarán informaciones y datos estadísticos. La finalidad de esta puntualización es que los lectores, particularmente de esta generación y las venideras, conozcan la verdad histórica de este trascendental hecho, de carácter político-ideológico-militar, que tuvo una duración de casi dos años y que costó muchas vidas, para que la República sea en la actualidad lo que es.

Antecedentes

Para comprender la crítica situación por la que transcurría la vida del país, debemos recordar que entre los meses de mayo de 1969 y diciembre de 1974 se produjeron aproximadamente 1386 hechos terroristas de significación, los que tuvieron en vilo a toda la Nación. El terrorismo subversivo acrecentó su accionar durante los años 1972, 73 y 74. Para aquellos que aún no vivían en esa época y puedan apreciar la gravedad de lo expresado es conveniente señalar los siguientes datos:
Se cometieron 541 asesinatos (ejecuciones) según los partes de las organizaciones guerrilleras.

Es importante puntualizar que el 70% de los crímenes se concretaron desde el 1º de mayo de 1973 y en el transcurso de 1974, es decir durante el ejercicio del poder por parte de gobiernos constitucionales.

Se ejecutaron 384 sabotajes y atentados de significación.

Se produjeron 254 copamientos de importancia de distinta naturaleza (localidades, instalaciones policiales, escuelas, registros civiles, clínicas médicas, empresas, universidades e instalaciones militares) con fines de robo para equipamiento de las organizaciones guerrilleras, propaganda y acción sicológica.

Se realizaron 86 expropiaciones (robos de gran significación).

Se secuestraron a más de 50 personas por las que se pagaron millones de dólares por sus rescates.

Se produjeron 71 fugas violentas de terroristas de establecimientos de máxima seguridad.

Es importante señalar que las acciones mencionadas tuvieron una tremenda repercusión nacional y que además de los hechos ocurridos sucedieron otros de menor efecto pero no menos graves para la República.

Atento a lo expuesto, podemos señalar que en el lapso mayo de 1969 a diciembre de 1974 transcurrieron 2070 días y que la cantidad de hechos de significación ocurridos suman 1386.

Concluimos que la población del país era conmovida por un acto terrorista cada 35 horas (promedio). Lo antedicho nos da una idea aproximada del clima que se vivió y el peligro en el que se encontraban las instituciones de la República.

Esta situación impulsó al Gobierno Nacional, en mayo de 1973, a declarar Zona de Emergencia a la Capital Federal y a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán.

En enero de 1974 el Congreso Nacional debió aprobar las reformas al Código Penal. En uno de los considerandos se expresó:

Obedecen a la necesidad de reprimir severa y adecuadamente conductas que han llenado de zozobra a la Nación.

Naturalmente, se refería a las conductas de las organizaciones terroristas que en su publicación Estrella Roja editaban los hechos cometidos mensualmente bajo el título Crónica de la Guerra Revolucionaria o Crónica de Guerra.

Por no querer apoyar el proyecto de reforma del Código Penal, el presidente de la Nación, Teniente General Juan Perón expuso públicamente a los diputados de la autodenominada Tendencia Revolucionaria (Rodolfo Vittar, Roberto Vidaña, Anibal Iturrieta, Armando Croatto, Carlos Kunkel , Santiago Díaz Ortiz, Diego Muniz Barreto y Jorge Glellel) y los expulso del peronismo.

A pesar de las medidas adoptadas, los actos terroristas continuaban azotando al país, especialmente en las provincias a las que se declaró zona de emergencia pero con una singular característica en Tucumán. Debe aclararse que las Fuerzas Policiales y de Seguridad habían sido sobrepasadas en su capacidad para reprimir y proteger los bienes públicos y privados.

A fines de febrero del 74 el autodenominado ERP, (aparato armado del PRT), en su publicación El Combatiente ponía en conocimiento su futuro accionar y finalidad: El comité central del partido ha decidido encarar un nuevo enfoque estratégico de la propaganda armada con el criterio aprobado de la Operación Azul (intento de copamiento de la Guarnición Militar de Azul llevado a cabo el 19 de enero de 1974), que tiene por objeto mostrar a las masas la fuerza de la guerrilla, su capacidad militar y la posibilidad de liquidar a la larga al ejército contrarrevolucionario y mostrar que los trabajadores, por medio de la actividad guerrillera, están en condiciones de estructurar poderosas unidades capaces de infligir duras derrotas al enemigo. De esa manera se contribuye poderosamente a abrir a las masas una perspectiva de poder por medio de la lucha armada. En junio del 74 el ERP publicó en El Combatiente:… Siguiendo el exitoso ejemplo del pueblo y del ejército de liberación de Vietnam, ya se activan nuestras unidades rurales, transitando el concurso de la guerra revolucionaria hacia la patria socialista. La nueva etapa del desarrollo de la lucha revolucionaria indica como tarea más importante en el terreno militar, la generalización de la guerra a todo el ámbito del país incorporando así a la misma, regiones y sectores de la población que hasta el presente no han participado activamente. …Para ir destruyendo paulatinamente a la fuerza oponente se necesita construir un ejército popular de carácter regular. Ese es el objetivo hacia el que se dirige la iniciación de la guerrilla rural. La actividad de ésta debe asegurar la existencia de unidades militares que disputen el terreno y logren en determinado lapso la existencia de bases de apoyo y posteriormente de zonas liberadas.

Con estos fines resuelven operar en la provincia de Tucumán. En efecto, para el tipo de operaciones a ejecutar en el ambiente rural y objetivos a alcanzar, la provincia referida posee características fitogeográficos, orográficos y socioeconómicos muy ventajosos. Si practicamos un corte transversal de la provincia podemos observar de Este a Oeste una planicie no muy diferente de otras zonas del país, incluso en su vegetación, hasta la ruta 38 y desde ésta hacia el límite Oeste de la provincia, zonas con plantaciones de caña de azúcar y luego faldas que van en ascenso en altura y densidad de vegetación (monte) hasta culminar en las sierras del Aconquija. El monte o selva se hace más denso a medida que el terreno asciende y en forma transversal transcurre el cauce de varios ríos no muy importantes pero aptos para diversos fines (abastecimiento de agua, riego, sendas para desplazamientos, aspectos importantes por la densidad de vegetación, facilitan el ocultamiento al rastreo, etc.).

Sobre la ruta 38 están los asentamientos poblacionales rurales, aspecto importante y ventajoso para el abastecimiento, la acción sicológica, la captación, el reclutamiento y los puntos para acceder a personal y abastecimientos, a los medios de transporte hacia y desde el resto del país.

Desde el punto de vista socio-económico, la provincia presentaba características ideales para la propaganda, captación y reclutamiento; en efecto, como región azucarera por excelencia la zafra se realiza durante seis meses del año, época en que la población de menores recursos consigue trabajo con relativa facilidad, incluso para trabajadores golondrinas de provincias vecinas, lo que implica que el resto del año una importante masa poblacional quede sin trabajo, situación a la que se debe agregar el bajo desarrollo de infraestructura para necesidades básicas (escuelas, atención sanitaria, viviendas, etc.).

Los aspectos referidos conformaban un lugar inmejorable para el accionar subversivo, tanto político como militar y además de facilitar las operaciones de guerrilla en el monte hacían posible la mimetización de los subversivos en la población. Durante el año 1974, la situación del país, desde el punto de vista que nos ocupa y sumado a la decisión del PRT – ERP descripta anteriormente, podemos resumir los siguientes hechos:

Guerrilla urbana: operando en forma simultánea en los grandes centros poblacionales (Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Catamarca y Chaco).

Guerrilla rural: apertura del frente rural en Tucumán al Oeste de la ruta 38 y creación de la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, inicialmente con un efectivo aproximado de 100 hombres y algunas mujeres.

El campamento inicial se establece en proximidades del ingenio Fronterita y se instalan otros campamentos menores en lugares no muy lejanos.

En el mes de mayo la policía detiene a cuatro guerrilleros y el 30 del mismo mes se produce el copamiento de la localidad de Acheral, de aproximadamente 1900 habitantes. Los guerrilleros ocupan la comisaría, la estación ferroviaria, bloquean los caminos y cortan las comunicaciones mediante la toma de instalaciones de teléfonos. Se arengó a la población, se pegaron afiches, se realizaron pintadas y se distribuyeron banderas.

Durante el mes de junio se produce el copamiento de la localidad de Siambón.

En el mes de julio los subversivos continúan incursionando sobre algunas poblaciones sobre la ruta 38, realizan propaganda, adquieren mercaderías y se organizan los campamentos guerrilleros Rinconada y Potrero Negro.

El día 26 del mismo mes se realiza el copamiento de la fábrica Norwinco, en Bella Vista. El 10 de agosto se produce el intento de copamiento del Regimiento de Infantería Aerotransportado 17 de Catamarca y ante su fracaso, debido a que tropas del Ejército abaten a gran parte del grupo subversivo, el resto se repliega hacia Tucumán.

El 12 de agosto el Ejército es empeñado por primera vez en operaciones de monte. En tal sentido, efectivos de la Vta. Brigada de Infantería con asiento en Tucumán iniciaron operaciones de rastrillaje contra los terroristas replegados desde Catamarca, pero los resultados fueron negativos.

En el transcurso del mismo mes son ajusticiados un policía y un poblador que sirvieron de guías a la operación de rastrillaje ejecutada por la Vta. Brigada. Consumados los asesinatos se arengó a los pobladores de Santa Lucía introduciendo el terror de esta forma.

Desde septiembre hasta diciembre de 1974 se producen los siguientes hechos:

§ Incorporación de nuevos integrantes a la Compañía Ramón Rosa Jiménez. Adoctrinamiento e instrucción militar.
§ Copamiento del pueblo Los Sosas.
§ Asesinato del capitán Humberto Viola y su hija María Cristina, ya relatado.El 15 de diciembre se otorgan grados militares a diversos integrantes de la Compañía Ramón Rosa Jiménez
§ En un puente sobre el río Caspinchango, camino a Tafí del Valle, es colocado un cartel de grandes dimensiones, con la siguiente inscripción Zona tomada. Compañía Ramón Rosa Jiménez.
§ Integrantes uniformados del ERP incursionan en los pueblos de Santa Lucía, Los Sosas y Las Mesadas. Realizan propaganda, tareas de captación y adquieren abastecimientos.
§ Son detectados los campamentos de La Rinconada y otros más, ubicados entre La Quebrada y el puesto Aguadas y Aguaditas; además de los existentes en Fronteritas y Potrero Negro.

A fines de 1974 la Compañía Ramón Rosa Jiménez estaba organizada con:

-1 jefe de compañía.
-1 estado mayor (áreas personal – inteligencia – operaciones y logística, cada una con un comisario político).
- 3 pelotones de combate; cada uno con 3 escuadrones (1 sargento y 8 combatientes cada uno).
-1 pelotón de apoyo logístico.

En total se apreciaba un efectivo aproximado a los 130 hombres. Además de lo expresado existía un aparato de apoyo que operaba en las localidades aledañas a la ruta 38 y en la ciudad de Tucumán. Se estimó que entre los elementos que operaban en el monte, en los pueblos referidos y la capital ascendía a 450 hombres. Por otra parte accionaban elementos de apoyos clandestinos, forzados, simpatizantes y efectivos de otras organizaciones terroristas, entre las que se destacaba Montoneros.



Se calcula que al promediar el año 1974, la organización subversiva tenía unos 3000 hombres en todo el país. En lo referido a personal, los reemplazos de combatientes provenían de Córdoba, ciudad de Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires y La Plata; asimismo el ERP contaba con el apoyo externo (logística y personal) de otras organizaciones subversivas tales como el MIR (Chile), Tupamaros (Uruguay), FNL (Bolivia) y de Cuba.



Al promediar el año se repitieron los copamientos de localidades en las que se izaba el estandarte del ERP y un militante dirigía una arenga a los pobladores reunidos.



Se iniciaron los ajusticiamientos de aquellos remisos en colaborar o acusados de dar apoyo a las fuerzas legales.

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Debido a la gravísima situación que imperaba en el país y especialmente en Tucumán, (provincia en la que el ERP estuvo muy cerca de conformar una zona liberada, es decir la segregación de la porción de territorio provincial y conversión a un estado independiente que fuese reconocido por las Naciones Unidas como estado beligerante) el Gobierno Nacional instruyó a las FF. AA. Para que iniciasen los estudios y el planeamiento, especialmente al Ejército, para operar militarmente a fin de neutralizar y/o aniquilar a la subversión en Tucumán.



En cumplimiento de ello, el Ejército (Estado Mayor General), como es natural en estos casos, inicia las tareas previas de planeamiento y determina la participación del IIIer. Cuerpo de Ejército con sus efectivos, entre los que se encontraba la Vta. Brigada de Infantería cuyo Comando tenía asiento en la ciudad de Tucumán, como también algunas de sus unidades dependientes.
La decisión del Gobierno impuso, a pesar de no haberse decretado expresamente la intervención del Ejército, que el Comandante General del mismo fuera adoptando las previsiones necesarias para su empeño inminente.

Caída del avión del III Cuerpo de ejército (5 Enero de 1975)

Una de las tareas esenciales de todo planeamiento son los reconocimientos del terreno donde se va a operar. Durante la ejecución de éstos cae accidentalmente un avión en proximidades de Tafí del Valle perdiendo el Ejército Argentino a trece de sus integrantes; entre ellos el Comandante del IIIer. Cuerpo de Ejército, el Comandante de la Vta. Brigada de Infantería y miembros de los Estados Mayores de ambos. El accidente se produjo como consecuencia del mal tiempo reinante, ya que para cumplir con eficiencia la actividad prevista se debía volar a baja altura sobre zonas de cerros y quebradas, circunstancias en la que la máquina, debido a la escasa visibilidad chocó contra un cerro y perecieron todos sus ocupantes.

Podemos afirmar que esas víctimas fueron los primeros muertos de la Operación Independencia.

Asimismo, como consecuencia del accidente, la operación vio postergada su iniciación debido a que debía nombrarse a los comandantes del Cuerpo de Ejército y Brigada y sus estados mayores.
En este accidente perdió la vida el siguiente personal:

Grl. Br. Enrique Eugenio Salgado (Cte. IIIer. Cpo. Ej.)

Grl. Br. Ricardo Agustín Muñoz (Cte. Br. IV)

Cnl. Eduardo Wilfredo Cano

Tcnl. Oscar Rubén Bevione

Tcnl. Pompilio Schilardi

Tcnl. Pedro Santiago Petrecca

My. Roberto Dante David Biscardi

My. Pedro Antonio Zelaya

My. Héctor Abel Sánchez

My. Aldo Emilio Pepa

Cap. Roberto Carlos Aguilera

Tte. 1ro. Carlos Eduardo Correa

Sarg. 1ro. Aldo Ramón Linares

General de brigada Enrique Eugenio Salgado

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 19 de diciembre de 1925. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 3 de marzo de 1942 y egresó como subteniente del arma de artillería el 21 de diciembre de 1944.
Cursó la Escuela Superior de Guerra donde obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor y egresó como Oficial de Inteligencia del Ejército de la entonces Escuela Superior de Informaciones.
Falleció el 5 de enero de 1975, en el accidente aéreo mencionado.
Estaba casado con la señora Ana María Cicogna y tenía tres hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de general de división.

General de brigada Ricardo Agustín Muñoz

Nació en la provincia de Buenos Aires el 25 de mayo de 1925. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 24 de febrero de 1944 y egresó como subteniente del arma de ingenieros el 22 de julio de 1947. Luego de prestar servicios en distintas unidades del arma cursó la Escuela Superior de Guerra en la que obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor. Al producirse su fallecimiento se desempeñaba como Comandante de la Vta. Brigada de Infantería con asiento en Tucumán, cargo en el que fuera nombrado poco tiempo antes.
Su muerte se produjo en las mismas circunstancias en las que falleciera el Grl. Salgado junto a 11 personas más.
Estaba casado con la señora Lidia E. Sainz y tenía tres hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de general de división.

Coronel Eduardo Wilfredo Cano

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 17 de abril de 1928. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 25 de febrero de 1944, instituto del que egresó como subteniente del arma de caballería el 18 de diciembre de 1947.
Cumplió servicios en unidades del arma y con posterioridad cursó la Escuela Superior de Guerra donde obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor.
Su fallecimiento se produjo en acto del servicio junto a los generales Salgado y Muñoz.
Estaba casado con la señora Marta María Gaca y tenía un hijo.
Fue ascendido post mortem al grado de general de brigada.

Teniente coronel Oscar Rubén Bevione

Nació en la provincia de Buenos Aires el 24 de noviembre de 1928. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1 de abril de 1947 y egresó como subteniente del arma de infantería el 12 de diciembre de 1950.
Luego de prestar servicios en distintas unidades del arma cursó dos años de la Escuela Superior de Guerra en la que obtuvo el título de Auxiliar de Estado Mayor.
Estaba casado con la señora María Cristina del Valle Cabanillas Barbosa y tenía tres hijos.
Falleció en acto del servicio junto a los oficiales anteriormente mencionados y fue ascendido post mortem al grado de coronel.

Teniente coronel Pompilio Schilardi

Nació en Mendoza, el 28 de marzo de 1929. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1 de marzo de 1949 y egresó en diciembre de 1952, como subteniente de infantería. Luego de prestar servicios en unidades del arma y en la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate General Lemos, ingresó a la Escuela Superior de Guerra de la que egresó como Oficial de Estado Mayor.
Su fallecimiento se produjo en acto del servicio y en las mismas circunstancias que los oficiales mencionados precedentemente.
Estaba casado con la señora Nora Edith Corona Cano y tenía dos hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de coronel.

Teniente coronel Pedro Santiago Petrecca

Nació en la provincia de Buenos Aires el 9 de marzo de 1929. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1º de marzo de 1949 y egresó como subteniente del arma de ingenieros el 1º de diciembre de 1952.
Prestó servicios en distintas unidades del arma hasta que el 5 de enero de 1975 murió en acto del servicio, en las circunstancias expresadas.
Estaba casado con la señora la señora Beatriz Leonor Amiestoy y tenía un hijo.
Fue ascendido post mortem al grado de coronel.

Mayor Roberto Dante David Biscardi

Oriundo de Tucumán, nació el 17 de enero de 1929. Ingresó al Colegio Militar el 1 de marzo de 1950, y egresó como subteniente del arma de infantería. Prestó servicios en unidades del arma y luego cursó la Escuela Superior de Guerra de la que egresó como Oficial de Estado Mayor.
Falleció el 5 de enero de 1975 en acto del servicio, en el accidente aéreo mencionado.
Estaba casado con la señora Celia Valdez Albornoz y tenía tres hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente coronel.

Mayor Pedro Antonio Zelaya

Nació en la provincia de Tucumán el 10 de marzo de 1933. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 27 de marzo de 1951 y egresó como subteniente del arma de infantería el 7 de diciembre de 1954.
Cursó la Escuela Superior de Guerra de la que egresó como Oficial de Estado Mayor.
Integraba el Comando de la Vta. Brigada de Infantería (Tucumán) cuando murió en acto del servicio, en idénticas circunstancias que los oficiales anteriores.
Estaba casado con la señora Josefina Antonieta Alzobe.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente coronel.

Mayor Héctor Abel Sánchez

Nació en la ciudad de Córdoba el 24 de enero de 1933. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 27 de marzo de 1951 y egresó como subteniente de infantería el 7 de diciembre de 1954. Cursó la Escuela Superior de Guerra y la Escuela de Inteligencia, institutos en los que obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor y la aptitud de Oficial de Inteligencia, respectivamente. Prestaba servicios en el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército (Córdoba) cuando falleció en circunstancias del reconocimiento aéreo en Tucumán.
Estaba casado con la señora Berta L. Inda y era padre de dos hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente coronel.

Mayor Aldo Emilio Pepa

Nació en Santa Fe, el 5 de julio de 1933. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 16 de febrero de 1952 y egresó como subteniente del arma de comunicaciones el 17 de diciembre de 1955.
Luego de prestar servicios en unidades del arma, ingresó a la Escuela Superior de Guerra de la que egresó tres años más tarde como Oficial de Estado Mayor.
Murió en cumplimiento del deber, en el vuelo de reconocimiento aéreo, como integrante del Estado Mayor del IIIer. Cuerpo de Ejército (Córdoba).
Estaba casado con la señora Zulma Stella Babilu y tenía tres hijos.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente coronel.

Capitán Roberto Carlos Aguilera

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 1º de setiembre de 1943. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 3 de marzo de 1961, instituto del que egresó el 11 de julio de 1964 como subteniente del arma de artillería.
Luego de prestar servicios en unidades del arma realizó el curso de piloto y obtuvo la especialidad de Aviador de Ejército.
Estaba destinado en el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército, como piloto del avión de dicho comando. Murió en acto del servicio piloteando la aeronave accidentada durante el reconocimiento aéreo de la zona de la Operación Independencia.
Estaba casado con la señora María Teresa Begni y tenía un hijo.
Fue ascendido post mortem al grado de mayor.

Teniente 1ro. Carlos Eduardo Correa

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 19 de octubre de 1944. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 8 de marzo de 1961 y egresó de dicho Instituto el 17 de diciembre de 1965, como subteniente de artillería.
Cumplió servicios en unidades del arma y con posterioridad realizó el curso de piloto y adquirió la especialidad de Aviador de Ejército.
Prestaba servicios como piloto en el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército (Córdoba).
Falleció en cumplimiento de su deber mientras se desempeñaba como copiloto en la aeronave empleada en el reconocimiento aéreo previo a la Operación Independencia.
Estaba casado con la señora Alma Amancay Cañizal Cué y tenía un hijo.
Fue ascendido post mortem al grado de capitán.

Sargento 1ro. Aldo Ramón Linares

Nació en Tucumán el 20 de mayo de 1946. Ingresó a la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate General Lemos, el 26 de febrero de 1962, de la que egresó como mecánico de aviación. Su último destino fue el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército y su muerte se produjo en cumplimiento de su deber, cuando integraba la tripulación del avión siniestrado.
Estaba casado con la señora Malba Marina Jamid y tenía un hijo.

Resolución adoptada por el Gobierno Nacional

Como se expresó anteriormente, el Poder Ejecutivo había adoptado tiempo atrás la resolución de emplear el poder militar en Tucumán para combatir a la subversión. Ello se materializó en las tareas de planeamiento desarrolladas por el Estado Mayor General del Ejército, el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército y el Comando de la Vta. Brigada de Infantería. Con posterioridad al 5 de enero de 1975, fecha del accidente relatado, se efectúa el nombramiento de los comandantes del IIIer. Cuerpo y de la Vta. Brigada. Concluidas las tareas preliminares de la operación, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto Secreto Nº 261 con fecha 5 de febrero de 1975. Su texto es el siguiente:

Visto las actividades que elementos subversivos desarrollan en la provincia de Tucumán y las necesidades de adoptar las medidas adecuadas para su erradicación:

LA PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA

En Acuerdo General de Ministros:

DECRETA:

Art. 1º El Comando General del Ejército procederá a ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en la Provincia de Tucumán.
Art. 2º El Ministerio del Interior pondrá a disposición y bajo control operacional del Comando General del Ejército los efectivos y medios de la Policía Federal que sean requeridos a través del Ministerio de Defensa para su empleo en las operaciones a que se hace referencia en el Art. 1º.
Art. 3º El Ministerio del Interior requerirá al PE de la Provincia de Tucumán, que proporcione y coloque bajo control operacional al personal y los medios policiales que le sean solicitados por el Ministerio de Defensa (Comando General del Ejército), para su empleo en las operaciones precitadas.
Art. 4º El Ministerio de Defensa adoptará las medidas pertinentes a efectos de que los Comandos Generales de la Armada y Fuerza Aérea presten, a requerimiento del Comando General del Ejército, el apoyo necesario de empleo de medios para las operaciones.
Art. 5º El Ministerio de Bienestar Social desarrollará en coordinación con el Ministerio de Defensa las operaciones de acción cívica que sean necesarias sobre la población afectada por las operaciones militares.
Art. 6º La Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación a indicación del Ministerio de Defensa (Comando General del Ejército) ejecutará las operaciones de acción psicológica concurrentes que le sean requeridas.
Firman la señora Presidente y los ministros Benítez, Rocamora, Savino, Ivanissevich, López Rega, Gómez Morales, Vignes y Otero.

Cabe destacar los siguientes aspectos del mencionado decreto:

1. El Art. 1º al no establecer una fecha de iniciación significa, en el ámbito militar, cuanto antes.
Al no imponer límites concretos y referirse al ámbito total de la provincia, proporcionó un elevado grado de libertad de acción al Ejército, el que en su momento, sin dejar de prestar atención al ámbito general de la provincia, resolvió delimitar una zona de acción rural (al oeste de la ruta 38) y una zona de acción urbana (ciudad de Tucumán); teniendo en cuenta el accionar de la subversión.
En cuanto a la finalidad de la misión no caben aclaraciones.
2. Los Art. (s). 2º y 3º implican la puesta a disposición del Ejército del personal y medios de ambas policías, ya que como la subversión operaba simultáneamente en el ambiente rural y urbano, éstas fueron empleadas principalmente en localidades.
3. El Art. 4º implica, por lo menos inicialmente (sin poder ponderar este lapso) la responsabilidad total para el Ejército, en coherencia con lo señalado en el Art. 1º.
4. El Art. 6º establece el apoyo de acción psicológica a la propia operación y a su vez contrarrestar la ejecutada por la subversión.

Inicio de la Operación Independencia


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Grl Edgardo Adel Vilas
Primer Jefe de la Operación Independencia


El 9 de febrero de 1975, el Ejército Argentino, en cumplimiento de la misión impuesta por el poder político, comenzó la operación respondiendo al planeamiento realizado que contemplaba, muy sintéticamente y en forma general, lo siguiente:

1. La operación recibió el nombre de Independencia, como homenaje y en recuerdo a la independencia proclamada en Tucumán.
2. Consistió, principalmente, en establecer un cerco para evitar la fuga y simultáneamente aislar a los efectivos de la Compañía R. R. Jiménez y posteriormente, en una 2da. fase, incursionar en el monte en la dirección E - O para aniquilar al enemigo.
3. La zona a cercar estaba ubicada al SO de la capital, encuadrada por los siguientes límites: Norte (río Lules), Sur (río Pueblo Viejo), Este (ruta 38, que comunica a Tucumán con Concepción) y Oeste (sierra del Aconquija).
4. Las tropas empeñadas inicialmente, debido a que con posterioridad al desplazamiento y accionar de la guerrilla motivó el incremento de las fuerzas, estaban constituidas básicamente por las que dependían orgánicamente del Comando de Brigada de Infantería V y elementos de apoyo de Aviación de Ejército y del Comando de Cuerpo Ejército III. A tal fin se estructuraron y empeñaron el Comando de Brigada y las siguientes fuerzas de tareas (FF.TT.), magnitud equivalente a unidad.
Comando Brigada Infantería V (Puesto Comando Táctico) en Famaillá.

Fuerza de Tarea "Chañi" en Los Sosas.

Fuerza de Tarea "Aconquija" en Santa Lucía.

Fuerza de Tarea "Rayo" en Las Fronteritas.

Fuerza de Tarea "Cóndor" en Lules.

En proximidades de las localidades citadas, las FF. TT. instalaron sus bases de combate, lugares aptos para iniciar las misiones, descansos, aprovisionamiento, mantenimiento, etc. Además, las tropas realizaban incursiones en el monte ejecutando tareas de censo en las poblaciones para facilitar el conocimiento y control de los habitantes, actualizar cartografía y/o elaboración de croquis necesarios a los fines de la operación. Se reunía información proporcionada por la población, tarea inicialmente dificultosa por los ajusticiamientos llevados a cabo por la guerrilla y se realizaban tareas de apoyo sanitario. Se debe tener en cuenta que este tipo de guerra muy particular exige como condición necesaria para detectar la ubicación, actividades, desplazamientos, lugares de aprovisionamiento, armamento disponible, etc. del subversivo, concientizar al lugareño del por qué de la lucha y ganar su confianza en el sentido que pierda el temor por el accionar y propaganda de las organizaciones terroristas. El 14 de febrero de 1975 se produce el primer combate contra la guerrilla rural y debido a la información obtenida se concluyó que en el Sudoeste de la zona de acción de la FT "Chañi", el oponente realizaba acciones tendientes a sus fines con mayor intensidad. Los acontecimientos se sucedieron –cronológicamente como se expresa seguidamente.

Combate del río Pueblo Viejo

La FT "Chañi" intensificó las tareas de control y patrullaje e instaló un Equipo de Combate (EC) en las proximidades de Yaguchina, el que debía efectuar reconocimientos al Sur del río Pueblo Viejo.
El 14 de febrero realizó una marcha motorizada y luego a pie y llegó a las 16:00 horas hasta las compuertas del río. Luego de cumplir con su misión, el EC regresaba a su base y a las 17:00 horas, aproximadamente, el teniente que marchaba como punta de infantería (seguridad) descubrió un subversivo en la senda montuosa; de inmediato inició el combate y se lanzó en su persecución, sobrepasando a la carrera a los subversivos que a pocos metros abrieron el fuego, hiriendo gravemente a un oficial, produciéndole total inmovilidad. Cáceres estoy herido gritó, momento en que el teniente 1ro. Cáceres concurrió a socorrerlo recibiendo intenso fuego enemigo ¿Qué hace mi teniente 1ro.? expresó el oficial herido a quien Cáceres contestó, Quedate tranquilo que ya te saco; cuando intentaba arrastrarlo, un disparo hirió de muerte al teniente 1ro. Cáceres, quien antes de morir alcanza a ordenar ataquen. El combate finalizó con un muerto y cuatro heridos del Ejército Argentino y tres subversivos muertos.

Teniente 1ro. Héctor Cáceres

Nació en Río Negro el 19 de febrero de 1946. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 19 de febrero de 1963, instituto del que egresó como subteniente de infantería el 17 de diciembre de 1966. Murió heroicamente en cumplimiento del deber el 14 de febrero de 1975.
Fue ascendido post mortem al grado de capitán. Es importante señalar que como homenaje a su espíritu de soldado y hombría de bien otra FT fue bautizada con su nombre.

Accidente aéreo

El 24 de febrero, dos aviones de Aviación de Ejército realizaban un vuelo de reconocimiento en apoyo de las operaciones terrestres. Uno de ellos incursionó en una estrecha quebrada y en medio de una intensa niebla. A partir de ese momento se perdió contacto; regresando sólo uno de ellos.

Las intensas búsquedas fueron vanas y a los dos años del accidente fue encontrada la aeronave. Su tripulación estaba compuesta por el teniente 1ro. Casagrande y el subteniente técnico piloto López hallados en esa circunstancia.

Teniente 1ro. Carlos María Casagrande

Nació en la provincia de Buenos Aires el 26 de julio de 1947. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 19 de febrero de 1963 y egresó como subteniente de infantería el 17 de diciembre de 1966. Cumplió servicios en unidades del arma y realizó el curso de piloto, en el que obtuvo la especialidad de Aviador de Ejército.
Murió en cumplimiento de su deber, en la zona de operaciones Independencia, mientras realizaba un reconocimiento aéreo el 24 de febrero de 1975.
Fue ascendido post mortem al grado de capitán.

Subteniente técnico piloto Gustavo López

El subteniente López se desempeñaba como copiloto de la aeronave conducida por el teniente 1ro. Casagrande, que como fue mencionado en el caso anterior murió en cumplimiento de su deber.

Bomba cazabobo

Voluntario de 1ra. Desidero Pérez

El 28 de febrero de 1975 una patrulla del Ejército Argentino cumplía tareas de exploración y seguridad en proximidades de Famaillá, asiento del puesto de comando de la Vta. Brigada de Infantería. El voluntario de 1ra. Pérez, en cumplimiento de su misión fue a revisar un vehículo abandonado que le llamó la atención y mientras cumplía su cometido el rodado explotó ocasionándole la muerte instantánea.

Tiroteo en control de ruta

Subteniente Raúl Ernesto García

Nació en la provincia de Buenos Aires el 15 de enero de 1953. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 3 de marzo de 1969 y egresó como subteniente de comunicaciones el 7 de diciembre de 1973.
El día 12 de mayo de 1975 en cumplimiento de una misión impuesta, se encontraba a cargo de una patrulla realizando un control de ruta en proximidades del río Colorado sobre la ruta 301, en la provincia de Tucumán.
En uno de los vehículos fueron detectados varios guerrilleros, produciéndose un intenso tiroteo, hecho en el que pierde la vida el subteniente García.

Accidente con explosivos

Teniente José Conrado Mundani

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 27 de setiembre de 1950 e ingresó al Colegio Militar de la Nación, el 28 de febrero de 1966, egresó como subteniente de artillería el 16 de diciembre de 1970.
Participó de la Operación Independencia formando parte del Grupo de Artillería 1 General Iriarte oportunidad en la que accidentalmente perdió la vida en acto del servicio, el 5 de agosto de 1975.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente primero.
Su muerte se produjo en circunstancias que se encontraba manipulando material explosivo; al estallar éste le provoca la muerte instantánea.

Enfrentamiento en Las Mesadas

El 16 de agosto de 1975 en un enfrentamiento contra un grupo subversivo en Las Mesadas muere en combate, integrando una patrulla destacada por la FT "Aconquija", el Cabo 1ro. Miguel Dardo Juárez; el oponente tuvo seis muertos.

Cabo 1ro. Miguel Dardo Juárez

Oriundo de la ciudad de Tucumán, había ingresado a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral en diciembre de 1971; egresó de dicho instituto como cabo de infantería. Revistaba en el Regimiento 19 de Infantería con asiento en la ciudad de Tucumán.

Combate de Potrero Negro Quebrada de Artaza

Un EC, perteneciente a la FT "Aconquija", llevaba unas cuarenta horas operando en el monte, lapso en el que se desarrollaron intensos enfrentamientos sin que se produjeran bajas en los efectivos del Ejército Argentino.
El 4 de diciembre de 1975, el EC recibe la orden de replegarse a su base y en cumplimiento de ella se encontraba el subteniente Rodolfo Hernán Berdina al mando de una sección, cuando tomó contacto con el enemigo en el paraje Potrero Negro, abriendo el fuego en forma instantánea. El subteniente Berdina sobrepasó a la carrera a sus hombres lanzándose al ataque, seguido por el soldado Ismael Maldonado. Al llegar a una distancia muy cercana al grupo subversivo, ambos caen alcanzados por el fuego enemigo. El soldado Maldonado murió instantáneamente; el subteniente cayó herido de gravedad. Finalizado el combate con el repliegue de varios subversivos heridos, el subteniente Berdina fue evacuado al Hospital Militar de Tucumán, nosocomio en el que fue operado. Falleció a medianoche.

Subteniente Rodolfo Hernán Berdina

Muerto en cumplimiento de su deber, nació en Puerto Belgrano, provincia de Buenos Aires, el 7 de noviembre de 1952. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 2 de marzo de 1970 y egresó como subteniente de infantería el 6 de diciembre de 1974.
Fue destinado al Regimiento de Infantería de Monte 28 (Tartagal), unidad dependiente de la Brigada de Infantería V, participó intensamente en la Operación Independencia y encontró la muerte el 4 de diciembre en las circunstancias narradas.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente.

Consideramos de significación el contenido de la Carta de la madre de un soldado escrita por la madre del subteniente Berdina, en la que nos da un ejemplo de aceptación y grandeza personal.

Transcribimos su texto:

Me dirijo a aquellos que troncharon la vida de mi hijo, a los que sin mostrarse a la luz pretenden destrozar los pilares indestructibles de nuestra Patria. Soy la madre del subteniente Berdina, de ese Subteniente con mayúsculas porque supo defender sus ideales como argentino y como militar, dando la cara, peleando de frente y de pie. Ni él, ni sus soldados necesitaron drogarse para ello. Porque el valor es así, consciente, claro, sin elixires que empañen su acción y sus ideas.
No los maldigo, les doy las gracias en nombre de él y de todos los héroes que dejaron su vida por amor a Dios, a la Patria y a la familia, porque todavía ésa es la fe del soldado, ésa es su meta.
Mi pérdida es irreparable, pero me siento henchida de orgullo porque sé que mi Rodolfo está en la gloria de Dios y en el corazón de todos sus compañeros que lucharon o no a su lado. Gracias.

Otras acciones

Se considera conveniente detenernos en el relato de las acciones en las que murieron nuestros oficiales, suboficiales y soldados para actualizar la situación que se vivía a esta altura del año (octubre de 1975), aspecto que nos permitirá una mejor comprensión de las acciones que ocurrieron con posterioridad. En tal sentido debemos tener en cuenta lo siguiente:
Luego del combate de Potrero Negro, se produjeron otros enfrentamientos en Arroyo Machado, Laureles Norte, Tres Almacenes y Santa Lucía, en los que la subversión sufrió 17 muertos.
En la ciudad de Tucumán se detectó una casa operativa y a partir del mes de julio el Comando de Brigada le dio particular importancia a las operaciones urbanas, especialmente a las desarrolladas en la capital provincial. Como consecuencia de ello, se obtuvieron excelentes resultados en la destrucción de la estructura de apoyo de la guerrilla. La mencionada casa operativa era utilizada como lugar de tránsito de personal que se dirigía al monte o regresaba del mismo y además como depósito logístico y lugar de atención sanitaria. Mediante una operación ejecutada por tropas de la Br. I. V con apoyo de policía y Gendarmería Nacional, se secuestró armamento y valiosa documentación, por lo que se apreció que el PRT-ERP preparaba una escalada en las acciones para los meses de octubre y noviembre del año 1975.
La escalada subversiva, que se inició en octubre, se enfrentó a una vigorosa acción del Ejército Argentino. Dos FF.TT. se sumaron a la Operación Independencia, conformando los siguientes efectivos:

- Cdo. Br. I. V

- FT "Cap. Cáceres" (ex Chañi)

- FT "Aconquija"

- FT "Cóndor"

- FT "San Miguel" (especialmente en el ámbito urbano)

- FT "Águila"

- FT "Ibatín".

- FT "de Gendarmería Nacional".

- Elementos de apoyo de ingenieros, comunicaciones, construcciones, logística e inteligencia proporcionados por el Cdo. Cpo. Ej. III.

- Elementos de apoyo de Aviación de Ejército y Fuerza Aérea Argentina.

- Fuerzas de la Policía Federal Argentina y Policía Provincial.



Emboscada de Los Sosas

El 17 de octubre, en proximidades de Los Sosas, una sección perteneciente a la FT "Cáceres", en oportunidad de realizar actividades de patrullaje, es emboscada por un grupo subversivo y en la acción pierde la vida el siguiente personal:

Soldado Juan Carlos Castillo

Soldado Enrique Guastoni

Soldado Fredy Ordóñez

Soldado Pío Fernández

Soldado Rogelio Espinosa

Éstos, incorporados al Ejército Argentino en cumplimiento de una Ley de la Nación (Servicio Militar Obligatorio), operaron en los montes tucumanos y cayeron cumpliendo con su deber; a ellos nuestro eterno recuerdo y reconocimiento.
Cometeríamos un grosero acto de ingratitud, tanto para los soldados que ofrendaron sus vidas como para aquellos que combatieron y aún viven, si no damos testimonio de que casi el 90% de este personal se ofrecía como voluntario aun para las misiones más riesgosas y en algunos casos llegaron a la súplica en su petición.

Combate de Acheral

Se produjo el 10 de octubre de 1975. El mismo fue, quizás, el más encarnizado y prolongado de la campaña.
Se inició aproximadamente a las 10:30 horas debido a una acción ofensiva ejecutada por la FT "Ibatín", a través de una zona de cañaverales, y concluyó a las 19:45 horas del mismo día, con un saldo de 13 guerrilleros muertos y el cabo 1ro. Anselmo Ramírez, del Ejército Argentino. Éste había egresado de la Escuela de Suboficiales de los Servicios para Apoyo de Combate General Lemos como mecánico de aviación; el mismo prestaba servicios como especialista en la Sección de Aviación de Ejército en Tucumán.
Antes de iniciarse la operación, el cabo 1ro. Ramírez volaba como artillero en el helicóptero en que el jefe de la FT "Ibatín" sobrevolaba el cañaveral a muy baja altura con el objeto de detectar al grupo subversivo. En esas circunstancias el helicóptero recibió una ráfaga de disparos que lo averiaron resultando muerto el cabo 1ro. Ramírez. La aeronave pudo regresar y aterrizar, deteriorada en su sistema eléctrico.

Cabo 1ro. Anselmo Ramírez

Era el artillero en un helicóptero en que el jefe de la FT "Ibatín" sobrevolaba el cañaveral a muy baja altura con el objeto de detectar al grupo subversivo, durante el combate de Acheral. En esas circunstancias el helicóptero recibió una ráfaga de disparos que lo averiaron y mataron al cabo Ramírez.

Promulgación de los Decretos

Nº 2770 / 75 - Nº 2771 / 75 - Nº 2772 / 75

A esta altura del relato es importante señalar lo siguiente, a efectos de tener una idea clara de lo que ocurría en el resto del país. El 6 de octubre de 1975, un día después del sangriento ataque subversivo contra el Regimiento de Infantería 29 (Formosa), donde perdieron la vida un oficial, un suboficial y diez soldados conscriptos, el Poder Ejecutivo promulgó tres decretos, que en sus partes esenciales expresaban:

Decreto 2770: Visto la necesidad de enfrentar la actividad de elementos subversivos que con sus acciones vienen alterando la paz y la tranquilidad del país, cuya salvaguardia es responsabilidad del Gobierno y de todos los sectores de la Nación y considerando lo propuesto por los señores Ministros, el Presidente Provisorio del Senado de la Nación en ejercicio del Poder Ejecutivo, en acuerdo general de Ministros:

DECRETA

Art. 1º Constitúyese el Consejo de Seguridad Interior que estará presidido por el Presidente de la Nación y será integrado por todos los Ministros del Poder Ejecutivo Nacional y los señores Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas…


Art. 2º Compete al Consejo de Seguridad Interior:

a. La dirección de los esfuerzos nacionales para la lucha contra la subversión.

Decreto 2771: Visto lo dispuesto por el Decreto 2770 del día de la fecha, y la necesidad de contar también con la participación de las fuerzas policiales y penitenciarias de las provincias en la lucha contra la subversión…

DECRETA

Art. 1º El Consejo de Defensa (Ministro de Defensa y señores Comandantes de las FF. AA.) a través del Ministerio del Interior suscribirá con los gobiernos de las provincias convenios que coloquen bajo su control operacional al personal y los medios policiales y penitenciarios que les sean requeridos por el citado consejo para su empleo inmediato en la lucha contra la subversión…

Decreto 2772: Visto los decretos 2770 y 2771 del día de la fecha y la necesidad de reglar la intervención de las Fuerzas Armadas en la ejecución de operaciones militares y de seguridad y a los efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del país.

Por ello el Presidente Provisorio del Senado de la Nación en ejercicio del Poder Ejecutivo. En acuerdo general de Ministros.

DECRETA

Art. 1º Las Fuerzas Armadas, bajo el Comando Superior del Presidente, que será ejercido a través del Consejo de Defensa, procederán a ejecutar las operaciones militares y de seguridad que sean necesarias a los efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del país.

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Acciones autoadjudicadas por el ERP y Montoneros durante 1975:

Asesinatos (ajusticiamientos): 137
Intentos de asesinatos: 77
Atentados con bombas: 283
Intimidaciones: 201
Robos significativos: 68
Incendios: 127
Total de hechos: 893
Promedio: 3 hechos cada 24 horas, aproximadamente.
No se computaron otras acciones ejecutadas por otras bandas tales como FAP o FAR.

Combate arroyo Fronteritas 24 de octubre de 1975

En proximidades del arroyo Fronteritas se produce un enfrentamiento nocturno entre una patrulla del Ejército Argentino y un importante grupo subversivo. En acción y en cumplimiento de su deber caen muertos el subteniente Diego Barceló y los soldados Orlando Moya y Carlos Vizcarra.

Subteniente Diego Barceló

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 7 de septiembre de 1953. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 2 de marzo de 1970, instituto del que egresó como subteniente de caballería el 6 de diciembre de 1974.
Su muerte se produjo en acto de servicio como consecuencia de los impactos recibidos.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente.

Soldado Orlando Moya

Soldado Carlos Vizcarra.

Los Higuerones

A principios de noviembre de 1975 se intensificó el accionar subversivo en proximidades de la base de combate de la FT "Cáceres". Ello motivó que se destacaran patrullas a la zona de Colonia 5, en la que se apreciaba que podrían detectarse elementos subversivos.
Un grupo que iba al mando del cabo 1ro. Wilfredo Méndez, al llegar a un pequeño claro en el monte, avanzó extremando las medidas de seguridad y el alistamiento para el combate, pero las medidas adoptadas no impidieron la emboscada enemiga, tanto que una banda subversiva oculta en la zona montuosa abrió fuego a quemarropa. Como consecuencia de la acción varios soldados fueron heridos perdiendo la vida el soldado Benito Pérez. El Cabo 1ro. Méndez, también alcanzado por el fuego enemigo, cayó herido de gravedad y alcanzó a gritar Viva la Patria antes de ser ultimado con una ráfaga de ametralladora. En fracciones de segundos, con un Viva la Patria contestó un soldado, el que de inmediato abrió un intenso fuego con su fusil y se lanzó a la carrera hacia los subversivos, imitado por el resto de los soldados quienes mediante esta ejemplar acción provocaron la huida del oponente que en una posterior acción sufrió seis bajas.

Cabo Wilfredo N. Méndez

Soldado Benito Edgardo Pérez

Ambos pertenecían al Regimiento de Infantería de Montaña 22 –con asiento en San Juan- que actuaba con parte de sus efectivos integrando una FT en la zona de acción. Mueren en combate en Los Higuerones.

Escaramuza

Sargento de artillería
Miguel Arturo Moya

El 16 de noviembre en otro enfrentamiento contra elementos subversivos en la zona de operaciones muere en cumplimiento de su deber el sargento de artillería Miguel Arturo Moya.
El mismo había nacido en Villa Luján (Tucumán), el 23 de octubre de 1948. Ingresó a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral el 30 de enero de 1967, instituto del que egresó dos años después como cabo de artillería y fue destinado al Grupo de Artillería 5 con asiento en Jujuy.
Estaba casado con la señora Emma Delia Flores.

Escaramuza

Soldado Mario Gutiérrez

El 10 de abril de 1976, cayó abatido en un enfrentamiento el soldado Mario Gutiérrez. Su comportamiento fue ejemplar; encontró la muerte en cumplimiento de su deber. Tras el hecho se procedió a la persecución de los elementos enemigos pero sin resultados positivos.

Accidente de un helicóptero

El 5 de mayo de 1976 se tuvo información sobre un grupo subversivo que trataba de obtener alimentos en proximidades de Santa Mónica. Una fracción propia fue destacada a la zona, reforzada por personal de inteligencia, a órdenes del capitán Antonio Ramallo, sin llegar a localizar al oponente. Con posterioridad se recibieron noticias del posible movimiento de los subversivos hacia Zavalía, oportunidad en la que se requirió el apoyo de un helicóptero artillado.
Cuando llegó la aeronave, el capitán Ramallo embarcó en la misma a efectos de realizar un reconocimiento para tratar de localizar al enemigo.
Siendo aproximadamente las 22:00 horas se perdió contacto con la aeronave la que fue declarada en emergencia.
Tras intensa búsqueda se encontró al aparato que se había estrellado. En el lugar se hallaban los restos del mismo y del siguiente personal muerto:

Capitán José Antonio Ramallo

Nació en Posadas (Misiones) el 30 de junio de 1942. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 8 de marzo de 1961, del cual egresó como subteniente del arma de infantería el 22 de diciembre de 1964. Fue ascendido post mortem al grado de mayor.

Teniente César Ledesma

Nació en la ciudad de Buenos Aires, el 29 de mayo de 1948. Ingresó a la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate General Lemos el 31 de diciembre de 1972, instituto del que egresó el 7 de diciembre de 1973 como Piloto de Ejército.

Sargento Walter Hugo Gómez

Nació en Río Cuarto (Córdoba) el 18 de enero de 1950. Ingresó a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, el 1º de marzo de 1968 y egresó como cabo conductor motorista el 19 de diciembre de 1969.

Cabo 1ro. Carlos Parra

Nació el 30 de noviembre de 1950 en Monte Caseros (Corrientes). Ingresó a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral el 1º de marzo de 1968 de la que egresó el 19 de diciembre de 1969, como cabo.

Todos ellos murieron en cumplimiento del deber el 5 de mayo de 1976 en el helicóptero accidentado en la zona de Santa Mónica, aproximadamente a 4 km. De Santa Lucía.

Escaramuza

Cabo 1ro. Martín Zárate

El 7 de mayo de 1976, en un enfrentamiento contra elementos subversivos pierde la vida, en cumplimiento de su deber, el cabo 1ro. de infantería Ricardo Martín Zárate.
El citado suboficial nació en Corrientes el 9 de junio de 1951. Ingresó a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral el 2 de marzo de 1970 y egresó como cabo del arma de infantería el 17 de diciembre de 1971.

Atentado del 17 de mayo de 1976

El día señalado y en circunstancias en que una ambulancia militar se dirigía a Caspinchango al pasar por una alcantarilla cuya base contenía una carga explosiva, elementos subversivos la hicieron detonar por control remoto provocando la muerte del siguiente personal:

Subteniente médico Juan Toledo Pimentel

Cumplía su servicio militar como subteniente médico en comisión. Ello debido a que los profesionales (médicos, abogados, bioquímicos, etc.) podían solicitar prórroga para cumplir con la ley.
Este es el caso del subteniente médico Pimentel, muerto en y por acto del servicio.

Sargento Enfermero General

Alberto Eduardo Lai

Nació en Paraná (Entre Ríos), el 1º de setiembre de 1948. Ingresó a la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate General Lemos, el 30 de diciembre de 1966 y egresó como cabo enfermero el 20 de diciembre de 1968. Estaba destinado en la Compañía de Comunicaciones 5 (Tucumán) y fue muerto en oportunidad de ser destinado a la ambulancia que se dirigía a Caspinchango.
Fue ascendido post mortem al grado de sargento 1ro.

Soldado Carlos Cajal

Su muerte se produjo en las mismas circunstancias que las anteriores. Cayó cumpliendo el servicio militar obligatorio impuesto por una Ley de la Nación.

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:05 pm

R escribió:
Lo inaceptable fue cagarse en todas las leyes e imponer prácticas dignas de Auschwitz.

algo como esto R?



Las fotos que muestran un delito de lesa humanidad

Los 372 días que pasó Argentino del Valle Larrabure en cautiverio fueron parte de su infierno, antes de morir. Su familia pide que su crimen se declare delito de lesa humanidad. LAS IMÁGENES PUEDEN HERIR SU SENSIBILIDAD



El coronel del Ejército Argentino fue secuestrado el 11 de agosto de 1974 y asesinado más de un año después, el 23 de agosto de 1975. El gobierno argentino era presidido por María Estela Martínez de Perón y la guerrilla era uno de los principales males de la Argentina.

Permaneció 372 días en una "cárcel del pueblo" minúscula, donde apenas comía y cuyo espacio le impedía estar erguido en algún momento. Su cuerpo, encontrado tiempo después de haber sido ejecutado, presentaba evidentes signos de tortura. Su muerte se produjo como consecuencia del ahorcamiento desde atrás.

El cadáver presentaba signos de mucha violencia, como se puede ver en las durísimas y crudas imágenes. En los órganos genitales, una de las zonas que presentaban mayor inflamación, se observan marcas formadas por el paso de corriente eléctrica.

Por tales motivos, Arturo Larrabure, hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, se presentó como querellante particular en la causa abierta ante el juzgado federal Nº 4 de la ciudad de Rosario, a cargo del Dr. Germán Sutter Schneider, solicitando sea declarado el asesinato de su padre crimen de lesa humanidad.

Argentino del Valle Larrabure fue secuestrado por el ERP durante al asalto a la fábrica militar de Villa María, y sus captores lo ahorcaron finalmente luego de tenerlo cautivo en condiciones infrahumanas durante 372 días.

Larrabure fue asesinado al no ceder a la pretensión de los guerrilleros para que les fabricara explosivos. "Él fue sentenciado cuando subió esos 4 o 5 peldaños (estaba encerrado en un sótano) y se encontró con los guerrilleros que estaban sin sus capuchas".

"Su cadáver presentaba 47 kilos menos y signos evidentes de haber sido reiteradamente torturado", aseguró su hijo en diálogo con el programa El Oro y el Moro, en Radio 10.

La intención del hijo del coronel es la reapertura de la causa y el juzgamiento de los culpables, así como "que se les cuente a los jóvenes la verdad histórica de los hechos", señaló.

Larrabure (h) señaló que su padre les dejó ocho cartas y en su diario de cautiverio pidió que, "aún cuando fuera asesinado, no odiaran a sus asesinos, devolviendo la bofetada poniendo la otra mejilla".

"¿Qué necesitamos para que exista verdaderamente un 'Nunca Más'? ¿Memoria o historia?", se preguntó Larrabure y agregó: "Sólo tenía un pijama, estaba atado a su camastro, ni siquiera tenía baño. ¿Eso no es un crimen de lesa humanidad? ¿Qué derechos humanos hay para el coronel Larrabure?".

En la región fronto-parietal, se puede observar una contusión de forma rectangular de unos cuatro por dos centímetros, similar al diámetro del "cotillo de un martillo".

También presentaba marcas en las caras internas de las rodillas, producidas en vida, por fuerte compresión. "Estaba encadenado a su cama", sostuvo su hijo.

En el cuello se observa un "surco profundo" producto del estrangulamiento. Se llegó a esta observación ya que no se evidencian signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido.


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Armas de los guerrilleros
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Lugar donde hacia sus necesidades
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Carcel del pueblo
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Torturas y asesinato del militar
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Herramientas de tortura
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Casa donde estaba la carcel del pueblo
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Gracias a pablo_Honey

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:06 pm

TENIENTE JUAN CARLOS GAMBANDÉ

Parte de Guerra: “En el día de la fecha siendo las 6.30, el Comando “Luis Billinger” perteneciente al ERP, procedió a ejecutar al teniente Juan Carlos Gambandé; una vez concluido el operativo los combatientes se retiraron ordenadamente a sus bases operativas…”
Revista “ESTRELLA ROJA”, órgano de prensa oficial del ERP (Nro 43, 5/11/1974, pág. 5)

El teniente JUAN CARLOS GAMBANDÉ hahía nacido en 1949. Egresó del Colegio Militar de la Nación como subteniente de intendencia en diciembre de 1970 y desde entonces cumplía tareas en el Comando del II Cuerpo de Ejército, en la ciudad de Santa Fe.

El 11 de octubre de 1974, durante el gobierno de la presidente Perón, en la ciudad de Santa Fe dos jóvenes desconocidos se le acercaron y le dispararon a quemarropa con armas automáticas nueve proyectiles directo a la cabeza y el tórax. Luego huyeron a toda velocidad en un auto que le había sido robado horas antes a un taxista, en las inmediaciones de la estación terminal de ómnibus. Juan Carlos Gambandé, ascendido a teniente primero tras el violento atentado, murió a los 24 años.

Un repartidor de leche que pasaba por el lugar auxilió al teniente Gambandé, quien falleció pocos minutos después de ser trasladado al Hospital Italiano.

Gambandé se había casado en 1973, el año anterior a ser asesinado. Dejó un bebe por nacer que hoy, treinta y cuatro años después, es un adulto que no conoció a su padre pero que creció en su ejemplo y que guarda un profundo sentimiento de orgullo por ese hombre ejemplar. Juan hijo es hoy un reconocido futbolista profesional que, como el resto de la sociedad, espera la reparación que está en manos de la justicia argentina llevar a cabo, ínfima al lado del daño irreparable que significó aquel vandálico asesinato.

CELTYV acompaña a la Familia Gambandé en su reclamo de Justicia y Verdad y reafirma su compromiso de luchar para que estos derechos sean una realidad para todas las víctimas del terrorismo.


Todas las novedades de las víctimas del terrorismo, en [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:07 pm

El ataque al Batallón de Monte Chingolo y las placas de la impunidad
Placas conmemorativas erigidas en el "Parque de la Memoria" por parte del ex presidente Néstor Carlos Kirchner en 2007, recuerdan los nombres de 52 guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo que supo acosar -por la vía de la violencia armada- durante los años setenta, al gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón. Ahora, se exige la remoción de tales placas. Los integrantes de aquel grupo guerrillero atacaron, 34 años atrás, el Batallón de Monte Chingolo, produciendo cuantiosas víctimas fatales y heridos.



El 23 de diciembre se cumplieron 34 años del ataque al Batallón Depósito de Arsenales Domingo Viejobueno de Monte Chingolo por terroristas del ERP ?Ejército Revolucionario del Pueblo?. Este gravísimo hecho, ocurrido durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue uno de los miles que protagonizaron las organizaciones armadas en los setenta.

Ese día, más de 200 combatientes del ERP pusieron bombas en la vía pública, robaron autos, incendiaron colectivos, crearon barricadas para impedir el paso de las fuerzas policiales y bloquearon nueve puentes, para finalmente ingresar al batallón con la intención de robar el armamento que éste contenía. Esta acción terrorista desarrollada en el conurbano bonaerense produjo víctimas mortales, heridos, ciudadanos que sufrieron las pérdidas de sus bienes y la prueba de que las organizaciones terroristas atacaban unidades militares en zonas densamente pobladas en aras de sus objetivos políticos.

En 2007, el ex presidente Kirchner, inauguró el Parque de la Memoria, donde fueron recordados los nombres de quienes sufrieron abusos por parte del Estado. Allí también fueron incluidos 52 nombres correspondientes a combatientes del ERP que murieron en combate durante el ataque al Batallón de Monte Chingolo.

Por ello, el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas ?Celtyv? presentó en diciembre pasado, un escrito ante el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, y la directora ejecutiva del Instituto Espacio para la Memoria, Ana María Careaga, solicitando la remoción en el Parque de la Memoria de las 52 placas con los nombres de esos terroristas, incluidos como víctimas dentro de este monumento.

La presentación, firmada por la presidenta de Celtyv, detalla los nombres que hoy figuran en la nómina de personas que se recuerdan en el Parque de la Memoria, el cual brinda homenaje, según reza la placa principal, "... a los que murieron combatiendo por los mismos ideales de Justicia y Equidad".

La presentación expresa que "sostener que quienes resultaron muertos mientras atacaban una institución de la Nación, por su propia iniciativa y durante un gobierno democrático, murieron combatiendo "por ideales de justicia y equidad es una inmoralidad, un agravio a la Constitución Nacional y una contradicción con el repudio que el monumento pretende demostrar frente a una interrupción del orden constitucional. (...) Afirmar este criterio implica que cualquiera que se alce en armas contra un gobierno constitucional puede alegar las mismas motivaciones y ser acreedor a un monumento, dependiendo de cuál sea la ideología de quienes encargan su construcción".

La temeridad de este concepto se torna más grave aún cuando de estas acciones violentas resultan víctimas que aún hoy no cuentan con el reconocimiento del Estado.

Seres humanos que sufrieron agresiones a su integridad física y psíquica y que hoy ven homenajeados en el mármol los nombres de sus victimarios y la tergiversación de los verdaderos objetivos que esta organización armada tuvo al perpetrar los crímenes.

Con el ataque a esta unidad militar, el ERP pretendió impresionar a la población civil, exhibiendo gran capacidad militar y, de esta manera, forzar al gobierno de Martínez de Perón a tomar determinadas decisiones políticas.

Celtyv nuclea a las víctimas del terrorismo y considera fundamental que desde el Estado no se erija como héroes a personas que murieron atacando la democracia y responsables de atentados terroristas que ocasionaron más de 15 mil víctimas, como lo descubre la investigación histórica que este centro encabeza.

El rol del Estado es proteger a la población civil ante agresiones atroces como las que el terrorismo comete, por ello, que los nombres de miembros de organizaciones terroristas estén en un Memorial no sólo es una afrenta para todas las víctimas del terrorismo, sino que implica una apología del terrorismo.

Después de 26 años de democracia, las víctimas y la sociedad siguen esperando Justicia y Verdad.


Por Victoria Villarroel, Abogada y Presidente del Celtyv.
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Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:07 pm

ENSAYO
Derecha e izquierda en la prehistoria montonera

El general Carlos Toranzo Montero fue un hombre clave para lo que sobrevendría. El fue ideólogo principal de la transformación del ejército en fuerza de represión anticomunista, él trajo desde 1.957 oficiales franceses para entrenar a militares argentinos en técnicas contrainsurgentes, en métodos de tortura, y fue el gran introductor de la doctrina de seguridad nacional.



Por Alejandro Guerrero | 30.01.2010 | 22:27

El general Carlos Toranzo Montero fue un hombre clave para lo que sobrevendría. El fue ideólogo principal de la transformación del ejército en fuerza de represión anticomunista, él trajo desde 1.957 oficiales franceses para entrenar a militares argentinos en técnicas contrainsurgentes, en métodos de tortura, y fue el gran introductor de la doctrina de seguridad nacional.
Toranzo Montero colocaba al ejército, definitivamente, a las órdenes de la Junta Interamericana de Defensa, es decir del Departamento de Defensa norteamericano, y así lo informó en una reunión de generales el 14 de marzo de 1960. Bajo su mando, la fuerza recibió una misión de instructores norteamericanos, y oficiales argentinos empezaron a recibir entrenamiento en bases de los Estados Unidos.
En ese contexto comenzó a operar Uturuncos. En la Nochebuena de 1959, los tres policías que quedaban en la comisaría de Frías, en Santiago del Estero, dejaron las botellas de sidra cuando vieron llegar a esos hombres salidos de la noche. Poco habrán entendido al verse encañonados por armas largas y menos habrán sabido que tenían delante de ellos a un comando guerrillero conducido por el comandante Puma, el alias usado entonces por Félix Serravalle.
Los uturuncos, “hombres tigre” en lengua quechua, según la leyenda indígena eran inmunes a las balas y peleaban por sus hermanos de raza. Los nuevos uturuncos, no más de veinte peronistas conducidos ideológicamente por John William Cooke, instalaron campamento en el noroeste tucumano, en El Calao y en el cerro de Cochuna, a unos 80 kilómetros de la capital de la provincia.
Uturuncos operó poco: incendiaron una gomería de una firma extranjera en Concepción, tirotearon un cuartel de bomberos, quemaron un depósito de granos y asaltaron un destacamento policial del Ferrocarril Mitre, además de la toma de la comisaría de Frías. La izquierda los aisló por completo –en verdad, la naturaleza de su actividad hacía inevitable la soledad– y el Partido Justicialista bramó contra ellos. Entretanto, la persecución policial se hizo implacable y Uturuncos decidió disolverse.
De esa experiencia guerrillera hay pocos datos de filiación conocidos.
En verdad, Uturuncos formó parte de las diferencias entre Cooke y el general Miguel Angel Iñíguez, jefe de la Central de Operaciones de la Resistencia Peronista (CORP), del cual dependía el Movimiento Ortodoxo Peronista Independiente, conducido por el coronel Federico Gentiluomo. Una profusa red de organizaciones menores estaba coordinada por esos organismos, mientras un sistema de enlace había dividido al país en zonas o teatros de operaciones. En ese racimo de agrupamientos había de todo, e incluía grupos como la filonazi Alianza Libertadora Nacionalista.
Uturuncos fue un intento de Cooke y del capitán Aparicio Suárez por empezar a trabajar independientemente de Iñíguez, a quien veían involucrado en trenzas y acuerdos para acceder a cargos y beneficios varios. Por lo demás, la CORP era el única encargada de conseguir armamento cada vez que se preparaba una operación. Uturuncos, por tanto, tuvo el propósito de romper esa dependencia respecto de los militares peronistas.
Aquella veintena de guerrilleros procedía básicamente de la militancia urbana, sobre todo universitaria, y su heterogeneidad la indica el hecho de que había tantos miembros de la Alianza Libertadora como del Partido Socialista de la Revolución Nacional, orientado por Jorge Abelardo Ramos. Esperaban incorporar más tarde otros 150 efectivos que jamás llegaron y levantar en armas a todo el norte argentino.
La conducción justicialista utilizó en principio a Uturuncos para presionar al gobierno (el propio Perón lo hizo), pero rápidamente los abandonó y, por último, los declaró representantes de “ideologías extrañas a la tradición cristiana de nuestro movimiento”.
El 10 de enero de 1960 el campamento guerrillero amaneció rodeado por centenares de policías, quienes sólo encontraron y detuvieron a tres militantes. El resto se había dispersado hacia la ciudad de Tucumán o cruzado la frontera boliviana. Así terminó la primera experiencia guerrillera peronista, pero en ella empieza a anunciarse un futuro alucinante.
En ese mismo 1960, en noviembre, militares peronistas al mando del general Iñíguez atacaron el Regimiento 11 de Infantería, en Rosario. El fuego de ametralladoras fue intenso y allí quedaron los primeros muertos y los heridos iniciales del combate: el soldado Osorio, el capitán Mackinlay y el sargento primero Guillermo Valdez murieron en defensa de la guardia antes de que el puesto quedara en poder de los atacantes y el grueso de la tropa se replegara hacia el interior del regimiento, hacia el casino de oficiales donde lograron instalar una base de fuego al mando del jefe de la unidad, coronel Navas. Aproximadamente a la 1,20 empezó el ataque al casino, pero la embestida fue rechazada y en esa acción cayó el segundo jefe del comando rebelde, coronel Barredo. A las dos, la defensa había logrado reorganizarse, y a las 2,10 la guardia quedó nuevamente en manos de los mandos del cuartel. Los atacantes se reagruparon como pudieron en distintos puntos de la unidad y, pocos minutos después, Iñíguez huyó con otros oficiales en un par de coches aunque el combate continuaría hasta pasadas las siete de la mañana.
El domingo 13 de noviembre, un allanamiento en la calle Itaquí 6676, en Villa Lugano, dio por resultado el secuestro de una cantidad de explosivos, armas y municiones. El procedimiento estuvo a cargo de la temida división de Coordinación Federal de la PFA, por orden del Consejo Especial de Guerra Nº 1. En esa dirección de Lugano funcionaba una fiambrería, en un local alquilado desde hacía años por José Malianuk.
En la fiambrería de Malianuk había gelignita, envuelta en papel engrasado para preservarla de la humedad, además de cajas con municiones y cargas de las llamadas “cucaracha” –unas bolsitas de polietileno duro relleno con explosivos–, que se usaban para atentar contra vías ferroviarias y podían dispararse con morteros. Se encontraron granadas caseras, hechas con un caparazón metálico relleno con gelignita, a la que se añadían tuercas de contención, espoletas y alambres preparados especialmente para cumplir la función de detonadores.
Coordinación Federal secuestró también, según el propio parte policial, caños de hierro de ¾, de 25, 45 y 80 centímetros de largo, en los cuales se introducía gelignita cristalizada: he ahí, literalmente, los denominados “caños”. En el mismo procedimiento se incautaron cables, resortes, rollos de mecha, gelignita cristalizada y en bruto, fulminato de mercurio y ampollas con ácido, además de cachiporras fabricadas con resortes gruesos a los que se soldaba una munición de acero en uno de sus extremos. El listado resulta interesante porque ésas eran, más o menos, las armas empleadas por la resistencia.
Poco antes se había allanado una fábrica clandestina de explosivos en Las Heras 1282, en Ramos Mejía, un galpón perteneciente a dos hermanos de apellido Maidana.
Entre los detenidos durante y después de esos procedimientos figuraba Diego Claudio Francia, a quien apodaban El Francés; éste, según el diario La Nación “respondía a directivas del general Iñíguez”.
Sin embargo, Francia estaba vinculado con operaciones provistas por el arsenal secuestrado en la fiambrería de Malianuk y, de acuerdo con ese mismo diario, entre tales operaciones figuraban robos para adquirir armas y medicamentos destinados a Tucumán, a Uturuncos. Por ejemplo, en el local de Malianuk había paquetes de algodón de un kilo cada uno, antibióticos y pomadas contra infecciones. Esto es: todo indica que ni Malianuk, ni Francia ni Eduardo Fernández Rojo –asociado con los anteriores y buscado intensamente por la policía– respondían al mando de Iñíguez sino, por el contrario, al de John William Cooke y el capitán Aparicio Suárez.
El Regimiento11 era una guarnición de 900 efectivo, con cuatro tanques Sherman y otros tres blindados livianos. Poco antes de comenzado el ataque, a las 0.10 de la madrugada, estalló una bomba en Murguiondo 678, Villa Alsina, donde vivía Daniel Caián, un dentista militar. A las 0.24 volaron las vías del Ferrocarril Roca a la altura del kilómetro 10, entre Lanús y Remedios de Escalada, y enseguida otro tramo a cinco cuadras de la estación Lanús. El servicio de trenes quedó interrumpido. A las 0.40 se produjo un nuevo ataque con bombas, ahora en Alsina 274, Avellaneda, donde funcionaba el comando de la II Región Militar. A la 1.10, otro atentado dejó inútil la cámara subterránea de conexiones de Teléfonos del Estado en Pavón y Urquiza, Lanús. Todas esas acciones, claro está, apuntaban a respaldar a los atacantes del Regimiento 11.
Simultáneamente, un grupo de militares y civiles peronistas, a la una de la mañana, atacaba cuarteles, puestos policiales e instalaciones petroleras en Tartagal, Vespucio y General Mosconi, en Salta. Allí, los combates se estirarían hasta cerca del mediodía.
En Tartagal, a las cinco de la mañana, el teniente coronel Eduardo Escudé logró ocupar el batallón Monte Escuela, y desde esa unidad proclamó su lealtad al mando del general Iñíguez. A las 6.20 estaban ocupados por rebeldes todos los edificios públicos de esa ciudad y a las 10.30 continuaba tomado el campamento Vespucio por un comando dirigido por el ex diputado peronista Tomás Ryan. Esa posición fue recuperada por el gobierno pasadas las 11.
A las 17.30, en Buenos Aires, pedían asilo en la embajada uruguaya el coronel Rubén Berazay, el mayor César Quiroga y el capitán Oscar Quiroga. Al mismo tiempo, había 30 civiles detenidos y se encontraban prófugos Iñíguez y el teniente coronel Aníbal César López, junto con el capitán Campos. Otros tres oficiales estaban presos. Entretanto, en Salta quedaban apresados Escudé, Ryan, Lidoro Avila, el suboficial Luis Clavel y una decena de civiles. Entre los militares detenidos en Rosario se encontraba el capitán en actividad Roberto Sánchez, alumno de la Escuela Superior de Guerra. En cuanto al coronel Barredo, muerto en combate dentro del R11, durante el gobierno peronista había sido agregado militar en la embajada argentina en Francia y, luego, ayudante de campo del secretario general del Ejército, general Humberto Sosa Molina.
De todos estos hechos, queda para el análisis un dato clave: no hubo en lugar alguno del país un solo paro, una sola movilización, una sola manifestación de respaldo obrero a la acción de los militares peronistas.
Fue por entonces que comenzó la verdadera prehistoria de Montoneros.

*Periodista y escritor.

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:07 pm

LISTA DE LAS 1.000 VÍCTIMAS DEL TERRORISMO, preparada por Carlos Rey y un comentario

Junio 9, 2006

Correo para "La botella al Mar":

He visitado varias páginas buscando el listado completo o la cantidad total de víctimas de la subversión sin encontrarlo, por tal motivo recopilé información de todos ellos y elaboré el siguiente listado, pido al amable lector que lo lea detenidamente y agregue aquellos datos de su conocimiento que falten haciendolo circular para que todos y cada uno de los muertos a manos de la subversión sea recordado.
Desde ya muchas gracias
VÍCTIMAS DE ATENTADOS TERRORISTAS.
POLÍTICOS:
1. Uzal, Roberto.
2. Mor Roig.
3. Arturo Acuña.
4. Hipólito Pisarello.
5. Angel Dejhi.
6. Juan Carlos.
7. Yorkis, Issac Valeriano
8. Rizzo Patron, Luis
EMPRESARIOS:
1. Sallustro, Guillermo (Fiat)
2. Alberto Salas (Fiat)
3. Rotta, Pedro Jorge (Fiat)
4. Qlekler, Roberto (Fiat)
5. Golla, Ricardo (Ika Renault)
6. Ingrey, Francisco (Empresario)
7. Samaniego, Ramón (La Cantábrica)
8. Naranjieras, Antonio
9. Peña Riva, Juan (Viñatero)
10. Amelong, Raúl Alberto (Ejecutivo)
11. Bosch, Alberto L. (Molinos Río de la plata)
12. Jasalik, Emilio (Hilandería Olmos)
13. Obeigon, Roberto (Miluz)
14. Martínez, Manuel (Miluz)
15. Muscat, Antonio (Alba)
16. Bargut, David (Tiendas Elena)
17. Cameloni, Raúl (Acindar)
18. Hegger, Adolfo (Bendix)
19. Sarlenga, Jorge (Bendix)
20. Olavarrieta, Alberto (Bendix)
21. Velazco, Raúl (Sancor)
22. Pardales, Joe (Bervano)
23. Fidalgo, Manuel (Rigolleau)
24. Fiola, Oscar (Swift)
25. Trinidad, Osvaldo (Swift)
26. Salisesky, Miguel (Swift)
27. Sarracan, Horacio (Ika Renault)
28. Arrozagaray, Enrique (Borgward)
29. Arce, Luis (Surrey)
30. Bergomatti, Carlos (Materfer)
31. Castrogiovanni, JosÈ (Lero)
32. Liple, Juan (Schering)
33. Domenech, Luis León (Ejecutivo)
34. Oneto, Julio (Fca. Leticia)
35. Maschio, Oscar (Monofort)
36. Moyano, Roberto (Petroquímica)
37. Souto, Carlos Alberto (Chrysler)
38. Kenny, Ricardo Jorge (Chrysler)
39. Balza, Carlos B. (Chrysler)
40. García, Higinio (Textil Oeste)
41. Mamagna, Hugo (Daner)
42. Salar, HÈctor (Lozadur)
43. Hector Minetti (Licores Minetti)
44. Gasparoux, Ander (Peugeot)
45. Martínez Aranguren, JosÈ (Lozadur)
46. Dos Santos Larangueira Antonio
47. Giovanelli, Luis (Ford)
48. Giovanelli, Luis V (Ford)
49. Swint, John (Transax)
50. Manoukian, Gregorio (Empresario)
51. Paz, José María (Empresario)
52. Oharriz Larzábal, Martín (Ejecutivo)
53. Bargur,David (Empresario)
54. Pita, Carlos Alberto (Ejecutivo)
55. Dal Bosco, Reinaldo (Empresario)
56. Belloso, Oscar (Empresario)
57. Lozano, Domingo (Forja)
58. Maggio, Víctor Hugo (Ejecutivo)
GREMIALISTAS:
1. Klosterman, Henry.
2. Mansilla, Marcelino.
3. Rucci, José.
4. Magaldi, Antonio.
5. Alonso, José.
6. Noriega, Héctor.
7. Ponce, Teodoro.
8. Vandor, Augusto.
9. Chirino, José.
10. Pelayes, Juan.
11. Dibatista, Adolfo.
12. Sánchez, Ricardo.
13. López, Vicente.
14. Giménez, Adalberto.
15. Desosi, Florencia.
16. Alvarez, Santiago.
17. Russo Juan Mario
18. Moreno, Julián
19. Deheza, Argentino
20. Romano, Aldo Rubén
21. Armesto, Alberto
22. Coria, Rogelio
23. Monti, Alfredo Pablo
24. Bayarsky, Alberto Noé
25. Frías, Antonio
26. Juárez, Mario
27. Giménez, Dante
28. Chávez, Rodolfo Nicolás
29. Gallina,
30. Sorroude, Héctor
31. Quiroz, Fidel
32. Acosta, Juan Carlos
33. Chef Muse, Graciela Y.
34. Formigue, Eduardo A.
35. Santillán, Atilio
PERIODISTAS:
1. Kraiselburd, David (Director del Diario "El Día" de La Plata)
2. Saucedo, Carlos Alberto LT7 Radio de Corrientes
3. Pardal, José Canal 3 TV.Rosario
FUNCIONARIOS:
1. Campos, Alberto (Intendencia San Martín)
2. Ferrin, Carlos (Intendencia San Martín)
3. Tarquini, JosÈ (Ministerio Bienestar Social)
4. Macaño, Luis (Subsecretaría Planeamiento)
5. Di lorio, Antonio (Ferrocarril Mitre)
6. Castro Olivera, Raúl (Presidencia de La Nación)
7. Herreras, Hugo (Banco Municipal)
8. Cash, Daniel (Banco Nación)
9. Astengo, Angel (Entel)
10. Padilla, Miguel (Subsecretaría Msterio Economía)
11. Etchevehere, Pedro (Inta)
12. Balcaneras, Dante R. Deleg. Min. Trabajo
13. Dominico, Rubén Consejal E. Echeverria
14. Canziani, Armando Fun. Minis. Trabajo
15. Cartier, Rubén Intendente La Plata
16. Marabini, Pierino Senador Prov
17. Rojas, Ramón Pablo Diputado provincial
DIPLOMÁTICOS:
1. Egam, Jhon (Cónsul de los EEUU)
ABOGADOS:
1. Centeno, Oscar
2. Piantoni, Ernesto Carlos
3. Velazquez, Leonardo
4. Pisarello, Ángel G
JUECES:
1. Dr. Jorge Quiroga
EMPLEADOS:
1. Aballay, Juana.
2. Peme, Enrique.
3. Cardozo, Amorin.
4. Tapares, Osvaldo.
5. Bianculli, Osvaldo L.
6. Varela, Manuel
7. Rivas, Virginio
8. López, María Eva
9. Giovenco, Alejandro
10. Ibarra, Luis Servando
11. Pérez, Juan Carlos
12. Fernández, Mario F
13. Villafañe, Félix
14. Dualde, Roberto
15. Magdalena, Juan Mario
16. Franconeri, Pascual
17. Aracno, Sigfredo
18. Valverde, Manuel
19. Pérez, Roberto Aldo
20. Di Batista, Adolfo Florencio
21. Rivero, Juan Esteban
22. Álvarez, Santiago
23. López, Vicente
24. Dr. Leone, Rodolfo Oscar
25. Gasparutti, Juan Carlos
26. Gonzalez, Luis
27. Righetti, Francisco D.
28. Laurenzano, Julio Salvador
ESTUDIANTES:
1. Piantoni, Ernesto.
2. Spangenber, Hernán.
3. Navazzo, Félix Alberto
4. Filippini, Mario Ramón
5. Castron, Diego Elias
DOCENTES:
1. Genta, Bruno.
2. García, Martha Sara
3. Saccheri, Carlos Alberto
4. Noriega García, Juan Luis
PÚBLICO EN GENERAL:
1. Sánchez, Víctor.
2. Villalba, FÈlix.
3. Browarnik, Estela.
4. Epelbaun de Browarnik, Silvia.
5. Estolar de Córdoba, Eliseo.
6. Pascual Abrahamsohn, Jesús.
7. Ramier López, JosÈ.
8. González, Luis.
9. Castrofini, Miguel A
10. Laurenzano, Julio Salvador.
11. Lasser, Miguel Angel.
12. Enrique, Ramona.
13. Biancull, Luis Osvaldo.
14. Vázquez, Pascual Bailon.
15. Vila, Margarita Obarrio de.
16. Cucco, Dora Ercilla
17. Loize, Crozier
18. Tiffis de Contesti, Orlanda
19. Gallardo, Jorge P
20. Machado de Carrasco, Norma
21. Paz, José María
22. Zaraspe, Héctor Oscar
23. Palacio de Medina, Cecilia
24. Medina, Gladys (hija)
25. Pizorno, Oscar Alberto
26. Vasquinsan, Cirilo
27. Araujo, Roberto A
28. Ferrari, Susana
29. Campos, Ernesto
30. Egel, Adolfo
31. Azorín, Emilio
32. Crespo, Juan Manuel
33. Álvarez,
34. López, Jorge
35. García, Alberto Blas
36. Cepeda, Josefina
37. Ledesma, Oscar Walter
38. Irene Angela
SUBVERSIVOS ASESINADOS POR INTENTAR DESERTAR DE MONTONEROS, AL COMPROBAR EL ENGAÑO EN QUE HABÍAN CAÍDO:
(Se mencionan sólo los que llegaron a conocimiento de las FFAA por documentación secreta secuestrada a la banda. Existiría otra gran cantidad de asesinatos no identificados del mismo origen).
1. Canello, Agustín.
2. Carnovalo, CÈsar.
3. Szlaghter, Marcos.
4. Magliano, Diego.
5. Paul, Antonio.
6. Haimal, Fernando.
7. Baglieto, Carlos.
8. Baglieto, Estela Anden de.
3 NN femeninas.
ESPOSAS DE MILITARES ASESINADAS JUNTO A SUS MARIDOS:
1. Cáceres Monié, Beatriz Sasiain de. (Sra del Gral asesinado en Entre Ríos 3-12-75).
2. Gay, Hilda Casaux de. (Sra del Cnl. asesinado en Azul 19-01-74).
3. Villar E Iba M. Pérez de. (Sra del jefe Policía Federal asesinado en el Tigre 01-11-74).
4. Sánchez de Pereyra, Mercedes asesinada en su casa en el atentado contra su marido que era agente de policía
5. Caride V de Lanusse, María Nuera Grl. Lanusse
NIÑOS ASESINADOS:
1. Viola, María Cristina. 3 años, hija del capitán Viola, asesinada en Tucumán junto a su padre el 1-12-74.
2. Kraiselburd. menor asesinado por Montoneros.
3. Barrios, Juan. 3 años, de la mano de su madre transitaba frente a un Banco cuando una mujer joven desde un automóvil disparo a ciegas una ametralladora.
4. Vázquez, Froilán. 6 años. Tomado como rehén por el ERP, el Capitán De Montoneros Hermes, lo mata con dos tiros en la nuca.
5. Lambruschini, Paula. 15 años, hija del Alte. Armando Lambruschini. Jefe Estado Mayor General Naval, 1-8-78.
6. Ledesma, Andrea 15 años Muere en Rosario por la explosión de un coche bomba destinado a un móvil policial que regresaba de un evento deportivo
ASESINADOS EN EL EJERCITO:
1. Teniente General: Aramburu, Pedro Eugenio.
2. Generales de División: Sánchez, Juan Carlos.
3. Cáceres MoniÈ, Jorge Esteban (R).
4. Generales de Brigada: Cardozo, Cesáreo Angel .
5. Actis, Carlos Omar.
6. Salgado, Enrique.
7. Muñoz Ricardo.
8. Coroneles: D' Amico, Leonardo Roberto.
9. Cano, Eduardo.
10. Rico, Martín.
11. Fernández Cendoya, Andres.
12. Triaca Numa, Osvaldo.
13. Iribarren, HÈctor Alberto.
14. Gay, Camilo Arturo.
15. Grassi, Jorge Oscar.
16. Carpani Costa, Arturo H.
17. Reyes, Rafael Raúl.
18. Dalla Fontana, JosÈ Esteban.
19. Cavagnaro, Abel HÈctor Elías (R).
20. Mendieta, Juan Carlos (R).
21. Sureda, Angel Arturo (R).
22. Castellanos, JosÈ Bonifacio.
23. Tenientes Coroneles: Sanmartino, Julio R. (R).
24. Duarte Hardoy, Raúl Juan.
25. Bevione, Oscar.
26. Petraca, Pedro.
27. Schilardi, Pompilio.
28. Peralta, Astudillo.
29. Gardon, JosÈ Francisco.
30. Ibarzábal, JosÈ Norberto.
31. Colombo, Horacio Vicente.
32. Larrabure, Argentino del Valle.
33. Mutto, Alberto Eduardo (R).
34. Mayores: Gimeno, Jaime.
35. Biscardi, Roberto.
36. Sánchez, Hector.
37. Papa, Aldo.
38. Fernández Cutiello, Horacio (h).
39. López, NÈstor Horacio.
40. Reyes, Osvaldo Helio (R).
41. Zihel, Leónidas Cristián (R).
42. Servidio, Romeo (R).
43. Capitanes: Paiva, Miguel Angel.
44. Aguilera, Roberto.
45. Arteaga, Carlos.
46. Viola, Humberto Antonio.
47. Keller, Miguel Alberto.
48. Petruzzi, Luis María.
49. Ramallo, JosÈ Antonio.
50. Leonetti, Juan Carlos.
51. Tenientes 1ros: Asua, Mario CÈsar.
52. Nacaratto, JosÈ María.
53. Correa, Carlos.
54. Casagrande, Carlos.
55. Anaratone, Jorge.
56. Brzic, Luis Roberto.
57. Carbajo, Roberto Eduardo.
58. Cáceres, HÈctor.
59. Spinazzi, JosÈ Luis.
60. Cativa Tolosa, Fernando.
61. Lucioni, Oscar Abel.
62. Tenientes: Gambande, Juan Carlos.
63. Rolon, Ricardo.
64. Mundani, Juan Conrado.
65. Ledesma, CÈsar Gonzalo.
66. Subtenientes: García, Raúl Ernesto.
67. Berdina, Rodolfo Hernán.
68. Massaferro, Ricardo Eduardo.
69. Barceló, Diego Toledo.
70. Pimentel, Juan Angel.
71. Suboficiales Principales: Gil, Carlos Honorato.
72. Sargentos Ayudantes : Ríos, Anselmo.
73. Esquivel, Ricardo.
74. Cisterna, Roque Carmelo.
75. Sargentos 1ros: Sanabria, Víctor.
76. Molina, Eligio Osvaldo.
77. Montesano, JosÈ Angel (R).
78. Tejeda, Rosario Elpidio.
79. Cabezas, Oscar Alberto.
80. Novau, A. Martin (R).
81. Sargentos: Moya, Miguel Arturo.
82. OrnÈ, Ramón W.
83. Gómez, Walter Hugo.
84. Lai, Alberto Eduardo.
85. Favali, RubÈn Godofredo.
86. Cabos 1ros: Juárez, Miguel Dardo.
87. Linares, Aldo.
88. Dalesandro, Edgardo.
89. Albornoz, JosÈ.
90. Costilla, Juan.
91. Ramírez, JosÈ Anselmo.
92. MÈndez, Wilfredo Napoleón.
93. Rojas, Bruno.
94. Zárate, Ricardo Martín.
95. Parra, Carlos Alberto.
96. Dios, Osvaldo Ramón.
97. Bulacios, Jorge.
98. Voluntario 1ro: Pérez, Desiderio Eduardo.
99. Soldados Conscriptos: González, Daniel Osvaldo.
100. Maldonado, Ismael.
101. Sosa, Edmundo Roberto.
102. Villalba, Alberto.
103. Arrieta, Antonio Ramón.
104. Dávalos, Heriberto.
105. Coronel, JosÈ Mercedes.
106. Salvatierra, Dante.
107. Torales, Marcelino.
108. Sánchez, Tomás.
109. Luna, Herminio.
110. Sánchez, Ismael.
111. Castillo, Juan Carlos.
112. Gustoni, Enrique Ernesto.
113. Ordoñez, Fredy.
114. Fernández, Pío Ramón.
115. Spinoza, Rogelio RenÈ.
116. Moya, Orlando Aníbal.
117. Viscarra, HÈctor.
118. Pérez, Benigno Edgar.
119. Papini, RenÈ Alfredo.
120. Caballero, Roberto.
121. Ruffolo, Benito Manuel.
122. Sessa, Raúl Fernando.
123. Cajal, Miguel Angel.
124. Vacca, Alberto Hugo.
125. Dimitri, Guillermo.
126. Crosetto, Víctor Manuel.
127. Gutierrez, Mario.
128. Cucurullo, Miguel.
129. Barbusano, Luís.
130. Taddía, Roberto.
131. Grillo, Julio.
132. Diaz, Leonardo.
133. Cardozo, Hector.
ASESINADOS EN LA MARINA:
1. Vicealmirantes: Berisso, Emilio.
2. Quijada, Hermes JosÈ (R).
3. Capitanes de Navío: Burgos, JosÈ Guillermo.
4. Basso, Juan Jorge.
5. Capitanes de Fragata: Bigliardi, Jorge Raúl (R).
6. Esquivel, Julio Esvardo (R).
7. Poggi, Oscar Agustín (R).
8. Teniente de Fragata: Barattero, Santiago A.
9. Suboficiales Mayores: Leguizamón, Lorenzo Miguel.
10. Unterstein, Martín.
11. Larrea, Emilio Horacio (R).
12. Suboficial Principal: Yabor, Eduardo Miguel (R).
13. Suboficiales 1ros: Gatelli, Raúl (R).
14. Reducto, Mario (R).
15. Suboficiales 2dos: Benítez, Marcelino.
16. Cabos 1ros: Contreras, Juan Leonardo.
17. Díaz Jorge
18. Cabos 2dos: Grimaldi, Enrique.
19. Vidal, Miguel Angel.
20. Soldado Conscripto Yob, Amadeo
ASESINADOS EN FUERZA AÉREA ARGENTINA:
1. Brigadier: Longinotti, Arturo L. V. (R).
2. Comodoros: Silioni, Rolando Segundo (R).
3. Echegoyen, Roberto M.
4. Valis, Adolfo (R).
5. Gouarderes, Reynaldo (R).
6. Vicecomodoros: Luchesi, Alberto Bruno.
7. Matti, Rodolfo (R).
8. AlfÈrez: Rathlin, Javier.
9. Suboficial Principal: Carbone, Alberto (R).
10. Cabo: Molina, AndrÈs G.
ASESINADOS EN POLICÍA FEDERAL ARGENTINA:
1. Comisarios Generales: Villar, Alberto.
2. Alberro, Florentino Eliseo.
3. Comisarios Inspectores: Linardi, Anselmo.
4. Pavón, Guillermo Ernesto.
5. Comisarios: Patetta, Ernesto Máximo.
6. Baldovino, Carlos María.
7. Subcomisario: Sandoval, Osvaldo.
8. Oficial Principal: Giotti, CÈsar Mario.
9. Oficiales Inspectores: Bernain, Julio Etchepare,
10. Norberto Domingo.
11. Fernández, HÈctor Osvaldo.
12. Reinoso, Carlos JosÈ.
13. Russo,Juan Roque.
14. Oficiales Subinspectores: Lascano, JosÈ Ignacio.
15. Ron, Domingo Dante.
16. Valverde, Juan Carlos.
17. Oficiales Ayudantes: Botti, Juan Carlos.
18. Castro, HÈctor Alejandro.
19. González, Carlos Daniel.
20. Suboficiales Escribientes:
21. Carrasco, JosÈ Hilario (A).
22. Durán, Joaquín (A).
23. Sargentos 1ros Bustamante, Ramón Humberto.
24. Fernández, JosÈ Antonio.
25. Gasbarro, Carlos Enrique.
26. Godoy, NÈstor.
27. Rojo, Doroteo.
28. Pereira, Juan Carlos.
29. Ponzo, Aldo JosÈ.
30. Sargentos:Posadas, Manuel Mario.
31. Cangros, Ricardo Manuel.
32. Bengochea, Carlos Alejandro.
33. Petit, Juan Carlos.
34. Borgheat, Julio Jorge.
35. Cazas, Joaquín.
36. Colletta, Carlos.
37. Couto, HÈctor.
38. Ladiño, Domingo JosÈ.
39. Muñiz, Rafael Modesto.
40. Novau, Martin Alcibíades.
41. Paulik, Juan PÈrez,
42. Marín Oiga.
43. PÈrez Cantos, María Esther.
44. Ramos, Pedro Rodríguez,
45. Rómulo Rono, Doroteo.
46. Salvatierra, Rómulo Aisirio.
47. Tapia, Bernardo Roberto.
48. Testa, Vicente.
49. Cabos 1ro: Acuña, Ariel Aridio.
50. Días, Guillermo Paolino.
51. Bayer, Marcos Felipe.
52. Garrido Guillermo.
53. González, Pedro Oscar.
54. Maringuelli, Alberto Angel.
55. Mazzone, Juan Carlos.
56. Cabos: Olivieri, Ramón Ricardo.
57. Ayala, Carlos Adriano.
58. Chioni, Mario Bautista.
59. Durán, Osvaldo Ricardo.
60. Fernández, Paulino Joaquin.
61. Loyola, Alberto Carlos.
62. Merli, Hugo NÈstor.
63. Lori, Vicente.
64. Rodríguez, Genaro BartolomÈ.
65. Shand, Carlos Ricardo.
66. Suani, NÈstor Agustín.
67. Tejedo, E Iba Gazpio.
68. Lo sasso, Alberto Oscar (R).
69. Sanguinetti, Raúl Arturo (R).
70. Agentes: Alarcón, Miguel Angel.
71. Alderete, Domingo Teodoro.
72. Blanco, Juan Carlos.
73. Budor, Armando RubÈn.
74. Campillay, Silvano Lorenzo.
75. Cappa, Norberto.
76. Carbone, Jorge Alberto.
77. Chiarini, Adolfo Omar.
78. Ferrari, JosÈ HÈctor.
79. Figueredo, Ramón Bienvenido.
80. Galván, Omar Rodolfo.
81. González, Raúl Oscar.
82. lacovillo, JosÈ Alberto.
83. Lunati, Alicia Ester.
84. Lynch Hernández, Ricardo.
85. Maneiro, Juan Carlos.
86. Matienzo, Ernesto Osvaldo.
87. Medina, Saturnino.
88. Neiro, Juan Antonio.
89. Ochoa, Edgardo Raúl.
90. Oliveira, JosÈ Armando.
91. Paiz, Juan Carlos.
92. Pereda, Raúl Oscar.
93. Petrig, Juan Carlos.
94. Rosboch, Silvia Ester.
95. Rueda, Miguel Angel.
96. Saint Esteben, Juan Antonio.
97. Sanabria, Fernando Sergio.
98. Sánchez, Benigno.
99. Severino, Juan Carlos.
100. Vega, Pedro Federico.
101. Zalazar Valois, Juan.
102. Agentes Decreto Nro 18.231/50: Buglione, Rodolfo.
103. González, Luis María.
104. Hernando, Carlos Ricardo.
105. Auxiliar 3ra Cruzado, Carlos A.
106. Superintendencia de Seguridad Federal: Di Nunzio, David.
107. Arias, Ramón.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DEL CHACO:
1. Cabo 1ro: Vallejos, Clementino Serapio.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE SANTA FE:
1. Subcomisario :Monserrat, Osvaldo Oscar.
2. Comisario Inspector Ojeda, TelÈmaco.
3. Oficial Principal: Rodríguez, FÈlix Oscar.
4. Oficiales Subinspectores: Kocijancic, Juan Carlos.
5. Oficiales Auxiliares: GutiÈrrez, Ramón O.
6. Cividini, Daniel.
7. Oficial Ayudante: Olivera, Ernesto Jesús.
8. Oficiales Subayudantes Pizerni, Roberto Carlos.
9. Capitanelli, Jorge Raúl.
10. Sargento 1ro Ardizzone, JosÈ.
11. Sargentos: Ocampos, Felix Umberto.
12. Pietrani, Juan Domingo.
13. Cabos 1ros: Farías, Roque Alipio.
14. Leiva, Eugenio Ramón.
15. Pereyra, JosÈ Ernesto.
16. Nievas, Carlos Gabino.
17. Cabos: Nunga, Juan JosÈ.
18. San Juan, RubÈn Oscar.
19. Barriento, Lorenzo Jesús.
20. Cárdenas, Raúl.
21. González, Carlos.
22. Acosta, AndrÈs A.
23. Alfonso, Domingo H.
24. Matiacevich, Juan Domingo.
25. Ferri, Edgardo Jorge.
26. Pietrani, Dario Alberto.
27. Brancamonte, Miguel Angel.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE TUCUMÁN:
1. Inspector Mayor: Tomagnini, Hugo Guillermo.
2. Inspector General: Sirnio, Juan.
3. Comisario Inspector: Marcial, Timoteo.
4. Sargento 1ro Fagioli, Pedro Oscar.
5. Cabos: Lazarte, Vicente Marcelo.
6. Vallejo, Juan Carlos.
7. Mansilla, Casimiro.
8. Reyes Vargas, Gumersindo V.
9. Ibarra, Eudoro.
10. GimÈnez, Ramón Valentín.
11. Agentes: Santiago, Pedro Oscar.
12. Silvetti, Juan Carlos Gerardo.
13. Maltez, Carlos Eduardo.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE MENDOZA:
1. Agentes: Cuello, Alberto RubÈn.
2. Fredes Campillay, Santos Tomás.
3. Puebla, Pablo Roberto.
4. Hernández Guerra, Humberto A.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE JUJUY:
1. Comisario: Alvarez, Herminio Francisco.
2. Comisario Principal Guerra, Hugo Salomón.
3. Inspector Mayor: Mones, Ivires Eliseo.
4. Sargento 1ro: Maizares, Luis Rufino.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE FORMOSA:
1. Sargento: Benítez, Casimiro Efraín.
2. Cabo: Alegre, Nori Argentino.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE CORRIENTES:
1. Cabo: González, Raúl Narciso.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE CÓRDOBA:
1. Comisario General: Paz, Simeón Alejandro Douglas.
2. Comisario Principal: Robles, JosÈ Elios.
3. Subcomisario Postay, Esteban Domingo.
4. Oficiales Ayudantes: Mercado de Pereyra, Argentina.
5. Pérez, InÈs Agustín.
6. Robino, Rodolfo Jorge.
7. Mastri, Angel Virginio.
8. Oficial Auxiliar: Sosa, Roberto Hugo.
9. Sargento 1ro: Quiroga, Aldavino Filemón.
10. Sargentos: Román, Juan Carlos.
11. Britos, Bartolo.
12. Cabos 1ros: Gamero, Juan Rodolfo.
13. Maldonado, Teodomiro Miguel.
14. Vaquinsay, Manuel Cirilo.
15. ValdÈs, Tomás Edelmiro.
16. Cabos: Garay, Antonio Mateo.
17. Arrieta, Nestor.
18. Cebrero, JosÈ Oscar.
19. Rodríguez, Luis Francisco.
20. Cuello, Marcelino.
21. Bertoglio, Pedro HÈctor.
22. Agentes: Agüero, Hugo Marcelino.
23. Sánchez, Eleuterio A.
24. Zalazar, Adelino Magin.
25. Maldonado, Ramón Humberto.
26. Elgueroa, Amancio.
27. Guzmán, JosÈ Ramón.
28. Altamirano, Ramón Cirilo.
29. Cuello, JosÈ María.
30. Márquez, Tomás Marcelino.
31. López, Tomás.
32. Baigorria, Marcelino Florencio.
33. Guzmán, Raúl Alberto.
34. Torres, Carlos Alfredo.
35. Soria, Francisco.
36. Eurico, Pedro Ramón.
37. Galindez, Carlos Alberto.
38. Moreyra, Vicente Manuel.
39. Luna, Jorge Natividad.
40. López, Luis Rodolfo.
41. Díaz, Juan Antonio.
42. Rodríguez, Crisólogo Sebastián.
43. Benegas, Juan Carlos.
44. Bermejo, Bernardino Santiago.
45. Aspirante a Agente:Lucic, Osvaldo AmÈrico.
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE CATAMARCA:
1. Agente: Acevedo, Ramón Francisco.
ASESINADOS EN SERVICIO PENITENCIARIO FEDERAL:
1. Subadjutor:Buzarquiz, Alberto.
2. Ayudante de 3ra Norgeot, Juan Pedro Santos.
3. Ayudantes de 4ta:Ponce, Edigio Augusto.
4. Valenzuela, Abel Omar.
5. Ayudante de 5ta:Zárate, Abel Ornar.
6. Subayudante:Argüello, Daniel Enrique.
ASESINADOS EN SERVICIO PENITENCIARIO PROVINCIA DE TUCUMAN:
1. Subcomisario Inspector Villagra, Raúl Eduardo
2. Suboficial Mayor Lobo, Francisco Néstor
3. Sargento 1ro Abregú, José Rosa
4. Sargento Rojas, Carlos Raúl
5. Soldado Ordoñez, Juan
ASESINADOS EN POLICÍA PROVINCIA DE BUENOS AIRES:
1. Comisario Mayor: Juárez, David Américo
2. COMISIARIOS: Vergel, Alfonso.
3. Mena, Juan Florentino (R).
4. Benítez, Carlos Alberto.
5. SUBCOMISIARIOS: Ramos, JosÈ H.
6. Berzovec, Juan Eugenio.
7. Bonanni, Ricardo lorenzo.
8. OFICIALES PRINCIPALES: Caramelo, Pío AmÈrico.
9. Trejo, Esteban.
10. Ferreyra, Carlos Bonifacio.
11. Pérez, Raúl Horacio.
12. OFICIALES INSPECTORES: Iramain, Patricio A.
13. Navarro, Carlos Eduardo.
14. Sibuet, Mariano.
15. Salerno, Jorge.
16. Chiapella, Mario Ernesto.
17. Manzo, Oscar Jorge.
18. Vilches, Edgardo Daniel.
19. OFICIALES SUBINSPECTORES: Enríquez, Jorge O.
20. Apostolu, Jorge H.
21. OFICIALES AYUDANTES: Fernández, Orlando F. (MÈd).
22. Bartosch, Alejandro.
23. SUBOFICIAL MAYOR: Varela, Ramón Ochoa,AndrÈs.
24. SUBOFICIALES PRINCIPALES: Encinas, Zacarias.
25. Maidana, Carlos O.
26. SARGENTOS AYUDANTES: Yanivelli, Esteban E.
27. Pizarro, JosÈ A.
28. Segovia, Angel.
29. Ovejero, Rosa Witervo.
30. Ledesma, Marcelo Washington.
31. Coria, Rodolfo.
32. Miñane, Leopoldo.
33. SARGENTO 1ro.: Cardozo, Nicolás.
34. SARGENTOS: Báez Aguilar, JosÈ.
35. Gonzáfez, Mario O.
36. Virán, Hernán.
37. Dorrego, Primo.
38. Noriega, JosÈ.
39. Torres, Eliseo A.
40. Zapata, Roque Ramón.
41. Arapi, Fructuoso.
42. Sánchez, Carlos Horacio.
43. Aguifar, JosÈ Báez.
44. Potter, Rodolfo.
45. Dávila, Juan Carlos.
46. Arroyo, Bernardo Oscar.
47. Lacorte, Armando.
48. CABOS 1ROS: Sullings, Esteban Fernando.
49. Licay, Conrado.
50. González, Ramón.
51. Maidana, Máximo.
52. Marchio, Ernesto.
53. Manteiga, Juan M.
54. Leguiza, Leonardo.
55. Delavechia, Antonio.
56. Genolet, HÈctor Oscar.
57. Romero, Enrique.
58. Arroyo, Oscar Bernardo.
59. Morel, Guillermo.
60. Silva, Timoteo.
61. Millon, Miguel.
62. Schowindt, Eduardo.
63. Olivar, Cipriano Heraldo.
64. Ojeda, Erculano.
65. Martínez, JosÈ Ernesto.
66. Sierra, Guillermo Martin.
67. Romero, CÈsar Eulogio.
68. Monge, Raúl Marcial.
69. Bogado, Carlos.
70. CABOS: Benítez, Luis María.
71. Contreras, Sergio J.
72. Luna, Carlos.
73. Giménez, Carlos.
74. Giménez, Antonio.
75. Vazquez, HÈctor Pedro.
76. Lugo, Eusebio.
77. Ferro, Juan.
78. Moreno, Domingo.
79. Bogado, Nicolás.
80. Maidana, Fermín.
81. Benitez, Javier.
82. Cañete, Antonio.
83. Enriquez, Víctor.
84. Alvarez, Hilario.
85. Silveira, Eustaquio Rolando.
86. Pérez, Félix.
87. Fredes, Roberto.
88. José, Héctor.
89. Alvarez, Roque L.
90. Acosta, Juan A.
91. Dettler, Pedro.
92. López, Raúl Héctor.
93. Garavaglia, Juan Carlos.
94. Del Moro, Enrique.
95. Salgado, Carlos.
96. Riveros, Felipe.
97. Brizuela, Lidio Nelson.
98. Núñez, Patricio.
99. Giménez, Juan Carlos.
100. Gómez, Luis Manuel.
101. Albel, Víctor Manuel.
102. Aquíno, Francisco Jerónimo.
103. Ledesma, HÈctor Hugo.
104. Caracciolo, Juan.
105. Muñoz, Emilio Ramón.
106. Lescano, Rodolfo Horacio.
107. Alvarez, Pedro Lucio.
108. Aliberti, Norberto.
109. Encinas, Zacarías.
110. Toledo, Remigio A.
111. Filino, Jorge Alberto
112. Quintana, Francisco Gabriel.
113. AGENTES: Núñez, Domingo Daniel.
114. Arias, Gualberto.
115. Allegrini, Juan C.
116. Cidraque, Fernando.
117. Jodor, Fermín.
118. Guerra, Leonidas C
119. Basualdo, Casimiro
120. Merino, HÈctor A.
121. Molla, Angel.
122. Alarcón, Alberto.
123. Dionisio, JosÈ F.
124. Galeano, Cleotas.
125. Espinoza, Epitanio.
126. Rivas, Rodolto I.
127. Nagel, Emilio.
128. Pereyra, Luis A.
129. Rodríguez, Eugenio.
130. Sevillano, Carlos.
131. Sierra, Rutino.
132. Coronel, Juan M.
133. Garay, Francisco O.
134. Castro, Carlos.
135. Lionato, Enrique.
136. Orona, RubÈn G.
137. Yanotti, Roberto.
138. Cejas, Carlos L.
139. Fernández, Juan C.
140. Galván, Ramón Esteban.
141. López, Carlos Alberto.
142. Laurino, Daniel E.
143. Montivero, Juan C.
144. Zuleta, Lucio Alberto.
145. Echavarría, Ramón Enrique.
146. Cardozo, Alberto Jorge.
147. Di Leo, Altredo Carlos.
148. Toledo, Remigio Adán.
149. Daher, Jorge Omar.
150. Reno, Emilio.
151. Panozzo Galeano, Roberto.
152. Yuntunen, Bernardo Miguel.
153. Zalazar, Carlos Alberto.
154. Restuccia, Carlos Alberto.
155. Sconza, Osvaldo.
156. Landeira, César.
157. Vázquez, Guillermo Oscar.
158. Quintana, Francisco Antonio.
159. Benítez, Victoriano
160. Sanabria Rafael.


ASESINADOS EN GENDARMERÍA NACIONAL:
1. Comandante Principal: Reese, Julio Manuel Augusto
2. AlfÈrez: Páez Torres, luis
3. Oficial: Agarotti, Pedro Abel.
4. Gendarmes: Gómez, Evaristo Francisco.
5. Godoy, Marcelo.
6. Luna, Juan Argentino.
7. Cuello, Raúl.
8. Salliago, Juan Carlos.
9. Rivero, Juan Esteban.
ASESINADOS EN PREFECTURA NAVAL
1. Cabo 1ro. Juan de Dios Silva
2. Cabo 2do. José Luis Braga

TOTAL DE ASESINADOS.
Civiles:225
FFAA y FFSS:775
Total: 1.000

Remitente: Carlos Rey
Buenos Aires
Argentina

COMENTARIO: La lista es sobrecogedora. Cada uno de los nombres implica una vida, una familia, lágrimas y dolor. ¡Y sus perversos asesinos pretenden que se les reconozca patriotismo o cualquier otro sentimiento noble!

Es incomprensible que los autores o los cómplices de estos crímenes cobardes hayan podido llegar a los altos cargos que hoy ocupan gracias a la colaboraciòn inicua de los partidos políticos reconocidos, peronista, radical, izquierda, socialismo, etc. y que esos partidos se atrevan a reivindicar el título de "democráticos".

La ley de partidos que vetó nuestros intentos de formar el Partido de la Recuperación -a pesar de que cumplimos los abusivos requisitos formales de esa ley- no parece ser impedimento para que los que están sospechados de haber participado o apoyado crímenes horrendos, sean candidatos. Y por si alguna duda quedara, llegados al poder, en vez de ocultar su prontuario, se jactan de él y no sé si no lo cuelgan en sus despachos como un diploma de honor. ¿Cómo creer que la Argentina puede vivir en paz y justicia con semejante cáfila de bandidos en el poder?

Cosme Beccar Varela

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:08 pm

A 35 AÑOS DEL COMBATE DE RIO PUEBLO VIEJO
Dos relatos de los protagonistas.


Combate del río Pueblo Viejo
(por el Tcnl (R) Rodolfo Richter)

Palabras del Tcnl (R) Rodolfo Richter en el acto de reconocimiento que le hiciera la promoción 101 al cumplirse el 30º aniversario del Combate del Río Pueblo Viejo.



Acepté este acto por dos motivos: El primero es que no soy insensible a los afectos y esto es como una mano muy grande y muy cálida que me da unas palmadas en el hombro. Y esa mano es la de mis camaradas.
Es muy gratificante, me estimula y les estoy muy agradecido. El segundo motivo es que me brinda una oportunidad para rendir homenaje a los hombres que cayeron durante el transcurso de la Operación Independencia. Es justo y es necesario que lo hagamos. Es justo porque hay hombres que murieron en combate, heroicamente y que están siendo olvidados. Y es necesario hacerlo porque el país atraviesa por una crisis de valores y estos hombres encarnan valores que son un ejemplo no sólo para las Fuerzas Armadas sino para toda la juventud argentina.

Tenemos un ejército que ha sido criticado, cuestionado y de algún modo juzgado y condenado por ciertos sectores. Es necesario fortalecerlo; de la manera que ahora y siempre, aquí y en cualquier lugar se fortalecen los ejércitos. No con el material bélico, ni con efectivos, ni con presupuestos. Tampoco con palabras mas o menos condescendientes de alguna prensa. Sino espiritualmente, con el ejemplo de la sangre derramada.

Yo no voy a hablar de todos los hombres que murieron porque no los conozco a todos ni conozco en detalle las circunstancias. Tampoco quiero generalizar porque en las generalizaciones se pierden detalles importantes referidos a las virtudes expuestas. Prefiero referirme solamente a un hecho del que fui actor y testigo preferencial y a un hombre al que vi morir heroicamente en
combate a mi lado: el Teniente 1º Héctor Cáceres.

Puedo hablar con objetividad de él. No soy su compañero de promoción, tampoco su amigo; nunca lo fui. Es más, hasta tuve un conflicto con él en el curso de "comandos" por lo que me mantuve a distancia pensando de que era un hombre de carácter difícil. No obstante ello cuando comenzó la Operación Independencia me eligió para formar un pequeño equipo de trabajo y fue
creciendo un mutuo respeto.

Comencé a ver en él a un hombre enamorado de su profesión y enamorado de su mujer a quién se refería con frecuencia. Los hombres que aman algo, por eso sólo, ya merecen respeto pero en los próximos días el daría motivos para que lo respetara mucho más.

Cuando llegamos a Tucumán nos encontramos con dos problemas: Por un lado teníamos a soldados del norte, muchos de ellos de la montaña o la puna, que tenían que operar en el monte y necesitaban un período de adaptación. Por otro lado la subversión había hecho la propaganda de que los oficiales mandaríamos al frente a los soldados como carne de cañón.

Frente a esos problemas no cabían las palabras sino los hechos concretos. Nació la idea de que los oficiales y suboficiales debíamos entrar a monte a la cabeza de nuestras respectivas fracciones. No se trataba de amontonarnos absurdamente, todos, en los primeros puestos sino de que marcharíamos más delante de lo que marca la doctrina. La idea flotaba en toda la Fuerza de Tarea; no era de Cáceres exclusivamente, pero él era uno de los que más repetía la frase: "Los oficiales y suboficiales debemos entrar al monte a la cabeza de nuestras respectivas fracciones". Ese fue el carácter que tuvo cada incursión en el monte y en los cañaverales.

Cáceres no murió de casualidad o porque tuvo mala suerte. Cáceres murió porque fue a desafiar al peligro. No fue el desafío de los arrogantes sino de alguien que creía que ese desafío era inevitable de acuerdo a la misión impuesta y a los valores que había que defender.

El combate de Pueblo Viejo tuvo lugar entre la autodenominada "Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez", unos 80 guerrilleros o más y un Equipo de combate del Grupo de Artillería de Montaña 5 al mando del Capitán Jones Tamayo. Agregados al Equipo de combate iba un grupo del Regimiento de Infantería de Monte 28, Cáceres y yo. En total unos 60 hombres.

Nosotros volvíamos de un reconocimiento marchando de oeste a este. La "Compañía de Monte" lo hacía de norte a sur. Su intención era irse de la zona de operaciones a fin de que el ejército cayera en el vacío. Lograron ese objetivo, probablemente en los días posteriores al enfrentamiento, pero como el ejército no se fue de la zona y la subversión no podía abandonar todo el trabajo que habían hecho durante casi un año, al tiempo volvieron. El combate fue tan sorpresivo para ambas partes que durante mucho tiempo el ejército creyó que los subversivos nos habían emboscado y a su vez los subversivos creyeron que nosotros los habíamos emboscado a ellos. En un momento del enfrentamiento "La Compañía de Monte" inició el repliegue a fin de no quedar aferrada y mantener la libertad de acción. Por esa razón y porque se avanzaba en columna de a uno por las características del
terreno, algunos hombres no alcanzaron a empeñarse.

Fui herido en la primera parte del combate cuando chocaron las puntas de infantería. Grité: ¡Cáceres estoy herido! Creí que sería rescatado cuando nuestro avance progresara. Pero no, Cáceres vino directamente hacia donde yo estaba en un pequeño claro de monte. A mi no me tiraban seguramente pensando: para que vamos a delatar la posición tirándole a uno caído. En cambio a Cáceres, cuando se tiró cuerpo a tierra a mi lado, le dispararon desde unos 20 o 30 metros y lo mataron. No dijo nada al morir; no necesitaba decir nada, su acción lo había dicho todo.

Recuerdo Pueblo Viejo como un gran día. Se podrá decir como puede ser un gran día si murió un camarada y quedaron dolores, y secuelas irreversibles. Pero tal vez por una cuestión de supervivencia, cuando algo es irreversible se lo termina dejando de lado y en cambio se busca rescatar lo que hay de positivo dentro de lo negativo. En ese sentido Pueblo Viejo fue un gran día por dos motivos: Primero, porque tuve la oportunidad de combatir, de sentir el fusil bramando en las manos y no precisamente en un polígono. Es una suerte grande. Muchos compañeros han deseado combatir y nunca se les dio esa oportunidad. La Argentina ha tenido dos conflictos pequeños que no permitió el empleo masivo de los hombres de las Fuerzas Armadas y muchos camaradas pasaron a retiro sin haber podido cumplir ese anhelo.

Tuve la suerte de combatir y también de presenciar acciones que enaltecen el espíritu humano. Creo que en toda empresa, en toda actividad siempre hay alguna defección o alguien que no está a la altura de las circunstancias. Creo que eso es normal. Sin embargo en Pueblo Viejo no vi nada de eso. Me siento orgulloso de haber combatido con los hombres que ese día
combatieron a mi lado. Siento por ellos un entrañable cariño. Ellos realizaron actos que, vuelvo a repetir, enaltecen el espíritu humano.

Relataré algunos hechos: El Subteniente Arias pasó al asalto a la cabeza de su sección. Fue herido en el cuello, el único herido de su fracción, y no obstante ello continuo combatiendo algunos minutos más. El Cabo 1º Orellana fue herido cuando iba de hombre punta. Logró reponerse y abrir el fuego sobre un guerrillero próximo. Ese día ningún soldado murió o fue herido. Eso
fue la consecuencia de aquella intención de que los oficiales y suboficiales marcharían mas adelante de lo que marca la doctrina.

Cáceres no fue el único hombre que acudió en mi ayuda. Hubo otro más y a él le debo la vida. Está en estos momentos en este lugar y seguramente se debe estar poniendo colorado. Él, así como demuestra coraje en el peligro, huye de los halagos. Hace treinta años mi madre le dijo: "Gracias por salvar la vida de mi hijo" y él no sabía donde ponerse. Me estoy refiriendo al General
Grandineti.

En aquel momento el Capitán Grandineti apareció con su helicóptero. A los heridos no se nos podía sacar llevándolos a pié por el monte y luego en camión hasta el hospital militar de Tucumán. No llegaríamos. Al menos yo, seguro que no llegaba. Había que sacarnos en helicóptero pero el único lugar para bajar era el río, a través del cual también se había estado combatiendo. Si bien el enemigo había iniciado el repliegue, nadie tenía la certeza de que no quedara uno en la otra margen y abatiera con facilidad la máquina que a su vez disponía de escaso combustible. Creo que una medida prudente hubiera sido no bajar. Pero Grandineti bajó lo mismo. Seguramente hizo un cálculo respecto a los riesgos y al combustible; pero debe haber sido un cálculo muy justo, sin margen de error, que requería sangre fría y valor.

A lo largo de treinta años uno se ha hecho muchas preguntas referidas a las conductas propias y ajenas de aquel día. ¿Qué habrá sentido uno u otro? ¿Cuáles fueron sus motivaciones más intimas? etc. Yo llegué a descubrir, mas adelante, que lo de Grandineti no fue sólo valor. El tiene una gran sensibilidad por el dolor ajeno. Por eso bajó.

Antes de ser rescatados, a los heridos nos llevaron a un lugar que era también el puesto de comando del jefe del Equipo de Combate, el Capitán Jones. Lo mirábamos a Jones casi permanentemente ya que de él saldría la información del momento en que nos sacarían. Creo que con esas miradas le pusimos una gran presión. Y él estaba presionado por todos lados. Grandineti, cuando apareció en el aire exigió que quienes estaban al sur del Río Pueblo Viejo se identificaran, de lo contrario dispararía. En la radio salía la voz de Grandineti pero de tierra no lograban contestarle. Entonces nos tiró un cohete y luego Jones pudo comunicarse. Grandineti: ¡Todavía le reprochamos ese cohetazo! No, es una broma.
En la milicia nos han enseñado que para conducir hay que tener la cabeza fría y el corazón caliente. Y no es lo mismo la forma de conducción en la paz que en combate. Vi a Jones conducir con la cabeza bien fría y sé por la actuación que el tuvo a lo largo de la Operación Independencia que es un hombre con la sangre bien caliente.

Por todo esto vuelvo a repetir que aquel fue un gran día. Y tengo miedo que todas estas imágenes vividas se olviden para siempre. Como dice una frase que no es mía: que se pierdan en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Tiempo después me enteré que el 14 de febrero es el día de los enamorados. La fecha es todo un símbolo porque nosotros también éramos enamorados. Amábamos ciertos valores y como éramos jóvenes expresamos ese sentimiento con pasión. Los que combatimos allí nunca nos creímos mejores que nadie, tampoco peores. Cometimos errores técnicos y tácticos, al menos yo; pero suplimos esos errores fervorosamente, apasionadamente. Ahora nos estamos volviendo un poco viejos pero no hemos dejado de amar aquello por lo que luchamos. Y creo que de eso se trata, de una cuestión de amor. Creo que la palabra amor y también la palabra eternidad sirven para definir a las partes del conflicto que involucró al ejército y que lo involucra también hoy.

El Ejército Argentino tiene hoy enemigos. No son iguales a los de hace treinta años. Aquellos, hay que reconocer, se pusieron un uniforme, empuñaron un arma y pelearon. Los de ahora no. No quieren destruir al ejército sino disolverlo. Odian al ejército no por los errores históricos y políticos que pudo cometer o por algunas crueldades cometidas durante la lucha contra la subversión. Eso creo que no les importa mucho. Odian al ejército porque está formado por hombres que juran de por vida, que tienen lealtades y compromisos, amores en definitiva, de por vida; que creen en verdades permanentes, eternas. Eso les repugna Cuando no lo atacan es porque creen que ya no tiene el mismo espíritu o la misma mística..

Me resisto a darle a ese enemigo un nombre de carácter ideológico. Los hechos han demostrado que las ideologías se mudan o que son meros instrumentos de otras motivaciones más profundas. Motivaciones que están en la psiquis, en el corazón y hasta en las vísceras de los hombres.
Nuestros enemigos exaltan al hombre que vive la mera existencia, sin fe, sin trascendencia, sin dignidad, sin gloria,.........sin amor en última instancia. Creen que todo es efímero, que nada es permanente.
Frente a ellos, nosotros....... los ingenuos; los que todavía creemos que existen valores eternos, que hay una patria para siempre, instituciones para siempre y también un ejército para siempre.

Nuestros enemigos pueden desafiarnos a que demostremos que existe un valor supremo y nosotros, racionalmente, no lo podemos demostrar. Nuestros enemigos pueden presentar cientos, miles de ejemplos de que nada permanece de que todo termina en algún momento. Es cierto. Pero nosotros tenemos un argumento irrefutable: Nunca un hombre a hecho algo pensando que duraría un día, que sería efímero. Lo que construyó fue con la ilusión de que sería de por vida. Y si no fue de por vida, sino fue para siempre, al menos fue digno y tuvo su momento de gloria. Así se hizo el mundo.

Cuando éramos muy jóvenes levantamos muchas banderas. Algunas se diluyeron, otras, nosotros mismos las arriamos porque no tenían identidad de tales. Sin embargo hay una o dos que todavía permanecen allí arriba. Son viejas pero firmes y genuinas. No caerán y si caen tendremos que caer con ellas.
Queremos ser fieles a ellas y por tal motivo no vamos a renegar a las mismas. No claudicamos, no dudamos, no nos arrepentimos,........... ni queremos que nadie tenga la osadía de arrepentirse por nosotros...

Finalmente quiero rendir un homenaje al Tte 1º Cáceres. Quiero que le dediquemos un minuto pero no de silencio. Permítanme el atrevimiento de alterar esa costumbre. Prefiero algo mas acorde al coraje, al empuje y a la vitalidad de Cáceres: La marcha de San Lorenzo, por favor...

Rodolfo Richter
TCnl ( R )
Promoción 101

Aclaración:
El discurso no se escribió previamente y tampoco se lo grabó. Fue escrito posteriormente, a pedido de algunos presentes, tratando de ser fiel al original. No es exacto en algunos términos o en el orden de los mismos pero si en todos sus conceptos.

NOTA: El Tcnl RICHTER en Infante, aptitud especial de Paracaidista y Comando.
Licenciado en Ciencias Políticas, Profesor en la UCA y está cursando su Doctorado.
Es además egresado del Liceo Militar General PAZ.





Combate del río Pueblo Viejo
( por el My Lucas R Rivero )

La FT “Chañi”, a órdenes del Tcnl Mario Irusta, que tenía como 2do Jefe al My Guillermo Bidone y como Operaciones al suscripto, My Lucas R Rivero, inició, junto con el resto de las Unidades a tal fin, el Operativo Independencia, ordenado por el Poder Ejecutivo Nacional el 07 de febrero de 1975 a las 0600 Hs

En cuanto llegamos a la Escuela de Los Sosa, unos 5 Kms al oeste de Monteros, contrafuerte del cordón de Ñuñorco, el entonces Tte 1ro Cáceres que había sido agregado al RIM 20 en comisión desde la Escuela de Infantería, sacado como instructor de un curso Comando junto con el Tte 1ro Brandalizzi y el Tte Richter, me pidió autorización para vestir de civil y dejándose la barba, obtener información en los boliches de Monteros sobre la actividad de la guerrilla en el monte y la aceptación que había tenido en la población, el acantonamiento de los militares en Los Sosa

El día 13 de febrero llegó el Tte 1ro Cáceres de Monteros a altas horas de la noche, con la información que la guerrilla vadeaba el Río Pueblo Viejo en un lugar denominado La Higuerita o El Higuerón para entrar y salir del monte con relevos, correos, abastecimiento, etc. Nos hizo un esquicio en un papel madera para indicarnos el lugar y tratándose de una información tan importante, el Tcnl Irusta, J FT ordenó ejecutar una operación en la zona para el día siguiente a primera hora

Esa misma noche se planeó la operación. Al mando del Eq Comb del GAM 5 se puso al My Bidone y a órdenes del Eq Comb del RIM 20 a mí. El Cap Grandinetti nos daría apoyo aéreo con un helicóptero UH-1H Bell artillado con dos coheteras y dos ametralladoras. El día 14 a las 0600 Hs se inició la marcha en vehículos rumbo a La Florida, zona totalmente boscosa y a orillas del Río Pueblo Viejo. Los soldados cargaron en un Unimog un perro que se había aquerenciado con ellos.

En cuanto arribamos a La Florida, desde la margen sur del río, el Eq Comb del Gam 5 a órdenes del My Bidone marchó hacia el oeste y desde allí vendría rastrillando hacia el este, mientras mi Eq Comb del RIM 20 subiría hacia el oeste, también rastrillando hasta encontrarnos en proximidades del vado. Yo insistía mucho con las comunicaciones, y había ordenado control de baterías, comprobación de frecuencias, llamadas cortas y que el soldado operador de radio tenía como misión, sólo transportar el equipo. Las comunicaciones, se efectuaban personalmente entre los jefes de fracción, con la sigla asignada a cada uno.y en forma corta.

Cuando nos separamos, las comunicaciones con el Eq Comb GAM 5 no funcionaban bien, mensajes entrecortados o no respuesta a nuestras llamadas. Yo tenía comunicación con la Base de Combate de la FT en Los Sosa y el helicóptero del Cap Grandinetti que se sumó al operativo unas horas después. Siendo aproximadamente las 1430 Hs mi Eq Comb dio la seguridad perimetral e hicimos un alto para consumir una ración de combate “C”. Cuando estábamos racionando se escucho a la distancia y hacia el Oeste un nutrido tiroteo y una o dos explosiones de granadas De inmediato llame al Eq Comb del My Bidone en varias ocasiones y no tuve respuesta. Di la novedad por radio al J FT Tcnl Irusta y luego me puse en contacto con el helicóptero de Grandinetti, ordenándole que fuera hasta el puente de la ruta 38 con el río Pueblo Viejo y que por el río, volara hacia el oeste remontándolo en forma lenta y a mediana altura, y que aterrizara en el lugar que le diera su vertical cuando yo le dijera "ya".

Cuando aterrizó, lo abordamos con el Tte Marengo , no recuerdo si alguien mas y continuamos remontando el río, llamando permanente por radio "bote, bote ( por el My Bidone) aquí "río" que era mi sigla. En forma entrecortada escuché algo de "helicóptero...tenemos heridos..." a lo que respondí "identifíquese", pudiendo tratarse de una emboscada guerrillera si descendíamos. Luego, el Cap Grandinetti efectúo un disparo de intimidación con un cohete sobre la barranca del río hacia el oeste. Inmediatamente después, escuche en forma entrecortada "no tiren, soy jarro (Cap Jones), ante lo cual bajamos de altura y volvimos a volar por el cauce del río, pudiendo observar al Subt González Segón del GAM 5 haciendo flamear una camiseta ensangrentada. De inmediato, buscamos un lugar despejado en el lecho del río y descendimos. De inmediato el My Bidone se lanzo al río caudaloso con su fusil en alto, a quien lo siguieron sin darles la orden un apuntador de ametralladora con dos o tres soldados más. El agua les llegaba más arriba de la cintura. en cuando me junte con Bidone escuchamos rebotes de proyectiles cerca nuestro en un lecho seco de piedra bola. Le ordene a Grandinetti que sacara urgente el helicoptero de allí porque pensé que podía ser el blanco de los guerrilleros que evidentemente estaban en la otra orilla del río (al norte).

Nos pusimos a cubierto con Bidone y abrimos el fuego con nuestros fusiles con munición trazante sobre la orilla opuesta, mientras Grandinetti buscaba otro lugar a cubierto y mas apto para evacuar heridos. En ese momento todo el Eq Comb abrió el fuego desde el barranco, unos 3 Mts encima nuestro en tal forma que en la orilla opuesta las ramas se desgajaban. El My Bidone me contó que en el enfrentamiento habían matado al Tte 1ro Cáceres y herido al Subt Arias, al Sarg Orellana y al Tte Richter. El perro que habían subido en la Ec se había adelantado con la seguridad y recorría el sendero yendo y viniendo. Un Gpo de guerrilleros que acababan de cruzar el río y que estaban comiendo galletitas con pate de foie, al ver al perro en esa soledad, se emboscaron pensando que venia alguien ya que el ruido del río no les permitía escuchar casi nada.

El My Bidone que se adelanto de inmediato cuando escucho los disparos, echó cuerpo a tierra y grito ""cuidado con el perro", así me lo relató, y uno de los guerrilleros levanto la cabeza con una vincha, al que puso fuera de combate con un certero disparo de FAL . El helicóptero decoló rumbo al HM de Tucumán, pudiendo salvarse los tres heridos, caso contrario se hubieran desangrado en el monte .Iniciamos la marcha de regreso con una total psicosis, cualquier ruido a ambos costados de la senda, desencadenaba un impresionante tiroteo hacia el monte que ya daba paso al crepúsculo lleno de sombras. Cuando salimos del monte nos encontramos con el Eq Comb del RIM 20, el J FT Tcnl Irusta , el Cte Br IM 5 Grl Abdel Vilas y otros jefes y Oficiales. Les llamo la atención que los heridos y Cáceres, muerto en acción fueran todos cuadros siendo que había también soldados estafetas y operadores de radio. Siendo esto todo cuanto tengo que agregar al Combate de Pueblo Viejo, hay heridos que también derramaron su sangre pero que no se les ha dado prensa.

Al Tte 1ro Cáceres lo conocí de niño, Era hijo del Subof My Filemón Cáceres y Uspallata, RIM 16 fué mi primer destino de Subteniente en el año 1958. Sabía andar cazando pajaritos con honda en el Cuartel.: Luego fue al Liceo Espejo en Mza donde yo estuve de Oficial Instructor (años 1964 a 1966). Era muy buen cadete. Después fue al Colegio Militar y lo encontré de uniforme en el centro de Mza cuando estaba ya en 3er año. Pasaron los años y siendo yo capitán J Ca Esq AM 8 me enviaron a Cáceres en comisión a órdenes de un grupo de soldados y Suboficiales del RIM 22, en comisión, para iniciar la construcción de un Refugio de material en Plaza de Mulas Vieja con el apoyo de la Ca Esq El era Subteniente, Jefe de la Sección Baqueanos del 22.

En enero de 1975 lo recibí con un gran abrazo en Jujuy., venía en comisión de la Escuela de Infantería, donde era instructor de los cursos Comando junto con el Tte 1ro Brandalizzi y el Tte Richter para formar parte de la FT “Chañi”, que luego de su muerte se llamara” Cap Cáceres”, que cumpliendo la orden del Poder Ejecutivo Nacional el 07 de febrero del mismo año, debía iniciar el Operativo Independencia contra la guerrilla apátrida que se había focalizado en el monte tucumano.

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Si es verdad, NUNCA MAS!!!! Por un país con Memoria y Justicia PARA TODOS POR IGUAL!!!!
Mi padre, Cap. Héctor Cáceres, asesinado en Tucuman el 14 de febrero 1975!!!

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:08 pm

Perón, Villar y la guerra a la subversión
27/06/10
Relato sobre cómo el ex presidente eligió al comisario para combatir a los Montoneros.


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RUCCI. LA MUERTE DEL DIRIGENTE SINDICAL IMPULSO A PERON A REPRIMIR.


Por expresa disposición de Juan Domingo Perón se designa al comisario Villar como subjefe de la Policía Federal. La Carpeta Azul.

Después del ataque del PRT-ERP a Azul, Perón citó en su residencia de Gaspar Campos al comisario general Alberto Villar, el mismo oficial que había investigado el asesinato del ex presidente Pedro Eugenio Aramburu (1970) y el secuestro seguido de muerte del presidente de la Fiat, Oberdan Sallustro (1972).

Poco tiempo antes de la transferencia del mando al presidente Héctor Cámpora, el 3 de enero de 1973, Villar pasó a situación de retiro. Había recorrido todo el escalafón jerárquico de su fuerza y era uno de los pocos jefes de las fuerzas de seguridad que tenía un conocimiento profundo del fenómeno subversivo en la Argentina. Lo había enfrentado con dureza y decisión. Y por eso se iba.

En enero de 1974, Perón ya estaba al tanto de lo que tenía que afrontar, aunque no en su verdadera dimensión: no dejaba de decir que a la subversión la corría con la Policía.

Con el asesinato de Rucci tuvo la certeza de que FAR y Montoneros habían retomado la acción armada. “Perón allí decide que va a terminar con esos sectores”, observó Juan Manuel Abal Medina. Julio Santucho, hermano del líder del PRT-ERP, diría en su libro Los últimos guevaristas que durante “el último año de su vida, más que gobernar, Perón se dedicó a combatir a la izquierda. Y desplegó una estrategia basada en la utilización combinada de métodos legales e ilegales”.
Según la historia oral, el comisario Villar en Gaspar Campos se encontró con un Perón enojado. Tras unas palabras de bienvenida, el dueño de casa le expresó su preocupación acerca del desarrollo del fenómeno subversivo y le pidió que se hiciera cargo de la subjefatura de la Policía Federal, con amplios poderes para designar a sus colaboradores.

Para los que lo conocieron, Villar habría aclarado “No soy peronista”, a lo que Perón respondió que eso lo sabía, pero que lo convocaba porque “la Patria lo necesita”.

De todos modos, ésta es una versión al menos incompleta del encuentro.

En realidad, Villar no fue solo a la reunión con Juan Domingo Perón: llevó a dos personas más porque sabía lo que le iban a ofrecer y necesitaba hacerle una pregunta al presidente de la Nación. Como el dueño de casa no se podía exponer a un desplante, se había asegurado conocer de antemano la posible respuesta positiva del jefe policial. El ministro Llambí, como vimos, había operado previamente.

¿Por qué Villar fue acompañado a Gaspar Campos? Según explicó: “Yo necesito que ustedes lo escuchen, y lo necesito porque me van a secundar. Y él va a dar las órdenes y quiero que las escuchen de manera directa”. En un momento del encuentro se produjo el siguiente diálogo:
Villar: -Señor presidente, ¿tenemos mano libre para terminar con la subversión?

Perón: -Para eso lo he llamado, necesito poner orden.

Villar: -Señor presidente, ¿me permite una pregunta? Necesito hacérsela.
Perón: -Pregunte. Estamos en confianza.

Villar: -Usted me está ordenando que nosotros lo ayudemos a poner orden, y vamos a cumplir. Ahora, con el respeto que se merece, ¿usted sabe que hay gente con la que usted trata que no está de acuerdo con la convivencia democrática? Algunos hablan en su nombre pero en la intimidad dicen de usted barbaridades.
Perón: -Comisario, en mi gobierno nadie tiene “coronita”. ¿Usted está al tanto de quiénes son todos los jefes del terrorismo?
Villar: -Sí, señor. Aquí tengo algunos antecedentes.

En ese momento el jefe policial le entregó una carpeta de tapas color azul marino y letras doradas que rezaba: “Policía Federal. Superintendencia de Seguridad Federal. Dirección General de Inteligencia”. Y en letras más grandes: “Album fotográfico de extremistas prófugos”.

Perón abrió la carpeta, la observó un rato en silencio y, guiñándole un ojo, le dijo: “Pensé que habían quemado todos estos expedientes. ¿No fue ésa la orden del ‘jovencito’ Righi?” (en realidad pronunció “Riggi”). Villar repuso: “Señor presidente, si me permite, le voy a responder con una gran enseñanza suya. No quemamos nada porque ‘los hombres son buenos, pero si se los vigila son mucho mejores’”.

Perón no tuvo otro remedio que reírse, y palmeándolo le dijo: “Bueno Villar, lo he convocado para que me ayude a poner orden. Cuenta con mi confianza: proceda ... y déjeme la carpeta”.

A la salida, uno de los acompañantes, con aire de preocupación, le dijo al nuevo subjefe de la Policía Federal: “Le dejamos la carpeta, ¿qué va a hacer con ella? ¿La carpeta tiene todo?”. A lo que Villar contestó: “No le puse todo, sólo algunos antecedentes. Toda la información la tenemos nosotros, ahora lo vamos a ayudar”. Mirando al otro acompañante, preguntó: “¿Escuchaste bien, Negro? Entonces, ahora, piña, patada y máquina”. La Carpeta Azul estuvo en poder de Perón hasta enero de 1974, cuando se mudó a Olivos. Contenía los antecedentes de importantes jefes de las organizaciones armadas.

Cada biografía estaba acompañada por la foto correspondiente. Queda claro que para la época la carpeta ya tenía datos desactualizados y Perón a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) contaba con información más calificada.

Con la perspectiva que da el paso de los años se puede decir que había personajes que sobraban y varios que faltaban.

Clarín

Lucha de aparatos y represión
27/06/10 - 01:07
El fallido intento de copamiento –en enero de 1974– de una poderosa guarnición militar en Azul, dejó en claro que el ERP iba a llevar a la práctica su consigna de “ninguna tregua al ejército opresor”.

Poco importó a lo seguidores de Mario Roberto Santucho que Juan Domingo Perón hacía 3 meses que era presidente por tercera vez con más del 60 por ciento de los votos.

Además de promover la renuncia del gobernador bonaerense Oscar Bidegain (alineado con la izquierda del PJ), Perón convocó a l servicio activo al comisario Sergio Villar para combatir a la subversión.

Perón estaba furioso que dos días después de su triunfo electoral (el 26 de setiembre del 73) un comando de FAR- Montoneros asesinara a José Rucci. Estaba convencido de que estas organizaciones guerrilleras no iban a entregar las armas y que la pelea sería a muerte, pese a la tregua que habían abierto.

El ERP primero y Montoneros privilegiaron la lucha armada, fieles a la concepción foquista que los animaba. En ese toma y daca que fue la guerra de aparatos, Montoneros se jactó de “haber matado un cuadro del enemigo” haciendo volar la lancha de Villar en el Delta, en noviembre del 74.

Pero sirvió de muy poco: penetrados por los servicios de inteligencia ERP y Montoneros fueron desarticulados y la mayoría de sus líderes muertos. La represión ilegal y desmedida que Villar contribuyó a diseñar, tiñó de sangre al país y produjo secuelas que aún perduran.


Clarín

Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:09 pm

LIBRO DE DANIEL GUTMAN
Cuando el ERP y el Ejército estuvieron frente a frente
Sangre en el Monte narra el momento en el que los guerrilleros subieron a la selva tucumana para hacer la revolución. Por qué estaban destinados a fracasar.


Por Ramón Indart (*) | 14.08.2010 | 10:04

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Abril de 1975. Isabel Perón pasa revista a las tropas que participaban en el Operativo Independencia. A su lado, el general Vilas. | Foto: La Gaceta de Tucumán.
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“En marzo de 1974 entre cuarenta y cincuenta hombres del ERP subieron al monte para iniciar formalmente el entrenamiento en guerrilla rural. La zona elegida fue la misma que venía explorándose desde fines de la década del sesenta: al sudoeste de la provincia de Tucumán”. El periodista Daniel Gutman reconstruye la aventura de los revolucionarios en los cerros tucumanos y los combates que hubo entre estos y el Ejército argentino.

La historia, narrada en Sangre en el Monte y editado por Sudamericana, cuenta con precisión los días que los guerrilleros pasaron en el monte tucumano, la manera de actuar, la estrategia de los militares -amparados bajo el gobierno de Isabel Perón- y el inevitable triunfo de la “Operación Independencia” ante la diferencia de fuerzas.

“Dentro de lo que pasó en la década del ‘70 el monte tucumano tiene su particularidad. La guerrilla en la Argentina fue urbana en general, pero en Tucumán muy distinto. Ahí fue el único lugar donde hubo verdaderos enfrentamientos armados entre dos bandos uniformados”, explica Gutman en diálogo con Perfil.com.

-Pero con distinto poder de fuego.

Bueno, existe el mito de que la gente del ERP estaba entrenada en Cuba o en otro país comunista para la guerra de guerrillas y cuando investigás un poco te das cuenta de que eran una minoría los que estaban realmente entrenados. En general se fueron con mas ilusión que otra cosa.

-Cuando vemos las condiciones de trabajo en los ingenios tucumanos, más la desocupación de la provincia (14,2% en 1972, la más alta del país) ¿se puede encontrar ahí la razón del desarrollo de una guerrilla como la del ERP?

Tucumán era una provincia donde prosperó la industria azucarera y el único lugar industrializado con fuentes de trabajo masivas del norte argentino. Trajo inmigrantes de todo el norte y en la década del ‘60 sufre un derrumbe total. También hay que tener en cuenta la tradición de combate de los ingenios azucareros. Roberto Santucho (líder del ERP) decía que no había tanta burocracia sindical y eso era bueno para la guerrilla.

-¿Cuál cree que fue el error del ERP en Tucumán?

Hacen una lectura que es equivocada, del compromiso que iban a tener ahí. En esa época los EEUU se iban de Vietnam. Querían emular esa gesta. Pero en Vietnam había un invasor extranjero. El ERP decía que las Fuerzas Armadas de la Argentina eran extranjeras. Soñaban con que los colimbas abandonaran el ejército y se pasaran a la guerrilla, algo erróneo.

-En el libro se cuenta de la charla en Cuba de Fidel con Luis Mattini (enviado del ERP), Castro le dice que no es momento de guerrilla, ¿porqué cree que Santucho decide seguir adelante?

Santucho tenía un pensamiento místico y un convencimiento tan fuerte de que iba a triunfar la revolución que le costaba entender razones. Lo pensás desde hoy y un grupo de 150 guerrilleros en el monte contra el Ejército argentino y es una diferencia de fuerzas tan grande que suena imposible. Ellos veían un apoyo popular que al principio existía. Había una simpatía con los guerrilleros de los pueblos tucumanos. Pero de ahí al compromiso, bancarse la vida en el monte es distinto. Sólo le ofrecían un puesto de combate.

-¿Qué particularidad observó en el enfrentamiento entre el Ejército y los guerrilleros en Tucumán?

Es interesante mostrar que cuando llega el Ejército en 1975 a la provincia no sube al monte, sino que se concentra en la gente que simpatizaba con el ERP y esos campesinos son los primeros en sufrir la represión del Ejercito. Ahí el error de los guerrilleros. Ellos veían que los norteamericanos entraban a un pueblo vietnamita, mataban indiscriminadamente y eso generaba odio contra el invasor. Pensaban que iba a pasar lo mismo pero el Ejército instala una cosa de terror tan dura que nadie los enfrenta.

-Esto demuestra que la represión ya había comenzado antes del ‘76.

Lo que pasa en Argentina a partir del golpe de marzo pasó en Tucumán mucho antes. Podés observar ahí los primeros centros clandestinos, cerca de 10 en 1975. Fue un ensayo para lo que se iba a poner en marcha. Ya había oficiales del Ejercito que viajaban a Tucumán a ver como había actuado el Ejército contra la guerrilla.

(*) De la redacción de Perfil.com.

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:09 pm

DIARIO PERFIL
Para Moreno Ocampo, "el asesinato de Rucci podría ser de lesa humanidad"
En una entrevista con Magdalena Ruiz Guiñazú, el fiscal de la juicio a las juntas indaga sobre el terrorismo de Estado y la sociedad argentina.



15.08.2010 | 19:30


José Ignacio Rucci | Foto: Cedoc


Uno de los fiscales del juicio a las juntas, Luis Moreno Ocampo, cree que ese fue un acontecimiento histórico para la Argentina y para el mundo. Hoy, sen el Tribunal penal Internacional advierte que los crímenes de lesa humanidad no son patrimonio del Estado.

Sin duda, fue emocionante la recordación que se hizo en el Congreso Nacional (a través de una iniciativa de Margarita Stolbizer) de l juicio a las juntas militares que gobernaron la Argentina entre 1976 y 1983.

Fue emocionante, no sólo por la presencia de algunos de sus protagonistas, como el entonces fiscal, Luis Moreno Ocampo, sino por el hecho único que significó –no solamente en América latina sino en el mundo– aquel juicio que, de acuerdo con las palabras del fiscal del tribunal de Roma, marcó un tiempo especial en el mundo de la jurisprudencia. Núremberg tuvo jueces y fiscales pertenecientes a un ejército vencedor. Argentina tuvo jueces, fiscales y testigos argentinos mirándose a los ojos con culpables de crímenes de lesa humanidad.

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:09 pm

CAPITAN MIGUEL ALBERTO KELLER
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nació el 29 de setiembre de 1943 en Paraná (Pcia. de Entre Ríos). Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 3 de marzo de 1960, de donde egresó con el grado de subteniente del arma de comunicaciones. Su último destino fue la Agrupación de Comunicaciones 601, sita en Capital Federal.

Estaba casado con la señora María Inés Callerno y tenía tres hijos.

Falleció el 18 de agosto de 1975.

Fue ascendido post mortem al grado de mayor.

El día lunes 18 de agosto de 1975, siendo aproximadamente las 09:30 horas, el capitán Keller ingresó con una camioneta del Ejército, acompañado por un suboficial y cinco soldados, a las instalaciones del Tiro Federal Argentino, con la finalidad de efectuar una comprobación de armamento. Al llegar, se le acercó una persona con uniforme del Ejército y grado de teniente coronel, por lo que bajó del vehículo para hacer la presentación de rigor. En ese momento cinco sujetos, desde dos coches próximos, le efectuaron gran cantidad de disparos, hiriéndolo mortalmente. Posteriormente y apoyados por otros cuatro guerrilleros redujeron al suboficial y soldados de la camioneta en cuyo interior había 70 FAL, 4 FAP y 21 pistolas 11,25 mm. El falso teniente coronel, los que dispararon y uno de los soldados, que actuó como entregador; huyeron con dos autos y el vehículo del Ejército.

El autodenominado ERP publicó en su órgano de prensa y propaganda Estrella Roja N° 60 un parte de guerra titulado Armas para el Pueblo y en su contenido expresa que:

...un comando de la unidad Guillermo Rubén Pérez de nuestro ejército procedió a dar el alto y desarmar una camioneta del Ejército contrarrevolucionario ocupada por un capitán, un sargento y cinco soldados... Durante la misma, una avanzada de seis compañeros, a los que se sumó uno de los soldados, (que es un integrante de nuestro ERP) redujeron a la patrulla enemiga apoyados por otros cuatro combatientes que estaban en las inmediaciones, recuperando para la lucha popular 70 fusiles FAL, 4 fusiles FAP, 21 Pistolas 11,25 y una subametralladora PA3.
El capitán del Ejército apresado de apellido Keller, al mando de la patrulla, resistió la intimación de rendición de nuestra unidad por lo que se produjo un tiroteo en el que murió.

Los periódicos del día martes 19 de agosto de 1975 se refirieron al hecho en primera plana, junto con otras acciones de enfrentamiento en Tucumán.
Clarín
19 de agosto de 1975
ENFRENTAMIENTO: MUEREN DOS MILITARES Y SEIS GUERRILLEROS

Dos enfrentamientos con elementos subversivos dejaron el grave saldo de dos militares y seis extremistas muertos. Uno de los episodios tuvo lugar en Tucumán, donde en acción de combate, una patrulla del Ejército eliminó a los seis guerrilleros. El otro fue un ataque a un grupo militar que se produjo en el Tiro Federal, en la Capital. Allí murió un capitán. También acompañaban al título, dos fotos con las siguientes leyendas: capitán Miguel A. Keller muerto en Buenos Aires y cabo 1ro Miguel D. Juárez muerto en Tucumán. En la página 16, relata el hecho del asesinato del capitán bajo el título: Ultimaron a un capitán en el ataque al Tiro Federal y expresa: todo comenzó pasadas las 09:30 horas cuando el capitán Miguel Alberto Keller, de la Agrupación Comunicaciones 601, dependiente del Comando General, acompañado por un suboficial y tres soldados ingresaba al Tiro Federal por una puerta ubicada en las inmediaciones de Leopoldo Lugones y Udaondo, cerca del estadio de River Plate.
A la hora indicada el capitán Keller en una pick up ingresó al lugar y de inmediato se le presentó un sujeto vestido con uniforme de teniente coronel del Ejército. Los testigos indicaron posteriormente que el oficial se le acercó a saludar al presunto superior y entonces una cantidad no determinada de sujetos que se encontraban en dos coches, le efectuaron varios disparos de armas automáticas, hiriéndolo de muerte.

Otros integrantes del grupo dominaron violentamente al suboficial y a los soldados, uno de los cuales (quizás el entregador) fue trasladado hasta uno de los automóviles. Mientras otra parte del grupo extremista se alejaba del lugar llevándose la camioneta con los 73 fusiles FAL que habían sido trasladados hasta el Tiro Federal, a fin de ser calibrados.

Clarín
5 de setiembre de 1975
ESCLARECEN EL ASESINATO DEL CAPITAN MIGUEL KELLER
La policía abatió al autor del hecho y al entregador.
En el desarrollo del artículo explica cómo se llegaron a realizar varios procedimientos, en los que además de encontrarse el uniforme de teniente coronel usado en el Tiro Federal se recuperaron varias armas, entre las que estaban 23 de los fusiles FAL y fueron detenidos otros 10 integrantes de esa organización.

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Esteban McLaren
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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:09 pm

La memoria de los soldados que resistieron el ataque montonero
03/10/10 - 01:10
A 35 años de la “Operación Primicia”. El 5 de octubre de 1975, combatientes de Montoneros asaltaron el cuartel de Formosa. Pero jóvenes que cumplían el servicio militar los enfrentaron. Hubo 28 muertos. Hablan dos sobrevivientes.

Por GERARDO YOUNG

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PROTAGONISTAS. FERMIN CABRERA Y RICARDO VALDEZ, EN LA PUERTA DEL REGIMIENTO FORMOSEÑO QUE DEFENDIERON EN 1975. “FUE UNA TRAGEDIA”, RECUERDAN.



Tenían, casi todos, 21 años. También Mayol, el de pantalones marrones, tirado bajo el único lapacho florecido en ese sector del cuartel. Lo acababan de reventar a tiros, pero cada soldado y cada oficial que pasaba a su lado volvía a tirarle. Al pecho, a las piernas, a cualquier lado. Lo importante para ellos era descargar la ira y el miedo (o la pólvora, que suele parecerse a la ira y al miedo) sobre el cadáver de ese soldado topo, ese que durante meses se había vestido como ellos, había comido y dormido con ellos, pero que ahora, ahora que todo había terminado, se revelaba como el montonero que los había entregado.

¿Se puede contar la tragedia argentina sin ese cadáver bajo el lapacho, sin ese joven de 21 años rematado una y otra vez por otros jóvenes de 21 años? Roberto Mayol era santafecino, estudiante de abogacía, y había sido enviado al regimiento de Formosa tres meses antes de aquel 5 de octubre de 1975. Lo habían derivado de un cuartel de Santa Fe bajo sospechas de simpatizar con ideas revolucionarias. Por eso estaba vigilado, por eso lo seguían cada vez que salía del cuartel, pero él igual ganó la mano. En el soldado Mayol se escondía el oficial montonero que venía siendo el informante clave de la Operación Primicia, el primer y último intento de la guerrilla peronista de ocupar un cuartel del Ejército. Un operativo que cambió para siempre la historia de Formosa y que apuró o ayudó a apurar el golpe de Estado de marzo del año siguiente. Y aún hoy, a 35 años, sigue siendo noticia por la decisión del gobierno de Néstor Kirchner de otorgarle a los montoneros muertos el subsidio previsto para las víctimas del terrorismo de Estado, según acaba de revelar una investigación del periodista Ceferino Reato (ver “Los atacantes, mejor indemnizados...”).

La de Operación Primicia es más que la historia de uno de los mayores errores de Montoneros, más que la historia del desencuentro argentino de una década. Es, también, como dice ahora uno de sus sobreviventes, el ex soldado Fermín Cabrera, “una tragedia de la juventud”, una tragedia múltiple de la juventud.

Es que en la tarde de aquel domingo murieron en Formosa 28 personas, de las cuales sólo dos pasaban por poco los 23 años. Diez de los muertos eran conscriptos del regimiento, clase 54, pobres campesinos del monte formoseño que poco o nada habían escuchado sobre revoluciones.
Otros doce eran militantes montoneros de Rosario, de Santa Fe (como Mayol), de Buenos Aires. También murieron un policía, un sargento y un subteniente. Y fueron fusilados por el Ejército, en la represión posterior, tres vecinos, uno de 15 años.

El responsable de la operación fue el jefe montonero Raúl Yaguer, alias Roque, un ingeniero químico de 31 años famoso por ser metódico y audaz, demasiado audaz. Su plan incluyó el secuestro en vuelo de un Boeing 737-200 de Aerolíneas Argentinas, al que se obligó a aterrizar en el aeropuerto de Formosa para luego evacuar a los montoneros hasta un campo de Santa Fe. Una acción que hoy parece de película pero es coherente con la incoherencia de aquellos tiempos.

Gobernaba Isabel Perón, viuda del General, aunque en esos días se había refugiado en Córdoba para recuperarse de sus dolencias crónicas. A los problemas económicos (inflación, tensión de salarios) se le sumaba la violencia desatada y una terrible crisis política que mantenía a los poderes militares agazapados. La democracia, aunque existía, no era todavía un valor muy preciado.

La conducción de Montoneros, según informó entonces, decidió el ataque para presentarle al país el flamante “Ejército Montonero” con el que pensaba enfrentar al Ejército formal -para ellos, el ejército “imperialista y oligarca”- cuando se diera el golpe militar que todos sabían o creían inminente.

Esa acción se puso en marcha a las 16.20 del 5 de octubre. Era el momento de la siesta o de despabilarse, en un regimiento con un personal estable de más de 600 hombres, pero que un domingo de tarde apenas tenía a dos oficiales de guardia, a un puñado de suboficiales y a unos 100 conscriptos.

Mayol, el soldado montonero, aprovechó la confianza para burlar al que hacía de guardia en una de las entradas al regimiento. Así facilitó el ingreso de los seis vehículos -rastrojeros, autos- en el que llegaron los 30 atacantes con armas suficientes para el desastre.
A tiros de fusil, de metralletas halcón y con granadas de fabricación propia, pasaron sin problemas por las primeras edificaciones del cuartel, como el Casino de Suboficiales. Allí se dividieron para atacar a los distintos objetivos de un predio de 25 hectáreas.

Les fue sencillo en el pabellón de la “Compañía A”, donde mataron con una Itaka al subteniente Ricardo Massaferro, un joven de 21 años al que convirtieron en héroe: hoy una calle lindera al cuartel lleva su nombre, como hay calles y plazas por toda la provincia con los nombres de los soldados caídos aquella tarde, como Víctor Sanabria, Hermindo Luna, Dante Salvatierra y los otros.

Para Formosa, el 5 de octubre es día de luto.

Yaguer, el jefe del ataque, se dirigió hacia el depósito de armas (sólo se iban a llevar unos 30 fusiles), mientras un grupo fue a controlar la reserva de soldados que descansaba en el pabellón de la “Compañía B”. Fue allí donde gritaron “¡Ríndanse, carajo, que no es con ustedes!”, según recuerda hoy Cabrera, entonces furrier de esa compañía. El soldado Luna apenas pudo gritar “Ni mierda” cuando una ráfaga lo partió en dos por el estómago. Tenía, también, 21 años.

El último grupo de montoneros, entre los que estaba Mayol, atacó al pabellón de la guardia.

Era el objetivo más complejo, porque allí estaba el oficial de servicio y los radiotransmisores, junto a un grupo grande de soldados, los conscriptos, que estaban o durmiendo o descansando en una habitación amplia de la guardia, con la puerta cerrada. Eran 22 o 23, todos, también, de 21 años. Uno de ellos era Ricardo Valdez, que hoy lo recuerda: “Sin aviso ni nada, sentimos una ráfaga que atravesó la puerta. Yo estaba despierto y entendí enseguida, porque hacía tiempo se hablaba de un posible ataque subversivo. Fue todo rápido, un desastre”, cuenta. A su lado, cayeron muertos los primeros soldados y otros gritaban de dolor, agonizantes. Los demás lograron tirarse al piso y Valdez trabó la puerta con su cuerpo para evitar el ingreso de los montoneros, mientras una segunda ráfaga pasaba por encima de sus cabezas. En cuanto el fuego se detuvo, los soldados abrieron una ventana del fondo de la habitación, por la que salieron al parque.

¿Cómo se había llegado a semejante ataque? Para los militantes montoneros, eran tiempos de definiciones a vida o muerte.
Había pasado un año y cinco meses desde la ruptura con Perón -El General llamándolos “imberbes” en la Plaza- y poco más de un año desde el pase a la clandestinidad, una decisión que los había dejado más expuestos a la cacería de la Triple A, el grupo parapolicial del Gobierno que ya contaba cientos de muertos.

Muchos líderes de Montoneros, entre ellos Yaguer, creían que la discusión política estaba agotada y que sólo quedaba “profundizar las contradicciones” para así “despertar al pueblo”, como decían sus comunicados, y conseguir apoyo para sus sueños de revolución socialista. Olvidaron o no vieron que entre el pueblo al que querían representar estaban esos conscriptos de la clase 54. Y no imaginaron que iban a ser esos soldados, apenas instruidos, los verdaderos defensores del regimiento.

Hoy, 35 años después, el espacio que contiene aquella tragedia está intacto. La guardia es una edificación de techo a dos aguas, con galerías amplias hacia afuera y pasillos internos repletos de sombra para soportar los 50 grados del verano.

Los guerrilleros ocupaban el pasillo cuando vieron salir a los soldados hacia el parque. Alcanzaron a dispararles y le dieron a dos, que salieron lanzados por la fuerza del impacto. Los demás se arrojaron al pasto con sus fusiles en la mano, y contra todos los pronósticos, giraron para devolver los disparos, para resistir. “No lo pensamos. Simplemente combatimos”, dice Valdez.

La resistencia de los soldados tuvo, a los segundos, un apoyo crucial de parte de dos o tres suboficiales y soldados que en otro flanco del cuartel, en el ala sur, habían alcanzado una ametralladora asentada junto al mástil de la Plaza de Armas del Regimiento.

Los montoneros decidieron entonces la retirada. Se tenían que ir rápido, porque en el aeropuerto los esperaba el avión secuestrado y para no dar tiempo a que llegaron refuerzos para el cuartel.

El problema era que para la retirada debían atravesar un sector abierto del predio, sin cobertura, la zona del lapacho que, como entonces, hoy es el único que florece, de rosa, cada primavera. Empezaron a cruzar de a dos en dos, corriendo en zig zag, tirándose a cada rato cuerpo a tierra, pero los esperaban los tiros de la metralla y los de los soldados con sus fusiles y su miedo y su ira; en fin, su pólvora.

Fue letal. Uno tras otro fueron cayendo hasta contarse doce. Entre los últimos estuvo Roberto Mayol, que quedó tumbado boca arriba justo al pie del lapacho.

Se discutirá por siempre si la conducción de Montoneros quería o no apurar el golpe militar. Pero en Formosa, que era todavía una pequeña ciudad de 70 mil habitantes, esa misma tarde empezó la represión que conocería el resto del país a partir de marzo del 76.

Para empezar, una vez que los demás guerrilleros lograron huir hasta el aeropuerto y subir al Boeing que los llevó a Santa Fe, desde el regimiento salieron patrullas de oficiales y suboficiales para buscar cómplices o montoneros ocultos en los barrios de la zona. Lo que consiguieron, esa misma tarde, fue a tres vecinos que se habían asomado por curiosidad y a los que confundieron con rebeldes. Los mataron a tiros y durante años los intentaron hacer pasar por guerrilleros, que no eran.
“Hasta ese momento Formosa vivía ajena a los conflictos del país”, cuenta hoy Ismael Rojas, un ex militante que pasó preso toda la dictadura.
Rojas le da voz a un rumor de siempre sobre el desastre de Formosa: “Se dijo que algunos montoneros alcanzaron a rendirse y que después los fusilaron”.

Esa hipótesis llevó a la búsqueda y exhumación de los restos de los montoneros caídos que habían sido enterrados en el cementerio municipal de Formosa. Pero nunca logró confirmarse y es desmentida por todos los sobrevivientes.

En todo caso, muestra el abanico de opciones trágicas que eran coherentes con ese tiempo de incoherencias, a esa frágil democracia que precedió al golpe, a esos meses que fueron la matriz de todo lo demás, o ya parte de todo lo demás, un tiempo que se resiste a partir, cuando tener 21 años era, muchas veces, jugarse la vida.

Clarín

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:10 pm

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:10 pm

Los atacantes, mejor indemnizados que los conscriptos
03/10/10 - 01:14
Por
CEFERINO REATO. PERIODISTA AUTOR DE OPERACIÓN PRIMICIA

Clarín

Ocho de los doce guerrilleros que murieron en el ataque al cuartel en Formosa, durante el mandato constitucional de Isabel Perón, figuran en el Nunca Más desde 2006, cuando el gobierno de Néstor Kirchner difundió la “actualización” del informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. No están solos en esos nuevos listados. Son 526 los nombres de personas muertas antes del golpe del 24 de marzo de 1976 agregados bajo una categoría que tampoco había sido imaginada por el creador de la CONADEP, el presidente Raúl Alfonsín: víctimas de “ejecución sumaria”.

La fuente de esos datos es el REDEFA, el Registro de Fallecidos de la ley 24.411, que indemniza a los parientes de los desaparecidos y muertos por la represión. Primero, los herederos cobraron ese beneficio extraordinario y luego, los nombres de los muertos fueron incorporados al Nunca Más. En marzo de este año, esa indemnización ascendía a 620.919 pesos, cien veces el sueldo más alto de la administración pública nacional. En aquel momento, los padres de los diez soldados conscriptos muertos durante el ataque en Formosa cobraban una pensión de 842 pesos por mes. La asimetría, por utilizar una palabra neutra, era evidente: los padres de Marcelino Torales, uno de esos jóvenes de 21 años que cumplían con el servicio militar obligatorio, tenían que cobrar ese dinero todos los meses durante más de 61 años de sus vidas para llegar a la cantidad ya cobrada por los parientes de cada uno de los guerrilleros. Para el gobierno y las organizaciones de Derechos Humanos, Torales y sus compañeros parecen haber caído en el lado equivocado.

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Re: La Guerra contra la Subversión, 1973-1976

Mensaje por Esteban McLaren el Mar Dic 10, 2013 3:10 pm

Claves de un día sangriento
03/10/10 El ataque sembró de cadáveres el cuartel de Formosa. Fue durante el gobierno de Isabel Perón. La respuesta: represión.



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1975. A los cuerpos de los montoneros abatidos se los identificó con un número en el pecho. El expediente muestra los cadáveres uno a uno.

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2010. Las calles de los alrededores del cuartel llevan el nombre de los soldados caídos. El martes habrá un acto en Formosa para recordarlos

2010. Las calles de los alrededores del cuartel llevan el nombre de los soldados caídos. El martes habrá un acto en Formosa para recordarlos.
El Operativo Primicia ocupó a unos 70 combatientes montoneros. Estuvo a cargo de Raúl Yaguer, alias “Roque”.

Del ataque al cuartel participaron unos 30 activistas. Durante la toma murieron 12 montoneros, 10 soldados, un sargento y un subteniente.
A la vez, un Boeing 737 fue secuestrado en vuelo y obligado a aterrizar en Formosa. En la toma del aeropuerto fue muerto un policia.
El operativo concluyó con la fuga de los montoneros en el avión, que aterrizó luego en un campo de las afueras de Rafaela.

Esa misma tarde, el Ejército inició una feroz represion en Formosa, que incluyó el asesinato de tres vecinos del cuartel, uno de ellos de 15 años. Hubo 28 muertos en total.

Los cadáveres de los guerrilleros fueron identificados por número. Al menos cinco fueron retirados por familiares. Otros fueron enterrados en el cementerio municipal.

Hubo denuncias de que algunos se rindieron y fueron ajusticiados por militares, pero nunca se comprobaron.

Un chacarero que, sin saberlo, guardó las armas robadas por los Montoneros fue condenado a siete años de cárcel. Sólo fue detenido un montonero, Néstor Sala, asesinado un año después por el Ejército en la masacre de Margarita Belén.

Clarín

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